BarcelonaCataluña vuelve a estar sin trenes, por tercera vez esta semana. El Govern ha anunciado este sábado por la tarde que mantendrá toda la red ferroviaria catalana de Cercanías, Regionales y Media Distancia parada al menos hasta el lunes. Así lo ha explicado la consellera de Territorio, Sílvia Paneque, en una nueva comparecencia en la que ha dicho que el servicio de trenes –que ha quedado parado a mediodía– tampoco se reanudará mañana domingo. "No podemos garantizar la seguridad", ha insistido.
Paneque ha explicado que "los efectos del temporal se han acentuado en las últimas horas" y considera que la decisión de detener el servicio "es la acertada" para realizar los trabajos de revisión y mantenimiento de la red de forma intensa en la veintena de puntos detectados con riesgo de desprendimiento o accidente. La consellera admitió que la red de Cercanías está "superada" por acumulación de años de desinversión en estas infraestructuras y por los efectos de un temporal "que no acompañan". "Poder parar y actuar en estos puntos, con todo el sistema cerrado, nos permite trabajar con mayor eficiencia y celeridad", ha dicho. Paneque ha subrayado que el Ejecutivo quiere recuperar las condiciones para operar con la máxima fiabilidad: "Cada hora [sin servicio] ganamos en inspecciones y seguridad".
Unas cinco horas antes, al mediodía, el Gobierno había solicitado formalmente a Renfe que volviera a suspender todo el servicio de Cercanías, Regionales y Media Distancia "hasta que se puedan dar garantías" de una reanudación fiable y sostenida de la circulación de trenes. A las 13 h, la Generalitat ha justificado la decisión con un doble motivo: la situación meteorológica adversa que se prevé por el temporal Ingrid y las últimas incidencias en la red. "Como titulares del servicio, hemos solicitado a Renfe y Adif la suspensión total de Cercanías hasta que los operadores ferroviarios puedan asegurar la plena operatividad de las vías", justificaba el consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, a mediodía, la decisión de detener otra vez por completo la circulación de trenes.
Entre las 6 hy las 13 h prácticamente no ha habido ninguna línea plenamente operativa y que hubiera que recurrir a medios de transporte alternativos para moverse por Cataluña. Además, este mismo sábado por la mañana se ha producido el tercer desprendimiento en una vía ferroviaria de la semana, esta vez en la R4 entre Cerdanyola y Sabadell Sud. Afortunadamente no ha habido heridos. El viernes por la tarde hubo otro deslizamiento que obligó a cortar la R1 entre Maçanet y Tordera, también sin heridos, pero el martes se desprendió un muro de contención sobre un tren de la R4 en Gelida que causó una víctima mortal y una treintena de heridos. Al día siguiente, otro muro se derrumbó en Pineda, pero no causó heridos porque la movilidad también estaba paralizada.
Veintiún puntos conflictivos
Por la tarde, la consejera Paneque ha explicado que la administración se ha organizado en dos grupos de trabajo: un primer grupo que se centra en revisar y certificar los trabajos en el entorno de la red, y otro que organiza y asegura los planes alternativos de transporte. También se encargan de mantener anulada la zona de bajas emisiones (ZBE), el levantamiento del peaje de la C-32 y también el refuerzo de autobuses y personal informador.
El Gobierno ha explicado que, paralelamente, Adif sigue avanzando en los trabajos de los puntos peligrosos. "Hoy [sábado] quedará reparado el bache de la R1 y las trincheras en el Garraf para restablecer el sistema lo antes posible", ha dicho Paneque, quien también ha explicado que mañana se incorporan tres nuevos equipos de Adif a las tareas de revisión. "En total habrá 12 equipos de Adif, más los propios del departamento", detalló la consellera.
El domingo por la mañana, el Gobierno volverá a reunir a los equipos de trabajo y evaluará si la reanudación es posible para el lunes o no. "Intentaremos hacerlo con tiempo suficiente para que la ciudadanía se pueda organizar para el lunes", ha resumido la consellera. Ahora bien, hasta que no se revisen los 21 puntos conflictivos en la red por riesgo de deslizamientos y exista el máximo de seguridad para la población, el servicio seguirá detenido.
