Se multiplica la presión sobre Collboni para comprar bloques en riesgo en Barcelona
El Ayuntamiento avisa que estudia caso por caso cada opción porque no lo puede adquirir todo
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BarcelonaBarcelona ha hecho del tanteo y retracto una de sus grandes palancas para ampliar el parque público de la ciudad. La herramienta, que da al Ayuntamiento la última palabra sobre cada bloque de edificios entero que se vende en la capital catalana, ha permitido al consistorio adquirir 1.600 pisos en los últimos diez años. El mecanismo, sin embargo, sitúa constantemente al gobierno municipal en un dilema: tener que decidir qué se compra y qué no.
Esta disyuntiva se ha exacerbado en las últimas semanas, después de que el desahucio de Maricarmen Abascal en Madrid y los posteriores decretos del gobierno español precipitaran el final de la legislatura en el Estado. Con el presidente español, Pedro Sánchez, haciendo bandera de la defensa de la vivienda, al gobierno socialista que lidera Jaume Collboni en Barcelona se le acumulan las peticiones para que actúe ante los bloques en riesgo que hay en la ciudad.
Este jueves al alcalde de la capital catalana las carpetas sobre la mesa se le han acumulado por partida doble. Por la mañana han sido los vecinos de cinco bloques –Ros de Olano 20, Planeta 11, Mare de Déu de Montserrat 123 y Travessera de Gràcia 156 y 157– los que han pedido al Ayuntamiento y a la Generalitat que intervengan para evitar que los 118 vecinos puedan ser expulsados de casa por operaciones de "compra especulativa". Les han acompañado miembros del Sindicato de Inquilinas, la Sectorial de Vivienda Cooperativo de la XES y la COSHAC. Hace unos días, ERC también pidió comprar el bloque ubicado en la calle Mare de Déu de Montserrat.
Por la tarde, durante el pleno del mes de octubre –aplazado la semana pasada por el accidente de tren de Toledo–, ha sido el grupo de Barcelona en Comú quien ha reclamado al gobierno municipal que compre el bloque de Travessera de Gràcia 156 y cuatro edificios más en los que los vecinos están amenazados de expulsión: el de la calle Sant Agustí 14, el bloque Papallona de la calle Llançà, el de Concòrdia 41 y el de Ramon Turró 153.
"¿Por qué estos cinco bloques sí y otros no?", ha preguntado durante el debate el cuarto teniente de alcaldía, Jordi Valls, que ha subrayado, no obstante, que el Ayuntamiento está trabajando con todas las fincas, tanto las de la lista de Barcelona en Comú como las denunciadas por los vecinos. "Continuaremos haciendo lo que estamos haciendo, hablando con los vecinos y buscando soluciones", ha dicho. Pero ha remarcado que no quiere generar una "falsa esperanza" y ha reprochado a los comunes que con propuestas como esta lo que hacen es "incrementar el precio de la compra".
Fuentes del Ayuntamiento subrayan que no se pueden adquirir la totalidad de los bloques en venta en la ciudad y que se hace "un examen cuidadoso de cada caso". Remarcan, además, que la nueva ordenanza de tanteo y retracto aprobada este mandato establece qué requisitos se deben cumplir para poder ejercer este mecanismo.
¿Y cuáles son? Entre los factores que se deben tener en cuenta están: priorizar la compra de las fincas con más de diez viviendas y en las que haya pisos vacíos; donde haya personas con contrato con prórroga forzosa o colectivos vulnerables tales como personas con riesgo de exclusión social o discapacidad, gente mayor, víctimas de violencia de género o madres solteras. La normativa asegura que también se tendrá en cuenta la importancia de adquirir edificios en zonas "con peligro más alto de gentrificación", donde se hayan adquirido pocos edificios en los últimos años, donde haya pocas alternativas de vivienda asequible, o que estén en mal estado de conservación.
El papel de las cooperativas
En cuanto a los vecinos de la Vila de Gràcia y del Guinardó que han denunciado su caso este jueves, la situación es particular. Los cinco edificios están actualmente en venta y diferentes fondos inmobiliarios se han mostrado interesados en adquirirlos. Para evitarlo, los vecinos quieren organizarse en cooperativa de vivienda. De momento, han conseguido el apoyo de entidades como Sostre Cívic y la Dinamo, que han mostrado su interés por adquirir los inmuebles. Para poder hacerlo, sin embargo, necesitan el apoyo económico de las administraciones antes de que acabe el año.
Fuentes municipales explican que en los casos de Ros de Olano 20, Planeta 11 y Mare de Déu de Montserrat 123, "el consistorio está haciendo seguimiento del caso y está en contacto con los vecinos y vecinas afectados". No concretan todavía, sin embargo, si colaborarán en la adquisición de los inmuebles.
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Plan de choque para la Vila Olímpica
El pleno ha aprobado una proposición de Junts per Barcelona que insta al gobierno municipal a elaborar un plan de choque para el barrio de la Vila Olímpica. La propuesta, defendida por el líder de los juntaires, Jordi Martí, pide atender y realojar a las personas sin hogar que pernoctan en la zona; una actuación específica de limpieza y dignificación del espacio público; reforzar la presencia preventiva de la Guardia Urbana, y la adquisición por parte del Ayuntamiento del Centro de la Vila.
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Críticas por la gestión de Blocus
Durante el pleno se ha rechazado también la reprobación del alcalde, Jaume Collboni, y la consejera de Interior, Núria Parlon, por los disturbios de Blocus el 24 de octubre en Barcelona. Aunque la propuesta, que promovía el líder del PP en el Ayuntamiento, Daniel Sirera, ha sido rechazada, los populares, Junts y Vox han cargado contra Collboni por no haber evitado los saqueos. Los tres grupos le han reprochado que el dispositivo del día 31 de octubre demuestra que los disturbios de la semana anterior se podían evitar.
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Favorecer el relevo generacional en los comercios
Durante la sesión de este jueves por la tarde también se ha aprobado una proposición de ERC que promueve medidas para favorecer el relevo generacional al frente de los comercios de barrio. “Detrás de perder aquella tienda de toda la vida por una copia más, no solo perdemos un negocio, perdemos un trocito de la identidad de la ciudad”, ha lamentado Elisenda Alamany. La propuesta apuesta por incentivos económicos y fiscales a las personas que quieran continuar la actividad de un negocio, y ayudas para cubrir los gastos del traspaso. También se pide simplificar trámites administrativos y crear un censo de establecimientos con titulares de 55 años o más.
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Agotados los bonos de consumo cultural
Los 20.000 Bonos Cultura de la primera oleada de este programa de fomento del consumo cultural en Barcelona se han agotado en 24 horas. Una situación que ha provocado las críticas de ERC, que ha criticado que el Ayuntamiento haya permitido que también pudieran adquirirlos personas de fuera de Barcelona. El concejal de Cultura, Xavier Marcé, ha concretado que un 19% de los bonos han sido adquiridos por personas de fuera de Barcelona, y ha asegurado que en las próximas dos convocatorias se exigirá acreditar la residencia en la capital catalana.