Tres ojos vaciados por foam de los Mossos y ningún escopetero identificado

La última víctima es un joven extutelado que recibió el impacto en las protestas post-sentencia

Barcelona“Las lesiones son compatibles con un impacto a gran velocidad de un objeto compatible con un proyectil de foam”. Es el informe del médico forense sobre la lesión de un chico a quien el 18 de octubre de 2019 le reventaron el ojo izquierdo en la calle Trafalgar de Barcelona durante una de las protestes post-sentencia. Irídia ha denunciado que es la tercera persona que ha perdido un ojo o la visión por un proyectil de foam de los Mossos d'Esquadra, y de momento no se ha identificado a ninguno de los escopeteros que dispararon este tipo de armamento. La víctima de la calle Trafalgar es un joven extutelado por la Generalitat que aquel día había ido a Barcelona para celebrar que cumplía 18 años y que cuando volvía a casa recibió el impacto del foam en el ojo, según Irídia.

El juzgado de instrucción número 7 de Barcelona investiga este caso, pero la codirectora de Irídia, la abogada Anaïs Franquesa, alerta que hasta ahora “no se ha podido determinar” cuál de los 19 agentes antidisturbios que, según los Mossos, aquella noche actuaban en la zona de la calle Trafalgar es el autor del disparo. “Lo que se ha determinado sin ningún tipo de duda es la compatibilidad de las lesiones con el proyectil”, dice Franquesa. El informe del médico forense precisa que el chico, que ahora lleva una prótesis ocular, sufrió “un traumatismo directo e intenso” en el globo ocular izquierdo. También explica que el joven ha tenido “sentimientos de vacío y creencias de tener pocas expectativas de futuro” por la pérdida del ojo, así como “tristeza, baja autoestima y desmotivación”.

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Para Franquesa, este caso demuestra “otra vez” que los mecanismos de rendición de cuentas de la policía “no funcionan”. La abogada lamenta que determinar “la trazabilidad” de cada proyectil “es prácticamente imposible”, pero añade que después del informe del médico forense, que ha examinado la documentación médica, se puede concluir que “ya son tres las personas que han perdido un ojo o la visión” por el foam de los Mossos. El recuento de Irídia hace referencia al chico a quien también vaciaron el ojo en octubre de 2019 en el aeropuerto de El Prat, en la primera movilización multitudinaria post-sentencia, así como la chica a quien reventaron el ojo en febrero de este año en la primera protesta por el encarcelamiento de Pablo Hasél en Barcelona.

En cuanto al proyectil de foam del aeropuerto de El Prat, nunca se sabrá qué agente causó las lesiones porque el juzgado que llevaba el caso archivó la investigación penal y exculpó a tres antidisturbios de la Brigada Móvil (Brimo) de los Mossos porque no se podía saber quién fue el escopetero que lo disparó. En cuanto al proyectil de la manifestación de Hasél, un juzgado de Barcelona investiga a dos escopeteros de la Brimo que aquella noche dispararon balas de este tipo en la Vía Augusta.

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Una cuarta víctima

Además de las tres lesiones en el ojo, Irídia recuerda que el 18 de octubre de 2019, también durante las protestes post-sentencia, hubo otra víctima. En este caso sufrió un traumatismo craneoencefálico por el impacto de otro proyectil de foam, hecho que le ha causado epilepsia permanente y sordera en la oreja donde recibió el disparo. Según Franquesa, en aquel momento se llegó a “temer por su vida”.