Sánchez y León XIV exhiben sintonía en la Sala del Tronetto
El Papa recibe al presidente español pocos días antes de viajar al Estado
Los casos judiciales se acumulan alrededor del PSOE, pero Pedro Sánchez mantiene una defensa acérrima en la honorabilidad de su gobierno e insiste en que agotará la legislatura. Este miércoles lo ha hecho desde la embajada española ante la Santa Sede, aprovechando su viaje al Vaticano para reunirse con el Papa. Sánchez llegó a Roma el lunes para hacer una visita oficial de dos días durante los cuales se ha encontrado con León XIV en el Vaticano y se ha dado un baño de masas en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Pese a los esfuerzos de la Moncloa, en cambio, no se ha podido reunir con su homóloga italiana, la ultraderechista Giorgia Meloni, que ha alegado problemas de agenda.La cita principal del presidente español era, en cualquier caso, en el Vaticano, donde Sánchez ha sido recibido por el pontífice este miércoles, pocos días antes de que el Papa viaje a España para visitar Madrid, Barcelona y las Islas Canarias entre el 6 y el 12 de junio. Sánchez ha llegado a las tres cuartos de nueve al Cortile de San Dámaso donde le esperaba el arzobispo bosnio Peter Rajic, nuevo prefecto de la Casa Pontificia. Pocos minutos después, León XIV le ha recibido en la Sala del Tronetto y más tarde ambos se han reunido en la Biblioteca del Palacio Apostólico en una audiencia privada que ha durado unos 45 minutos. Antes de abandonar el Vaticano, Sánchez ha mantenido una reunión con el secretario de estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin.Durante la audiencia, la primera entre Sánchez y el Papa desde su elección, hace ahora un año, ambos líderes han abordado temas de carácter internacional, con especial atención a las consecuencias de los conflictos en el mundo, y han coincidido en la defensa del multilateralismo y en la necesidad urgente de alcanzar un compromiso en favor de la paz, según ha informado en un comunicado la Santa Sede.El presidente español, por su parte, ha destacado la buena sintonía con León XIV en la defensa del diálogo, la diplomacia y el derecho internacional, y ha definido al pontífice como "una brújula moral en la lucha contra las injusticias y para promover el sentido común y la empatía frente a la irracionalidad y la ley de la selva". La lucha contra el hambre y la inmigración, sobre la cual el Papa ha demostrado una especial sensibilidad, han sido otras de las cuestiones que han abordado durante la reunión. En este sentido, Sánchez ha aplaudido la decisión del Papa de visitar durante su próximo viaje a España las Islas Canarias, puerta de entrada de migrantes procedentes de África, así como diversas organizaciones humanitarias de ayuda a refugiados en Madrid y Barcelona.Durante el encuentro Sánchez ha entregado al pontífice una escultura artesanal de un caballo español; y el Papa ha regalado al presidente del gobierno, entre otras cosas, una copia encuadernada de su primera encíclica, Magnifica Humanitas, publicada este lunes, en la que reflexiona sobre la dignidad humana en la era de la inteligencia artificial.Imputaciones judiciales
El viaje a Roma y el Vaticano del presidente del Gobierno ha coincidido con la imputación por parte del juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, del exsecretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, y de la gerente del partido, Ana María Fuertes, en la causa en la que ya se investigaba a la exmilitante socialista Leire Díez. Pero sobre todo, la reunión con el pontífice se ha hecho a la misma hora en la que agentes de la UCO se personaban en la sede del PSOE en Ferraz por una investigación de la Audiencia Nacional por el caso Leire. Ante los periodistas, Sánchez ha asegurado que el PSOE ya había tomado "todas las medidas" cuando saltó este caso hace un año y ha avanzado que "en el momento en que surjan nuevas informaciones que afecten a actividades ilícitas, el Partido Socialista actuará con contundencia".El presidente ha puesto el acento en el hecho de que "ninguna de estas investigaciones impugna todo lo que está haciendo el Gobierno de España", y ha descartado elecciones anticipadas como exigen incluso algunos barones socialistas. "No puedo convocar elecciones por interés partidista", ha asegurado.A pesar de reconocer que “la estabilidad no es un fin en sí mismo", Sánchez ha defendido que un Gobierno estable es indispensable para hacer frente a las consecuencias económicas de la actual crisis internacional, después del cierre del estrecho de Ormuz y el auge de las tensiones en Oriente Medio. “A pesar de todas las dificultades, la estabilidad es una palanca importante para conseguir lo que estamos consiguiendo en términos económicos y de creación de empleo en un contexto internacional tan complejo", ha resuelto.