Los galeristas, en huelga para reclamar una rebaja del IVA: "Es un desprecio absoluto"
Unos 200 espacios de todo el Estado cierran toda la semana para protestar por la pérdida de competitividad respecto a países como Francia y Portugal
BarcelonaEn una galería de cualquier punto del Estado, o en la feria ARCO, el propio cuadro de Miquel Barceló puede salir hasta un 16% más caro que en otros lugares de Europa. Mientras que en España el IVA aplicado a las galerías es del 21%, algunos países se acogieron a la directiva 2022/542 de la Unión Europea y lo rebajaron al 5,5% (Francia), 5% (Italia), 7% (Alemania), 6% (Bélgica) y 6% (Portugal). Los galeristas españoles reclaman desde entonces una rebaja similar, pero no lo logran, por lo que este lunes han iniciado una semana de huelga "ante la parálisis y la falta de respuesta del gobierno español". Ernest Urtasun prometió en el 2024 que rebajaría ese impuesto al arte, pero la medida no se materializó.
Según fuentes del Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo, secundan la huelga unas 200 galerías, casi todas las que hay en el Estado. El paro no implica sólo que los espacios cierren sus puertas al público, sino también "el cese durante tres meses de toda colaboración gratuita con instituciones públicas y privadas". Es decir, los préstamos de obras que las galerías realizan a menudo en los museos haciéndose cargo de toda la gestión y de la documentación previa relacionada con el estado de conservación de las obras.
Sin embargo, fuentes del ministerio de Hacienda, de quien depende la rebaja, explican que no se plantean modificarla porque "no es una prioridad". En el ministerio de Cultura, en cambio, siguen mostrando las mismas buenas intenciones que el ministro Ernest Urtasun ha expresado en varias ocasiones. "Conocemos y compartimos la demanda del sector, con quien mantenemos un diálogo fluido", aseguran fuentes del ministerio al ARA. "Esta circunstancia les sitúa en una posición de desventaja en el mercado, y consideramos que es una demanda justa. Por eso la hemos trasladado en más de una ocasión al ministerio de Hacienda", señalan las mismas fuentes.
"Realmente, no creo que sea una cuestión de números, sino una falta de reflexión sobre las implicaciones culturales y sobre una directiva europea que, tarde o temprano, este país deberá transponer de una forma u otra", lamenta Idoia Fernández, presidenta del Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo. "Es un desprecio absoluto. Es hora de que el gobierno español reestructure la financiación del IVA y piense que la aportación que hacemos es estrictamente cultural", reclama Benito Padilla, presidente de la Asociación Galerías de Arte de Catalunya. "Es una cuestión de competitividad", añade Quico Peinado, el presidente de la asociación Art Barcelona. "Es imposible competir con las condiciones de los demás países –insiste–. El IVA del 21% puede perjudicar a la feria ARCO, que es importantísima para las galerías de todo el Estado, y también en las colecciones públicas, porque si el IVA fuera, por ejemplo, el 10%, el Museo Reina Sofía y la Generalitat comprarían más obras. sería mejor cobrar menos y generar más negocio".
Una excepción dentro de la cultura
El IVA del 21% de las galerías de arte representa una excepción dentro de los distintos ámbitos de la cultura: los libros tienen un IVA superreducido del 4% y las entradas para el teatro, el circo, los conciertos y el cine es del 10%. También las corridas de toros tienen un IVA del 10%. En el campo del arte, este porcentaje se mantiene cuando es el artista quien vende directamente su obra.
"Se optó por la rebaja del IVA en toda la cultura, pero no para las galerías de arte. ¿Por qué? ¿Por qué no ofrecemos cultura o porque este país no necesita a los artistas?", se pregunta Fernández, que reivindica las galerías como espacios que ofrecen "una actividad cultural permanentemente abierta y gratuita para todos". "O protegemos la cultura o no la protegemos –añade–. Dejar de proteger a un artista porque trabaja con una galería que le ayuda y lo representa es incongruente. No podemos prescindir de la actividad cultural de las galerías. Es importante tener un país avanzado en este aspecto, y debe ser la administración quien lo defina".
Los detractores de la rebaja del IVA en las galerías de arte a menudo se justifican con el argumento de que las galerías sólo son para gente adinerada y que, por tanto, no necesitan esta reducción. "Es una estupidez tremenda", dice Fernández. "Hay mucha gente que se acerca al arte contemporáneo al igual que a otras disciplinas culturales, con esfuerzo y dedicación, y le dedica tiempo porque le gusta. Muchas de estas personas intentan comprar algo, a veces con recursos propios ya veces con dificultades. Hay todo tipo de artistas, todo tipo de precios y todo tipo de producciones. pijoa otro campo de la cultura nos parecería tan estúpido que nos daría vergüenza". Si la huelga no da su efecto, Fernández asegura que están trabajando en nuevas acciones que harán públicas más adelante. "La próxima edición de ARCO será dura", vaticina Peinado.