Sánchez denuncia los ataques a la ONU: "Es un intento de demolición planificada"
El presidente español hace un llamamiento para que el próximo secretario general sea una mujer latinoamericana
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WashingtonEl presidente español, Pedro Sánchez, ha subido al atril de la Asamblea General de las Naciones Unidas para defender el multilateralismo en un momento en que "diferentes gobiernos, aquí presentes, menosprecian o pretenden desmantelar" la organización que los acoge. Sin mencionarlo explícitamente, el socialista se ha referido a Donald Trump, que ayer ya había regresado a Washington. Antes de que Sánchez hablara, el presidente estadounidense había recibido a su homólogo chino, Xi Jinping, que ha preferido la Casa Blanca a la sede de la ONU.
"Vengo a reivindicar unos principios y unas ambiciones que inspiraron la creación de esta organización hace 81 años", ha afirmado Sánchez, que ha lamentado que desde entonces "el mundo no ha cambiado para bien, sino para peor". El socialista ha calificado los recortes económicos de la administración Trump al organismo como "un intento de demolición planificado y coordinado".
El presidente español ha evocado la aprobación, en 2018, de la Agenda 2030 como un momento en que la mayoría de países veían la sostenibilidad y la igualdad como parte integral del futuro de la humanidad y no como "posiciones ideológicas". Y estas ideas, según ha dicho, ahora "no solo son cuestionadas: son atacadas" por unos gobiernos que "quieren devolvernos a un pasado oscuro".
Como era de esperar, el mandatario español ha aprovechado el altavoz de la ONU para alzarse como uno de los últimos paladines del progresismo en medio del avance de la extrema derecha. Sánchez ha destacado cómo España rema en contra de esta corriente reaccionaria que quiere deshacer el orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial.
"Nos hemos negado a aumentar nuestro gasto militar hasta el 5% del PIB y hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos para evitar agresiones contrarias a la Carta de las Naciones Unidas, sancionando a los agresores rusos, imponiendo un embargo de armas al gobierno de Netanyahu en Israel, impidiendo que nuestro territorio sea utilizado para desplegar una agresión contraria a la legalidad internacional y condenando sin matices el genocidio que Netanyahu continúa perpetrando en Gaza", ha enumerado el presidente español.
Sánchez ha relatado cada uno de estos hitos como una prueba de su pedigrí de izquierdas, mientras ayer mismo en Madrid Maricarmen, una vecina de 87 años con movilidad reducida, fue desahuciada de su casa. El desahucio se ejecutó después de que la propiedad rechazara la oferta de una persona anónima para pagar la diferencia del aumento del alquiler que se le pedía a la mujer. El fondo de inversión Urbagestión planteaba una subida hasta los 1.650 euros, frente a los 500 euros que hasta ahora había pagado religiosamente la mujer. En la rueda de prensa previa a la intervención en la ONU, Pedro Sánchez ha culpado al ayuntamiento de la ciudad y a la Comunidad de Madrid del desahucio, ambos en manos del PP.
En clave estatal, Sánchez también ha mencionado la crisis migratoria de Ceuta, la cual ha citado como un ejemplo de anteponer los derechos humanos al miedo. Aunque ha reconocido que la ciudad sufre "una de las crisis más importantes de los últimos años", ha dicho que España no cederá en la defensa de sus principios y no caerá en la tentación de "convertir al migrante en enemigo".
La hora de que haya una mujer al frente de la ONU
Para acabar su intervención, que se ha alargado poco más de quince minutos, Sánchez ha hecho un llamamiento para que el próximo secretario general de la ONU sea una mujer latinoamericana. "Ha llegado el momento", ha afirmado, y ha señalado que en 80 años de historia la ONU nunca ha tenido a una mujer al frente, una incoherencia para una institución que pretende representar a toda la humanidad.
El presidente español ha enmarcado su propuesta dentro de una defensa más amplia del feminismo y como una respuesta más a la ola reaccionaria. Al hacer este llamamiento, Sánchez ha roto una lanza en favor de la costarricense Rebeca Grynspan, uno de los principales nombres que están sonando ahora mismo para suceder a António Guterres una vez acabe su mandato, en diciembre.