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Hoy, 1 de junio, se cumplen ocho años que Sánchez es presidente del gobierno español gracias a la moción de censura que le ganó a Rajoy. Era la primera vez que un candidato llegaba a la presidencia a través de una votación así.Ocho años después hemos tenido los indultos, la amnistía aún no completada porque el Tribunal Supremo da largas, el independentismo desmovilizado, Cercanías en autobús, Illa presidente de la Generalitat, un crecimiento económico mal repartido, la dificultad, por no decir la imposibilidad, de encontrar un piso y los servicios públicos muy tensionados.Sin ir más lejos, los médicos catalanes están convocados a no hacer más horas extras, bajo el elocuente eslogan Ni un minuto más, porque no se acaban el trabajo que tienen y las guardias ya han convertido los días en tres jornadas de ocho horas. Los médicos quieren una respuesta de la administración, como la que ya han obtenido los maestros, que llegaron a un acuerdo con el departamento de Educación este fin de semana. Este acuerdo será sometido a la votación de los docentes hasta el jueves. A riesgo de equivocarme, creo que los maestros han conseguido buena parte de lo que pedían, la huelga ha llevado al límite el bolsillo de los maestros y la paciencia de las familias y que, por lo tanto, lo más lógico sería que los docentes votaran que sí a un acuerdo conseguido por los sindicatos que no se conformaron con el primer acuerdo firmado por UGT y CCOO. La consejera Niubó ha dicho esta mañana que el “no” comportaría el caos del sistema educativo. Con esta realidad en la calle, el poder político continúa en su mundo.Sánchez, que aún tardará tres semanas en dar explicaciones al Congreso, lo está fiando todo a la visita del Papa, que llegará este sábado a Madrid, el efecto “unidad” del Mundial de fútbol, las vacaciones de agosto y llegar a otoño y tener el 2027 a tocar. Lo dice él mismo: “Los tramposos con sus maniobras, y nosotros a gobernar hasta 2027 y más allá, lo que quieran los españoles” “Hasta 2027 y más allá” parece sacado del astronauta de Toy Story, Buzz Lightyear, cuando volaba por los aires. Esa seguridad de aguantar, sin poder aprobar presupuestos, sin poder aprobar leyes, envolviéndose en la bandera del lawfare, no les vendrá de nuevo. En este análisis ya les dijimos hace semanas que al gobierno español no solo quieren aguantar hasta 2027, sino que también se plantean volver a investir a Sánchez.Y el que ya ha unido su destino al de Sánchez es Illa. En un acto ayer en Tarragona dijo, en castellano para que lo repitieran sin subtítulos las teles españolas y Sánchez no quedara solo, que Sánchez era un “referente moral”.
“Y somos un referente moral, sí, un referente moral y de dignidad. Lo es el presidente Pedro Sánchez en el conjunto de Europa y del mundo. Referente moral y referente de dignidad en el conjunto del mundo.”
Que Sánchez haya encontrado en Trump y en Israel una causa para defender la democracia y el derecho internacional no elimina que las tres personas que le acompañaban por España a conseguir el voto de los militantes socialistas estén o hayan estado en la cárcel. O que hubiera épocas que dijera que traería a Puigdemont detenido a España. “Referente moral” es una expresión con mucho peso, presidente Illa, demasiado para aplicarla a Pedro Sánchez.
Buenos días.