Así ha sido el retorno a pie de Toni Comín a Cataluña por el collado de los Belitres

El exconsejero de la Generalitat ha cruzado a pie el paso fronterizo de Cervera de la Marenda a Portbou, en un acto muy simbólico acompañado de amigos y familiares

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25/10/2026 - 14:39 h

Portbou (Alto Ampurdán)Toni Comín ha vuelto a pisar Cataluña. Lo ha hecho el domingo 25 de octubre, pasada la una del mediodía, cruzando a pie el collado de los Belitres, frontera administrativa con Francia, en un acto muy simbólico y emotivo, acompañado de los amigos y familiares más cercanos. El exconseller de Salud ya había ido el jueves a Madrid a jurar el acta de eurodiputado y, durante el periodo de 9 años de exilio en Bélgica, había estado en algunas ocasiones en la Cataluña del Norte, pero no ha sido hasta este domingo que ha entrado oficialmente en el Principado, amparado por la amnistía, sin riesgo de ser detenido por las autoridades españolas.

Comín ha planeado una caminata de poco más de una hora, desde el faro de Cerbère, en el Rosellón, hasta Portbou, el pueblo más al norte del Alto Ampurdán, emulando la memoria de los exiliados republicanos que cruzaron este paso fronterizo durante la retirada de 1939. Le han acompañado más de un centenar de amigos y familiares venidos de todo el país, muchos de los cuales hacía tiempo que no veía, con quienes Comín no ha parado de darse besos, abrazos y fotografías, a medida que se los encontraba por el camino. También le han seguido militantes independentistas con esteladas para mostrarle su apoyo y representantes políticos y de la sociedad civil, entre ellos Josep Rius, portavoz de Junts, Laura Borràs, Xavier Antich, presidente de Òmnium, el eurodiputado de los comunes Jaume Asens o el republicano Isaac Peraire. También miembros de la ANC, la AMI y el exdiputado convergente Oriol Pujol, mientras que Jordi Turull no ha podido asistir por la muerte de su madre.

Toni Comín en el camino para cruzar la frontera el domingo por la mañana acompañado de amigos y familiares.

"Esto es una fiesta, quiero que el día de hoy sea un canto a la amistad y a la libertad, un día para hacer uso y abuso de la palabra gracias", "ha dicho Comín al cruzar la frontera, en un largo discurso de agradecimiento con un contenido mucho más personal que político. Uno por uno, ha nombrado a su hija, hermana, pareja, sobrinos, primos, amigos de infancia, de la universidad, de Bélgica, compañeros del Departamento de Salud, vecinos de Castellterçol, Gonzalo Boye, Carles Puigdemont... También a su madre, a su hermano o a su amigo Jordi Vila-Aadal, fallecidos durante el periplo del exilio. "Esta mañana se ha reunido toda mi vida entera", ha resumido. Y, para acabar, en un tono más reivindicativo, ha dicho: "Hoy hemos ganado, que un miembro del gobierno del 1 de octubre vuelva libre a casa es lo último que el Estado Español quería. No es la victoria definitiva, pero es muy importante. Hemos partido la espina dorsal al Estado con coraje y estrategia. La lucha de la independencia continúa y es posible".

Una caminata de 2 horas para poner fin a 9 años de exilio

La caminata ha comenzado a las doce del mediodía, en un día espléndido de otoño, sin viento y con el mar en calma, desde el faro de la localidad cerberina de la Cataluña del Norte. La marcha ha enfilado el camino empinado y estrecho que bordea los acantilados agrestes a ras de mar, hasta planear por el camino de los Catxalots que lleva al collado, con unas vistas espectaculares a la Albera y al Cap de Creus. Allí, a casi 200 metros de altitud, junto al memorial de la Generalitat que recuerda a los exiliados de la Guerra Civil, es donde Comín ha pronunciado su discurso.

Ya en territorio ampurdanés, superado el cartel de color azul con las letras de España y las estrellas de la Unión Europea de la carretera, Comín y parte del séquito han bajado por el camino del GR-92 hasta Portbou. La ruta ha terminado en la playa del pueblo, bajo el imponente memorial dedicado a Walter Benjamin, símbolo del exilio en el siglo XX. A la salida de Cervera, el alcalde del pueblo, Christian Grau, ha recibido a Comín, pero en Portbou, el jovencísimo alcalde socialista Gael Rodríguez no ha hecho acto de presencia.

En total, una jornada de más de tres horas que pone punto final a 9 años de exilio. Desde Portbou, Comín ya puede viajar a Castellterçol, pueblo donde está enterrada su madre y su hermano, y moverse libremente por todo el país. El político de Junts tiene intención de instalarse a vivir en Cataluña, pero sin dejar su actual residencia en Lovaina, cerca de la cámara del Parlamento Europeo. Tras jurar la Constitución española esta semana, finalmente podrá asistir a los plenos sin trabas.

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