Violencia sexual

Juzgan a un mosso acusado de agredir sexualmente a la pareja de su hijastro, que tiene una discapacidad grave

El hombre tiene pendiente otro juicio por haber narcotizado y violado a la hija de su pareja

El juicio este miércoles en la Audiencia de Barcelona
13/05/2026
3 min

BarcelonaLa Audiencia de Barcelona ha comenzado a juzgar este miércoles a un hombre acusado de engañar a una chica con una discapacidad psíquica grave, que era la pareja de su hijastro, para conseguir pornografía y agredirla sexualmente. Cuando todo esto ocurrió, en el año 2023, el hombre era agente de los Mossos d'Esquadra en Manresa. Ahora está en prisión provisional y se expone a una condena de 27 años por estos hechos. Además, tiene pendiente otro juicio en el que está acusado de narcotizar y violar a la hija de su pareja, según han explicado fuentes jurídicas a el ARA.

La víctima del juicio que ha comenzado tenía en aquel momento una discapacidad del 55%, que ahora ha aumentado al 75%. Su padre y su hermana la han descrito como una chica muy confiada, que no podía identificar una amenaza y que si mentía lo hacía "como una niña de ocho años". Ella y su novio se conocieron porque coincidían en el mismo centro para personas con discapacidad. Como ninguno de los dos podía vivir sin la supervisión de un adulto, era habitual que la chica pasara muchos días y prácticamente todos los fines de semana en casa de la familia del chico. De esta manera, acabó conviviendo con el acusado, que era la pareja de la madre del chico. La hermana de la víctima ha recordado que el acusado tenía una relación muy familiar con la chica, que incluso le decía "hijita", y que le pareció extraño y "demasiado" cariñoso, pero no quiso pensar mal.

Las acusaciones consideran que el hombre aprovechó esta situación de convivencia y la discapacidad de la chica para engañarla haciéndole creer que tenía contactos que la podían ayudar a entrar en una academia de masajes. La chica había explicado que abrir un centro de masajes era el trabajo de sus sueños, e incluso había enseñado a su padre una publicidad de la falsa academia que el procesado fingió que existía. De hecho, el acusado creó dos grupos de WhatsApp con diferentes números que controlaba él mismo, con los que fingía que era diferentes personas vinculadas a la supuesta academia. Entre ellas, había una directora que le daba instrucciones para superar las pruebas necesarias para acceder al centro y conseguir una beca, y le ordenaba ser "siempre sumisa, servicial y obediente".

El acusado también utilizaba varios números con los que simulaba ser otros alumnos de la academia, que servían para normalizar las prácticas sexuales y vejatorias que le reclamaba. Finalmente, había un supuesto profesor, que de nuevo era él mismo, que le animaba a continuar aceptando todas las vejaciones con mensajes como: "Estoy muy contento porque lo has hecho muy bien. Si siempre haces las cosas sin poner pegas y excusas, tenemos más posibilidades de que te cojan este año".

Él mismo comentaba las agresiones

Además del contenido pornográfico, las acusaciones también señalan diversas vejaciones y agresiones sexuales que se cometieron presencialmente. En algunos casos, el mismo acusado las comentó y admitió en las conversaciones de WhatsApp con la chica. Según ha explicado la hermana de la víctima en el juicio, tanto ella como sus padres consultaban a menudo el móvil de la chica por si había algo "peligroso" para ella. Aun así, las conversaciones con el acusado tardaron meses en encontrarlas porque estaban archivadas con una función que requiere usar la huella para consultarlas.

Por todo ello, tanto la Fiscalía como la acusación particular que representa a la chica le atribuyen un delito de agresión sexual continuada con abuso de situación mental, y otro delito de producción de pornografía utilizando personas con discapacidad. Está previsto que el juicio quede visto para sentencia este jueves, cuando el acusado tendrá la oportunidad de explicar su versión.

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