Los Mossos no sancionarán a las dos agentes que se infiltraron en una asamblea de maestros
El jefe de información del cuerpo se niega a pedir perdón como Parlon, pero se abre a cambiar las técnicas
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BarcelonaCasi medio año después, la infiltración de dos agentes de los Mossos d'Esquadra en una asamblea de docentes sigue dando que hablar. Este martes ha comparecido en el Parlament de Catalunya el intendente Carles Hernández, jefe de la Comisaría General de Información de la policía, el organismo del cual dependía la actuación policial en cuestión. El intendente ha dicho que la información reservada que se abrió para investigar este polémico caso ya se ha archivado. Hernández ha informado que se cierra concluyendo que no "hubo una vulneración" del ordenamiento jurídico, si bien el informe encomienda al cuerpo supervisar más estas actuaciones.
De hecho, Hernández ha explicado que ya ha aumentado la supervisión desde que ocurrió, ya que ahora estas actuaciones pasan por él directamente, si bien ha dejado claro que no ha recibido ninguna nueva petición para hacer una intervención de este tipo. Entonces, la actuación la validaron los jefes territoriales de la comisaría y ha reiterado que ni la consejera de Interior, Núria Parlon, ni el entonces director general, Josep Lluís Trapero, tenían conocimiento de ello. El intendente se ha negado a pedir disculpas, hecho que ha sorprendido a los grupos parlamentarios, ya que no se ha expresado en los mismos términos que la consejera Núria Parlon cuando compareció en la cámara. "No pido perdón porque creo que no tengo que pedir perdón", ha afirmado Hernández. Parlon sí pidió perdón y dijo que había sido un error.Hernández no ha querido ser tan contundente. "Yo puedo entender y comparto que es una actuación mal planificada y ejecutada", ha afirmado, pero ha insistido en que "no se ha vulnerado ningún derecho" y que su comisaría tiene la tarea de evaluar riesgos asociados a conflictos laborales, y eso es lo que hacían las agentes, y ha reiterado que respetaron el marco legal. En este sentido, ha dicho que "no fue una infiltración, sino una tarea operativa de obtención de información preventiva para garantizar todos los derechos". Lo ha calificado de una operación "discreta" en una asamblea pública, en la cual las agentes no utilizaron ninguna doble identidad, pero sí mintieron cuando las descubrieron. De esta manera, ha dicho que "el objetivo no era obtener información" de la asamblea como tal, sino usarla solo para las manifestaciones y cortes de carreteras que se preveían.
Desde el 2011
En cualquier caso, ha dicho que esta función de recopilación de información operativa para conflictividad social y laboral está encargada a la Comisaría de Información de los Mossos desde 2011, y ha asegurado que está amparada por diversa legislación internacional, estatal y catalana, y jurisprudencia de diversos tribunales españoles e internacionales. El intendente ha terminado su intervención diciendo que si la sociedad o el Parlamento consideran que estas actuaciones no son moralmente correctas o se deben cambiar ellos las cambiarán.
A su vez, la oposición ha acusado a Hernández de haber "desautorizado" a Parlon por no haber pedido perdón y haber sido menos contundente con esta actuación. Desde la CUP también han pedido su dimisión. Hernández ha avanzado que no dimitirá y que su cargo está a disposición de la Jefatura de la policía. "Los criterios políticos y operativos no siempre van alineados", ha reconocido. "Puedo entender que alguien considere aquella actuación inadecuada", ha afirmado. Durante la sesión había entre el público el nuevo director general del cuerpo, Ferran López, y la nueva comisaria en jefe, Sílvia Catà, además del anterior jefe, Miquel Esquius. Hernández también ha dicho que están pendientes de tres procedimientos judiciales abiertos en el TSJC por denuncias presentadas por sindicatos.