El análisis de Antoni Bassas

Donde no hay igualdad, no puede haber lealtad

La lealtad solo es posible desde la igualdad. Y lo que hay entre España y Cataluña o entre el castellano y el catalán, es una supeditación catalana a la supremacía del Estado sobre la provincia

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14/07/2026
2 min

14 de julio, fiesta nacional francesa, para conmemorar el fin de la monarquía borbónica y el establecimiento de una república de la mano de valores universales, fácilmente abrazables, como la libertad, la fraternidad y la igualdad. Solo faltó que en “Casablanca”, la Marsellesa compitiera contra un himno nazi para devenir el himno de la libertad cantado con orgullo y valentía por un grupo de franceses de la Francia libre, en una de las escenas más emocionantes de la historia del cine. Todo sería muy bonito si no fuera que en nombre de esta república tan fraternal, Francia ha perseguido hasta el autoodio y la extinción lenguas como la catalana.Es similar a lo que ha hecho el estado español en Cataluña. Lo que ha hecho, y lo que continúa haciendo:El Tribunal Supremo ha dictaminado que no se puede excluir el castellano en la rotulación de los centros educativos públicos de Catalunya. Dice que “el castellano es la lengua oficial en toda España, lo que significa que es una lengua que no puede ser excluida de las comunicaciones entre los poderes públicos y los ciudadanos".Como titula hoy Sebastià Alzamora en su artículo, “si eres español, habla español”, que es lo que tuvieron que oír mis padres en su juventud durante la dictadura. Es la canción de siempre, cuando conviene somos españoles (sobre todo a la hora de pagar impuestos que se van y no sirven para el bienestar de los catalanes) y cuando conviene (siempre) nuestra lengua no es suficientemente española. Todo esto lo sabemos de memoria y, aun así, mientras tanto, el president Illa se fue ayer a Madrid y firmó la lealtad de Cataluña con el Estado. Una lealtad que, como vemos, no es recíproca y que, a base de repetirse llevó a la lógica conclusión de medio país de querer la independencia en 2017. La lealtad solo es posible desde la igualdad. Y lo que hay entre España y Cataluña o entre el castellano y el catalán, es una supeditación catalana a la supremacía del Estado sobre la provincia. El resto son juegos de manos retóricos que ya no se puede creer nadie. O maneras amables, casi suplicantes, de decir a los españoles que el actual gobierno de la Generalitat no les montará ningún 1 de Octubre. 

Buenos días.

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