El sellado del almacén Castor encara la recta final
Los pozos ya están asegurados y sólo queda retirar las tuberías
TarragonaLas obras para desmantelar el almacén Castor, que se encuentra frente a la costa de Vinaròs, ya han superado las dos primeras fases y este mes de enero han encarado su recta final, según ha podido saber el ARA. Los trabajos para sellar los pozos y retirar las tuberías se iniciaron en abril del 2025 y terminarán durante el primer semestre de este año, según las previsiones de Enegás, la empresa que se encarga.
La operación de sellado comenzó con la retirada de los tapones temporales que se pusieron en el año 2016, que, por cierto, tenían una vida útil de entre dos y cuatro años. A continuación, era necesario limpiar la zona de trabajo para después poner los tapones que están a mayor profundidad y que son el primer bloqueo del depósito submarino para contener el gas. Esta primera cimentación, que terminó en agosto, ya permitió sacar parte de las tuberías.
Después había que poner una segunda hilera de tapones para incrementar las garantías de sellado y volver a retirar más parte de las tuberías. Ésta es la fase que ha terminado este mes de enero y con la que se considera que los pozos ya están del todo asegurados. En la tercera fase, que comienza ahora, se pondrá una tercera hilera de tapones, los más cercanos a la superficie marina, que ya son los últimos.
El sellado de pozos de petróleo o de gas dentro del mar es muy habitual –se hacen unos 80.000 en todo el mundo en un año–, pero la retirada del Castor ha generado mucha expectación debido a los despropósitos políticos y medioambientales que desde el principio han acompañado este proyecto, que impulsó 66% de la constructora de Florentino Pérez, ACS.
El almacén se precintó por orden del ministerio de Industria en septiembre del 2013, después de que las primeras inyecciones de gas, que sólo duraron quince días, provocaran movimientos sísmicos en el entorno. Desde entonces, las tuberías, que se entierran a una profundidad de 1.920 metros, y la gran estructura, visible desde la costa, siguen en el mismo sitio.
El proyecto para sellar y retirar a Castor es del 2021, y entonces preveía que toda la operación acabaría en diciembre del 2022. Pero si el almacén de gas fue un fiasco, el proceso de desmantelamiento liderado y pagado por el Estado tampoco ha funcionado. La autorización de impacto ambiental no llegó hasta marzo del 2023 y todavía hubo que esperar más tiempo para conseguir unjack-up, que es la plataforma autoelevable desde la que se realizan los trabajos de retirada.
Finalmente, el 30 de marzo del año pasado se empezó a ver, desde la costa de Tarragona, la silueta de un gran barco que transportaba el jack-up, concretamente uno del modelo Noble Resolve, propiedad de la compañía Noble Corporation. Cuando la plataforma autoelevable llegó junto al almacén Castor desplegó sus tres patas de más de 100 metros, para anclarse en el suelo, y empezaron los trabajos para sellar los 13 pozos existentes.
Factura millonaria
Las labores de mantenimiento durante los primeros cinco años costaron al Estado 15 millones de euros anuales. A partir de los cinco años, el coste de mantenimiento ha sido de 8 millones anuales. Las tareas para sellar los pozos y retirar las tuberías tienen un presupuesto de 76 millones de euros, ya este gasto hay que añadir la última parte del proyecto, que implica la retirada de la plataforma –todavía no tiene proyecto ni calendario.
Las finanzas públicas también tuvieron que afrontar la indemnización de 1.350 millones de euros a la empresa de Florentino Pérez por el fiasco de la operación para cumplir un punto polémico del contrato, que se firmó durante la presidencia del socialista José Luis Rodríguez Zapatero y que se ejecutó.