El comercio pone deberes a Barcelona: "Hemos dejado de ser una ciudad simpática y atractiva"

Collboni defiende regular el alquiler de los locales comerciales en la ciudad

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Un momento del acto celebrado en la Casa Seat de Barcelona.
21/10/2026 - 14:57 h

BarcelonaEl undécimo Summit organizado por Barcelona Oberta lleva por título La Barcelona que podría ser. Una idea que no esconde una cierta insatisfacción con la ciudad que hoy es. "Es un título provocador", admite nada más empezar el presidente de la entidad, Gabriel Jené, y muy pronto se comprueba que sin duda genera debate. La Barcelona que podría ser según el alcalde, Jaume Collboni, y varios de los ponentes que participan en el acto no acaba de encajar.

El alcalde abre fuego con una medida que satisface a los organizadores de la jornada y una que no tanto. Primero celebra el éxito de los bonos de consumo que ha lanzado el consistorio para favorecer el comercio de proximidad y de los cuales ya se han gastado más de 15.000. "Comprar es como votar. Decidiendo dónde compramos decidimos qué ciudad estamos haciendo", asegura; después arranca con la defensa de una medida que Barcelona Oberta ya ha cuestionado públicamente: regular el alquiler de los locales comerciales.

"Muchas veces la subida de precios es inasumible para el comerciante", alerta Collboni, que defiende regular la sucesión de contratos para impedir que el paso de un contrato a otro suponga tener que pagar un 30%, un 50% o un 100% más de alquiler. El alcalde subraya que no es una idea que se "saque de la chistera" sino que en París ya funciona. "Sé que este tema abre debate, pero creo que se debe abrir", concluye.

En la mesa redonda posterior, la primera que le recoge el guante es Paloma Bergós, directora de gestión de cartera inmobiliaria en Casacuberta. "El problema no es el precio del alquiler", asegura, y remarca que las actividades comerciales "tienen que ser rentables" y defiende que lo que debería hacer la ciudad es dar más ayudas a los pequeños comerciantes y reducir las trabas burocráticas.

A favor de los 'expats'

También el presidente y CEO de Meridia Capital, Javier Faus, se muestra crítico con el exceso de regulación y de proteccionismo tanto en la vivienda como en el turismo y en el comercio. "En la dicotomía entre proteger la ciudad que todos queremos y abrirnos, el debate está tendiendo mucho a cerrarnos", alerta. "Hemos dejado de ser una ciudad atractiva y simpática para venir", concluye.

En su intervención, Faus hace también una defensa de una figura controvertida en la ciudad: los expats. "Ahora los expats son malos porque hablan inglés y hacen el brunch y no el café con leche. Barcelona no será nada si no es abierta", denuncia. También el presidente de Barcelona Global, Josep Lluís Sanfeliu, sale en defensa de este colectivo. "El expat no es necesariamente el del matcha y eljogging, también es un científico o un fotógrafo que da valor a la ciudad", esgrime.

A medida que avanza la conversación, aflora el debate sobre si en Barcelona a veces se gobierna solo pensando en los ciudadanos que votan y no en los que interactúan en ella. Alemany es uno de los que pide levantar la mirada, y actuar pensando en toda la metrópoli. "Durante mucho tiempo hemos tomado medidas con las que trasladábamos el mensaje «No vengáis, que nos traéis problemas»", avisa, y subraya el papel clave de la movilidad en el futuro de la ciudad.

Huyendo del catastrofismo, el empresario y presidente del ARA y del patronato de la Fundación Antoni Tàpies, Ferran Rodés, apuesta por mejorar la autoestima y saca pecho de las virtudes que tiene Barcelona. Admite, eso sí, que hay que creérselas, potenciar el talento local y dotar a la ciudad de un proyecto compartido. "Barcelona tuvo ambición en el pasado, y ahora quizá nos falta esta ambición", reconoce.

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