San Cosme, epicentro del plan piloto para poner mossos en las escuelas
Fuentes conocedoras del barrio relatan que la situación educativa se ha complicado por los conflictos entre familias
El Prat de Llobregat / BarcelonaEl plan piloto para poner agentes de los Mossos d'Esquadra en las escuelas catalanas no ha tenido una buena acogida. Lo han rechazado los sindicatos educativos, pero también la mayoría de los centros donde se preveía que se implementase.La prueba también ha generado críticas internas a la policía catalana por la forma como se ha planteado y como se ha comunicado. De entre los pocos centros que han aceptado formar parte de la prueba piloto algunos están situados en El Prat de Llobregat. De hecho, fuentes consultadas por el ARA admiten que, cuando se empezó a pensar en el plan, se usaron como ejemplo determinados centros de este municipio para justificar la prueba, si bien la lista de las escuelas e institutos del plan piloto la facilitó el departamento de Educación.
Diversas voces que conocen de primera mano la situación educativa de El Prat ponen el foco en el barrio de Sant Cosme, una zona vulnerable y compleja. Una agrupación censal que tiene un índice socioeconómico territorial –que tiene en cuenta variables como la población ocupada, el nivel de estudios y la renta media por persona– de hasta 26,3 puntos por debajo de la media catalana, según datos del Idescat. Es en centros puntuales de este barrio donde fuentes educativas hablan de una problemática "muy frecuente y extrema" en la que a un absentismo más elevado de lo normal se suman diversos problemas de seguridad. El hecho de que algunas zonas de Sant Cosme estén muy monopolizadas por algunos clanes provoca que, a veces, los conflictos entre estas familias se trasladen a las escuelas e institutos.
Según fuentes consultadas por este diario, desde hace años se está intentando repartir los hijos de estas familias para que no se concentren todos en un mismo centro educativo y estos enfrentamientos no se noten en las aulas. Por ejemplo, a finales del año pasado se produjo un tiroteo importante entre dos clanes familiares, un conflicto que también tuvo un impacto en las escuelas.
La zona más compleja es la llamada séptima fase, el último tramo del barrio de Sant Cosme, que se remodeló y donde fueron realojadas las últimas familias que provenían del chabolismo. En esta zona el paro se eleva hasta el 40%. La idiosincrasia del barrio de Sant Cosme y su situación actual tampoco se entiende sin una pérdida de autoridad de alguno de los patriarcas de estas familias. Antes, dicen desde el ámbito municipal, tenían un papel mucho más autoritario –prácticamente de mediadores e interlocutores–, un rol que se ha ido perdiendo.
Más educadores y técnicos
Desde el departamento de Educación y el Ayuntamiento del Prat hace años que se creó un plan de trabajo específico en el territorio y que se ha reforzado la labor de educadores sociales, técnicos de convivencia o actividades extraescolares. Por ejemplo, a la hora del patio suelen haber educadores sociales y las extraescolares son subvencionadas. El consistorio también tiene partidas presupuestarias dedicadas a comprar libros y materiales, y también impulsan iniciativas dentro del mismo horario escolar con programas vinculados al ámbito artístico o de idiomas.
La situación compleja en este punto de Sant Cosme hace años que se intenta abordar administrativamente y fue el primer lugar donde se impulsaron los planes educativos de entorno para fomentar los vínculos del centro educativo con el tejido social del barrio. Las iniciativas se remontan a hace dos décadas y, según fuentes municipales, después de "picar mucha piedra" y ganarse la confianza de los alumnos, "la curva de mejora es ascendente". El objetivo es que las escuelas sean un "espacio de seguridad" en el barrio, afirman.
Con todo, voces consultadas por el ARA sí que hablan de problemas reiterados, como agresiones o amenazas de alumnos a profesores o de sus familiares a los mismos docentes. Algunas tutorías de profesores con los padres se hacen con un agente de la policía al lado, admiten. De hecho, se habla más de problemas con los padres que con los hijos.
También es frecuente que el centro escolar pida presencia policial a la salida de la escuela. Hay diversas voces que describen que algunos profesores están atemorizados y esto hace que haya una alta rotación, si bien añaden que se ha reducido desde que los directores tienen más margen para escoger al personal.
"El tema es cómo está la gente en el lugar donde vive, no tanto la escuela a la que van sus hijos", apuntan desde el sector educativo. Un ejemplo de la situación lo describe otra fuente consultada, que apunta que estos clanes familiares por los cuales se ha tenido que reforzar la presencia policial a menudo han sido protagonistas de redadas contra el tráfico de drogas. "El criterio de trabajo también debe ser sobre las familias", añaden voces municipales.
Incidentes recientes
Recientemente, ha habido algunos casos que visibilizan estos incidentes. Ha habido una agresión de un alumno a un docente y una directora amenazada por los padres ante un conflicto con un móvil. Fuentes educativas hablan de "problemas graves de falta de seguimiento de las normas mínimas", y resaltan el esfuerzo que hacen los docentes para mejorar esta convivencia. Por ello, tanto desde el mundo municipal como educativo afirman que no es que estos centros que rodean el barrio de Sant Cosme hayan pedido el plan piloto de los Mossos, sino que han visto con buenos ojos un rol más activo de un agente policial de referencia.
El agente de paisano del plan piloto no está en un solo centro todo el día, sino que va acudiendo y manteniendo el contacto con más de un instituto de la zona. A pesar de ello, hasta ahora ya había un contacto constante con los Mossos d'Esquadra por todos estos incidentes en los centros y ahora se ha intensificado esta tarea. "A veces, se acaban los argumentos educativos", afirman fuentes municipales. Este, sin embargo, no es un problema ni de ahora ni de hace un año, sino que viene de lejos. "La base de todo es cómo está el mundo, la pobreza, las personas inmigrantes... Los niños solo van a la escuela cada día", afirma una fuente que ha tenido responsabilidades en el mundo educativo y que conoce de primera mano la situación en El Prat.
De hecho, todas las fuentes con las que ha contactado el ARA coinciden en una cosa: la situación en este punto de Sant Cosme es única de esta zona. Ni siquiera se repite en áreas del mismo barrio. Por ello, insisten en descartar que pase de forma repetida en otros puntos de Cataluña, donde el plan piloto de los Mossos quiere poner más el foco en problemas de acoso escolar, de difusión de imágenes íntimas o de conflictos con las drogas.
Fuentes de los Mossos también cuestionan que se quiera ampliar el plan a todo el país por algunas situaciones complejas que se viven en algunos centros ubicados en barrios muy concretos, ya que creen que no en todas partes es necesaria la figura de un policía permanente. De momento, sin embargo, es una prueba; todavía no se conocen los resultados definitivos.