El análisis de Antoni Bassas

El TJUE a la justicia española: ya basta

En Europa, Puigdemont considera que lo ha ganado todo y ha creado jurisprudencia. Pero en Waterloo recordaban que ahora el partido ya no se jugará en Europa, sino en el Bernabéu, con el árbitro comprado y el público en contra

16/07/2026

Magnífica noticia: el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) ha avalado ampliamente la ley de amnistía.Lo ha encontrado conforme al derecho comunitario, porque ha considerado que la amnistía no es contraria ni a los intereses financieros de la Unión Europea ni es contraria a la directiva en materia de terrorismo (delito por el cual habían sido procesados algunos CDR). Dice más, de manera contundente: el TJUE establece que la amnistía no perjudica la igualdad de trato, en el sentido de que era una ley solo pensada para favorecer a unos, sino que se aprobó “en un contexto real de reconciliación política y social” y que, por tanto, no constituye una “autoamnistía”. Con esta sentencia, el Tribunal de Cuentas debería archivar sus expedientes, y la Audiencia Nacional, también. Y el Supremo, está claro. Pero en el momento en que les hablo, se mantiene la orden de detención sobre Carles Puigdemont o la inhabilitación de Oriol Junqueras. Y es bastante probable que se espere a otoño para levantarlas, que es cuando el Tribunal Constitucional dictará sentencia sobre la negativa del Supremo a aplicar la amnistía. Por decirlo así, Carles Puigdemont está un paso más cerca de volver a Catalunya, y ahora ya parece que solo es cuestión de pocos meses.La sentencia del TJUE es una gran noticia, pero que la amnistía no se aplique completamente es una desgracia que solo se explica por el “a por ellos”. Es importante recordar de dónde venimos: el TS procesó a los presos políticos por rebelión, delito que debería haber pedido violencia armada, condenó por sedición, que igualmente debería haber pedido violencia, y ahora se niega a aplicar la amnistía por malversación, que tampoco la ha habido. Es un despliegue de justicia creativa, patriótica.El presidente Illa ha hecho una declaración en catalán, castellano e inglés:“Comparezco ante todos ustedes para expresar mi satisfacción y la del Gobierno de Cataluña por la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Una sentencia explícita, que avala la Ley Orgánica 1/2024 de amnistía para la normalización institucional, política y social de Cataluña. La más alta instancia de la justicia europea se ha pronunciado de manera clara: la ley cumple con el derecho europeo. Europa dice «sí» a la amnistía, Cataluña dice «sí» al futuro. La decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea es una muy buena noticia para Cataluña, para España y para la democracia. No hay vuelta de hoja. La ley de amnistía forma parte, con todas las consecuencias, de nuestro marco legal, y, por tanto, su aplicación es de obligado cumplimiento.”

Mientras tanto, en Waterloo había la lógica satisfacción. En Europa, Puigdemont considera que lo ha ganado todo y ha creado jurisprudencia: han evitado la extradición porque pertenecen a un Grupo Objetivamente Identificable de personas, han derrotado al Parlamento Europeo, que les dejó sin inmunidad, y consiguieron la amnistía para los CDR, porque el primer proyecto de ley no incluía el terrorismo de los CDR. Pero en Waterloo recordaban que ahora el partido ya no se jugará en Europa, sino en el Bernabéu, con el árbitro comprado y el público en contra, por decirlo así.

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Ha dicho el TJUE que la amnistía ha servido para la reconciliación. Dejémoslo así, porque el conflicto político Cataluña-España no se puede cerrar con una amnistía. En todo caso permite que el conflicto sea político, no judicial. Pero ni el PP ni Vox quieren la reconciliación, y el PSOE mismo no quería la amnistía hasta que no tuvo más remedio que pactar con Junts y Esquerra si quería gobernar. Si separamos la cuestión emocional de la jurídica, se entenderá mejor: la justicia europea ha dicho a la Audiencia Nacional, al Tribunal de Cuentas y al Tribunal Supremo que ya basta.

Buenos días.