Adif tiene dificultades para encontrar cobre y reponer todo el cable robado

La empresa pública los está sacando de otras obras que hace en la red para poder ponerlo en los puntos donde se ha sustraído

4 min
Mossos d'Esquadra y personal de Adif vigilando la zona del nudo y talleres de Sant Andreu Comtal.
27/10/2026 - 06:01 h

BarcelonaAdif tiene problemas para seguir el ritmo de los ladrones de cobre. La empresa pública estatal, que gestiona la red ferroviaria catalana, se enfrenta a serias dificultades logísticas para encontrar el cable de cobre necesario para reponer todo el material que le han robado en los últimos meses. Según ha podido saber el ARA, la avalancha de robos de este año, que supera todos los récords hasta ahora, ha llevado al límite los stocks de reserva de la compañía, que ahora hace lo imposible para cubrir todas las necesidades que exige la red y mantener el sistema en funcionamiento.

Las causas de este desabastecimiento responden a un doble factor: por un lado, una actividad delictiva "extraordinaria" y por otro la saturación del mercado internacional de fabricación de conductores. Según fuentes del sector, el stock de cable que tiene Adif "está dimensionado para atender las contingencias y averías de la gestión diaria, pero no para responder a un pico de incidencias de esta magnitud". Actualmente, según indican las empresas consultadas, los plazos de entrega para los pedidos de cable de este tipo rondan entre los tres y los cinco meses. Así, ante la imposibilidad de recibir material nuevo de fábrica, la gestora tiene que recurrir a soluciones más imaginativas.

Una de las que ya se está poniendo en práctica es la de coger cable destinado a obras o proyectos nuevos (que todavía tienen que entrar en funcionamiento) de cualquier punto del Estado para llevarlo a Cataluña, a las zonas que han sufrido más robos. Una manera de "tapar agujeros" que permite restablecer la circulación de urgencia, pero que, a la vez, según todas las fuentes consultadas, podría retrasar la puesta en marcha de las obras afectadas si las nuevas bobinas de cable encargadas no llegan a tiempo.

Alud de robos

Valls, Roda de Berà, la Estación de Francia o todo el recorrido de la R3, son solo algunos de los lugares que han sido noticia las últimas semanas por los metros de cable robados. La compañía está abiertamente "muy preocupada": entre enero y agosto, Adif ha registrado 229 denuncias por saqueos de este tipo, un récord histórico que supera de largo los 184 robos que se produjeron durante todo el año pasado. Desde 2019 la gestora admite que le han sustraído unos 200 kilómetros de cable en prácticamente 700 robos.

Denuncias por robo de cable por años en Cataluña
Fuente: Adif / Gráfico: ARA

Los robos afectan a todo el Estado, pero Adif reconoce que tienen un impacto especialmente fuerte en Cataluña. En abril registraron 40 robos, en julio 35 y en agosto 45. "Solo este 2024 llevamos 63 robos de cable y 5 denuncias de vandalismo en la R3 y vemos zonas especialmente delicadas, como es el entorno de la Estación de Francia", confirman los portavoces de la compañía.

Desde el sector industrial del cobre destacan que se trata de un material muy especializado, que a menudo se hace ad hoc para las necesidades de cada línea, lo cual impide tener grandes cantidades estandarizadas en los almacenes para servir de forma rápida. "Estos cables de señalización, tienen de 2 a 48 conductores, y son los más codiciados por los ladrones porque son fáciles de cortar y no te electrocutan", confirma Rafael González de la Aleja, responsable de ventas en el mercado nacional de la parte ferroviaria de Prysmian, empresa líder en la fabricación de este tipo de cableado. "El cobre cotiza a unos 12,8 euros el kilo y por un tramo de 30 metros apenas extraen medio kilo, pero con eso los ladrones van haciendo", detalla.

Otras soluciones en marcha

Ante la persistencia de este problema, Adif también estudia otras alternativas técnicas y de seguridad para proteger las vías y los cables. Una de las posibilidades es cambiar el cobre por otros materiales. Fuentes del sector señalan que en el caso de los cables eléctricos de catenarias y subestaciones se ha valorado la sustitución por otras aleaciones de aluminio, pero se trata de una alternativa que "requiere un proceso largo". Además, esta opción es "imposible" para los cables de comunicaciones y señalización, que también necesitan cobre.

Otra vía sería la "protección física", con cierres o cámaras de seguridad para dificultar el acceso a las vías o incluso hormigonando las canaletas por donde pasan los cables para hacerlas más inaccesibles. Esto, sin embargo, implicaría una gran cantidad de recursos y, además, podría ralentizar el proceso de solución de las incidencias. "Poner vallas tampoco garantiza que los ladrones no entren y si se hormigona sería mucho más complicado localizar y reparar la avería porque antes habría que picar todo el hormigón", apuntan las mismas fuentes. Esta solución –enterrar u hormigonar las canaletas– es común en otros países, como Alemania u Holanda y también se ha utilizado en España de forma puntual en algunos tramos de la alta velocidad. En cambio, según el sector, es una medida descartada para hacer a gran escala.

Así, de momento la única contención se fía al Plan Vía de seguridad, que actualmente se coordina con los Mossos d'Esquadra y la seguridad privada de Adif y que ya ha permitido detener a algunos ladrones de cobre in fraganti. Además, el ministerio de Transporte también ha pedido reformar el artículo 240 del Código Penal para endurecer las penas por robo en infraestructuras críticas.

stats