Pujol reivindica a Prenafeta, "el hombre que puso las bases de la Generalitat"
Mas y Trias también alaban la mano derecha de Pujol, homenajeado por una multitud de convergentes
BarcelonaHace un año y medio de la muerte de un hombre clave para la política catalana como fue Lluís Prenafeta, mano derecha del expresidente Jordi Pujol y representante de una forma de hacer desde Convergència con la restauración de la Generalitat. Este lunes se ha celebrado un acto de homenaje con destacados representantes convergentes como el expresidente Artur Mas; el mismo Pujol –que ha sido el protagonista, con una intervención de alabanza que él mismo ha dicho, de broma, que era "una tortura" para el público–; el exalcalde de Barcelona Xavier Trias; el líder de Junts en la capital catalana, Jordi Martí Galbis; los exconsejeros Quim Forn y Germà Gordó –presidente de Convergents–; o el exdirigente de CDC David Madí. El Espai Línia ha quedado lleno hasta la bandera, de modo que Gordó y Madí han tenido que permanecer de pie todo el rato.
"Un gran servidor de la Generalitat y de Catalunya" que "no falló nunca". Este es el retrato que hace Pujol, que en el acto ha pronunciado una larga intervención, a pesar de que estaba entre el público. "Si hoy se tiene un buen recuerdo de lo que fue la Generalitat se debe al trabajo de Prenafeta", ha aseverado, añadiendo que "puso las bases para que la Generalitat fuera una herramienta consistente". Por eso, ha reivindicado el "recuerdo de Prenafeta y en cierta manera el recuerdo de lo que fue Convergència, del esfuerzo del conjunto de Catalunya un montón de años". A su parecer, "ojalá haya en Catalunya y al servicio de Catalunya gente como Prenafeta", ha sintetizado.
Pujol ha definido a quien fue secretario de Presidencia desde 1980 a 1990, y que impulsó TV3 y Catalunya Ràdio, como "un liberal de verdad y un nacionalista de pura cepa", además de muy "leal". También quiso matizar al periodista José Antich sobre el encuentro que su mano derecha le organizó con el expresidente de los Estados Unidos George H. W. Bush. Antich ha recordado la agenda internacional con reuniones con el papa Juan Pablo II o el emperador de Japón.
Ahora bien, también ha tenido un toque de humor cuando se ha mostrado satisfecho por el interés de "treinta jóvenes" en Prenafeta: "Tú no eres tan joven; tú, fuera", ha dicho a un asistente, riendo.
Gen convergente
El aroma convergente se ha respirado desde el inicio, también con la proyección de unos vídeos que alababan la figura de Prenafeta, con el mismo Trias, Pujol, Mas, el publicista Lluís Bassat o el presidente del Barça, Joan Laporta. El mandatario azulgrana incluso recalca para este memorial que era un "hombre culto" con quien compartió muchos "desayunos enriquecedores", con "sentido del humor y de la dignidad". "Se sentía admirado porque le teníamos todos una admiración propia de una persona con la categoría humana de Prenafeta", concluye. En cambio, Mas, que lo conoció en 1982 cuando el expresidente era un técnico subordinado "al servicio de la política exterior de la Generalitat", sostiene que "Prenafeta era un semidiós o San Pedro". Y todavía ha destacado que protagonizó "la revolución de modernidad y estructura de país que marcaba claramente la diferencia", con el impulso de la radio y la televisión nacional catalana.
Trias, también presente en el homenaje, lo ve como "una persona muy trabajadora, con una visión política extraordinaria" y que "generaba afecto", tal como dijo en un vídeo grabado; mientras que Bassat lo ha calificado de persona "íntegra", a la vez que ha recordado la campaña del "somos 6 millones". Según Vicenç Villatoro, periodista y ex alto cargo convergente, Prenafeta era un "marxista de derechas", por la concepción que tenía del poder.
Caso Pretoria
Con todo, la mancha de la corrupción no se ha obviado en el acto. Prenafeta pactó una condena de un año, 11 meses y 27 días por tráfico de influencias y blanqueo de capitales por el caso Pretoria de corrupción urbanística por su intermediación inmobiliaria. "No quería volver a la cárcel", ha recalcado el periodista Vicent Sanchis, que le conoció cuando trabajó para El Observador, del cual era el propietarioUna causa que cree era "una vergüenza", caracterizada por "la arbitrariedad", a su parecer. "Cuando pasa unas semanas de la cárcel, le encuentro diferente, tenía una mirada apagada y la fijación de no volver a la cárcel", ha apuntado, dado que estuvo unas semanas privado de libertad. "Prenafeta pacta con la Fiscalía como tanta gente porque el fiscal le dijo «usted puede tener toda la razón del mundo, pero si no llega a un pacto conmigo usted irá a la cárcel»", ha sostenido. Según su criterio, "se le quedó la espina clavada siempre porque se consideraba inocente", tal como defendió en entrevistas dos años antes de morir. Mas también ha remarcado que hizo "gestiones" para "ayudar" a Prenafeta en los momentos más críticos. Marc Prenafeta, descendiente del difunto, ha dejado claro que era un "emprendedor temerario" que "acabaría pagando algunos errores por el hecho de ser demasiado emprendedor".