El Parlament rechaza la propuesta estrella de Illa en vivienda
ERC y Comunes blindan al presidente de la Generalitat de las reprobaciones de Junts, el PP y la CUP
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BarcelonaEn una semana marcada por la vivienda en todo el Estado, Salvador Illa comenzó el debate de política general el martes con una batería de medidas para resolver la crisis que se arrastra desde hace años. El presidente anunció un fondo de 25 millones de euros para evitar desahucios similares a los de Maricarmen Abascal y también un programa con el que el Gobierno ofrecerá la opción a los catalanes que tengan más de cuarenta años de compartir la propiedad de su vivienda –50% de la vivienda se lo quedaría la administración pública, que cedería la propiedad durante cuarenta o cincuenta años–. Es esta última medida la que no ha recibido el aval del Parlamento porque los Comunes se han abstenido. Un revés al ejecutivo teniendo en cuenta que quien ha hecho descarrilar esta resolución es uno de los dos socios de investidura. ERC, en cambio, ha votado a favor.
El grupo que lidera Jéssica Albiach ha dado un "toque de alerta" al ejecutivo, apuntan fuentes del partido. No son contrarios a la iniciativa, pero la consideran "insuficiente" y su abstención han querido que sea un mensaje para reclamar al Gobierno que "cumpla con los acuerdos pendientes". A pesar de no recibir el aval de uno de sus socios ni tampoco de la mayoría del Parlamento, la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ha asegurado que el Gobierno sacará adelante este programa porque tiene la "legitimidad" para hacerlo y no requiere ninguna modificación legal. En cambio, los dos socios de investidura sí han avalado el plan para aumentar el parque público de vivienda asequible en 50.000 pisos hasta 2030.
Los socialistas se han abstenido –y han hecho que caiga– en la propuesta de los Comunes que replicaba uno de los decretos que el gobierno español ha aprobado esta semana: la renovación automática de los contratos de alquiler, que también quedará tumbada este viernes en el Congreso. El PSC también se ha abstenido en la propuesta de resolución de los Comunes que pedía la puesta en marcha de la unidad antidesahucios, tal como prometió Illa, porque “ya está licitada”. “Hemos entendido que no tenía sentido hacer otra cosa que abstenernos”, ha argumentado en rueda de prensa la portavoz parlamentaria de los socialistas catalanes, Elena Díaz.
Además, había diversas propuestas de resolución que contenían parte del contenido del principal decreto de vivienda que el consejo de ministros aprobó el martes y que ahora pende de un hilo por la incógnita sobre la posición de Junts. Los juntaires, precisamente, han votado en contra de una de las propuestas de resolución que presentaba ERC sobre la prohibición de desahucios a personas vulnerables. En cambio, Junts había presentado una resolución por su parte en la que hacía una distinción explícita de esta prohibición entre los fondos buitre y los pequeños propietarios. La propuesta ha recibido el apoyo del PSC y Comuns y se ha aprobado.
A pesar de que el PSOE y Sumar hacen piña en Madrid en materia de fiscalidad en el mercado de vivienda, el PSC ha evitado validar diversas propuestas de resolución sobre el tema. En concreto, los socialistas catalanes se han abstenido sobre el punto de gravar fiscalmente las compras especulativas, y de bonificar o no cobrar ningún impuesto en la compra de la primera vivienda. En cambio, a Junts, a quien el PSOE quería convencer para que diera luz verde al decreto Maricarmen y se aprobara este miércoles en la cámara baja española, el PSC le ha votado a favor las propuestas sobre fiscalidad en el mercado de vivienda.
La reprobación de Illa, rechazada
Por otra parte, el Parlament ha rechazado reprobar al presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Los votos de Esquerra y Comuns, junto a los del PSC, han sido clave para que la propuesta de resolución que había presentado Junts no saliera adelante, y tampoco lo ha hecho la reprobación y la petición de cese de las consejeras de Educación, Esther Niubó, y de Interior, Núria Parlon. También gracias a los votos de los socios del Gobierno, no se han validado las propuestas para reprobar la gestión del ejecutivo catalán que han registrado el PP y la CUP.
Una solución para el conflicto político "referendada"
Hace más de una década que en el debate de política general se votan propuestas sobre el futuro político de Cataluña. Durante el Procés eran más detalladas y concretas y ahora, las que consiguen aprobarse, acostumbran a ser más genéricas y difusas. Este jueves se ha aprobado por ejemplo la propuesta de ERC que defiende llegar a un "amplio consenso" para resolver el conflicto político catalán y que esta solución sea "referendada por la ciudadanía de Cataluña". La propuesta ha recibido el apoyo del PSC, Junts, ERC, los Comuns y la CUP. Son los mismos grupos que han votado también a favor de constituir la convención nacional para resolver el conflicto político que ERC y el PSC pactaron para la investidura de Salvador Illa. En la resolución que presentaban los republicanos añadían que este acuerdo, una vez se constituyera –no fija fecha de cuándo debería ser–, debería presentar sus conclusiones en el plazo de un año. Además, el Parlament también ha vuelto a exigir la aplicación "total e inmediata" de la ley de amnistía, que ha recibido los votos a favor de todos los grupos excepto del PP y Vox.
Ni ERC ni el PSC llevaban ninguna propuesta de resolución para pedir materializar la nueva financiación de Cataluña, a pesar de haberla pactado –sí que presentaron el año pasado, cuando todavía no estaba el acuerdo cerrado–. En cambio, Comuns sí que han escrito en una de sus propuestas plasmar este pacto para cambiar el modelo de financiación autonómica, que ha recibido los votos de socialistas y republicanos. Junts, por su parte, había incorporado una propuesta que defendía el concierto económico que solo ha recibido el apoyo de ERC. De hecho, los juntaires de momento son contrarios a avalar el modelo pactado entre los socialistas y Esquerra cuando llegue al Congreso.
Por último, Junts ha presentado una propuesta de resolución en la que apunta que "Cataluña es una nación" que ha dejado en evidencia los dos bloques nacionales dentro del Parlament: ha caído por los votos contrarios del PSC y de la derecha españolista.