Errada de coordinación
En un escueto comunicado, la Generalitat explicó de madrugada que los operadores ferroviarios habían informado de la "incapacidad" de poner en marcha el servicio ordinario de trenes. Sin embargo, tres horas más tarde, a primera hora de la mañana, Renfe ha acabado anunciando una circulación de trenes "parcial". Un error de coordinación que esta tarde el Govern ha intentado enmendar con la nueva resolución. En este sentido, la portavoz del Govern ha informado de que se ha acordado con Renfe y Adif establecer mecanismos de coordinación con la administración para asegurar que las informaciones que llegan a la población son "claras" y que no se repiten situaciones de "caos y confusión" como la de este sábado.
El ejecutivo también ha informado de que en la resolución se reclama a Renfe que cuando se vaya recuperando el servicio se establezca la gratuidad de acceso a la red hasta que se resuelva esta crisis "con todas las garantías", ya que no se puede pedir que la población pague por un servicio que no se puede operar. "Somos conscientes de que el servicio ha vuelto a funcionar sin la mínima normalidad, pedimos disculpas por las molestias", ha dicho Paneque. Dalmau también pidió disculpas a la población, aduciendo que se trata de una "situación excepcional y sin precedentes". "Los usuarios no pueden ser rehenes, en ningún caso, de esa situación", admitió el conseller de la Presidencia.
El portavoz de Renfe en Catalunya, Antonio Carmona, compareció por la mañana para explicar las afectaciones, y también pidió "disculpas" por la situación caótica de este sábado. A su juicio, "se ha trabajado toda la noche para garantizar una mínima movilidad en tren este sábado". Es por ello, dijo, que la situación "evolucionó" desde las 3 de la madrugada en la que se había informado de la suspensión total y las seis de la mañana, cuando algunos trenes se han puesto en marcha.
Cronología de una semana trágica en los trenes
Martes, 20 de enero
A las 21 h, un muro de contención se derrumba y cae sobre un tren de la R4 de Cercanías que circulaba por la vía entre Gelida y Sant Sadurní d'Anoia. La investigación apunta a que el muro ya estaba inclinado por un desprendimiento de tierras provocado por la lluvia y acaba de caer al paso del convoy. El impacto mata a un maquinista en formación que viajaba en la cabina, dejando a 37 personas heridas, cinco de ellas graves. El accidente venía precedido de otra tragedia: 48 horas antes un choque entre un Iryo y un Alvia en Córdova dejó 45 muertos y más de 150 heridos.
Miércoles, 21 de enero
Ya de madrugada la Generalitat, titular del servicio, decide suspender la circulación de todos los trenes para revisar las vías. Es una petición de los sindicatos de maquinistas, y tanto el Gobierno como el ministerio lo consideran "una decisión acertada" frente a los desperfectos que está causando el temporal. El miércoles por la tarde, los maquinistas reclaman un informe del estado de cada vía antes de volver al trabajo. El Gobierno recibe un certificado de Adif asegurando que las vías están bien y ordena a Renfe la reanudación del servicio: por la noche anuncian que el jueves habrá ya trenes.
Jueves, 22 de enero
A primera hora, sólo 6 maquinistas de 140 se presentan a trabajar y el servicio no arranca. El personal de conducción de Renfe reclama de nuevo un informe del estado de cada vía, línea por línea, y en una reunión a mediodía se acuerdan nuevas exploraciones y revisiones con un equipo en cabina con los técnicos de la operadora, donde también se encuentran representantes de los maquinistas. Una vez recibidos los informes técnicos, que en su mayoría son favorables, la Generalitat anuncia, de nuevo, la reanudación de la circulación de los trenes de Cercanías para el viernes.
Viernes, 23 de enero
La mañana laborable comienza con los trenes en marcha pero con muchos retrasos e interrupciones porque durante las revisiones se han detectado puntos con problemas. Por la tarde, otro desprendimiento en la R1 alarma (aún más) a los maquinistas. Aunque estaba previsto un encuentro, la reunión se hace maratoniana con el objetivo de decidir qué hacer con el servicio. Ocho horas después, a las tres de la madrugada, el Govern dice que no hay garantías por operar. Sin embargo, el sábado los trenes salen, aunque con muchos problemas, y se acaba deteniendo el servicio.