El Museu Tàpies celebra el legado de Àngel Jové con una exposición excepcional
La primera retrospectiva del artista incluye unas 1.400 obras, el 70% de las cuales inéditas
BarcelonaEl artista Àngel Jové, nacido en Lleida en 1940 y muerto en octubre de 2023, es considerado uno de los grandes artistas catalanes de la segunda mitad del siglo XX y del siglo XXI. Jové tenía muchas caras. Formó parte de los grupos Cogul y El Maduixer. Fue uno de los conceptuales catalanes. Participó en la primera obra de videoarte del Estado, Primera muerte, y, a su modo, fue uno de los exponentes del pop art catalán. Además, colaboró con algunas de las películas tempranas de Bigas Luna, diseñó luces para la sala Zeleste e hizo decenas de portadas para la editorial Anagrama. Pero, aun así, era un artista de culto.
Ahora, dos años y medio después de la muerte de Àngel Jové, el Museu Tàpies despliega todo su legado en la primera retrospectiva: una exposición imperdible con unos 1.400 trabajos, sobre todo dibujos, un 70% inéditos. Con esta muestra, cuya comisaria es la profesora de historia del arte Maria Josep Balsach, que fue su compañera, el museo revela el trabajo que Jové hizo silenciosamente, sobre todo desde los años noventa. "Esta exposición muestra todo lo que el Ángel hizo mientras hacía la parte más conocida de su obra. Es muy importante ver el trabajo que hizo a lo largo de su vida –explica la comisaria–. Él lo que quería era terminar su obra. Tenía como una especie de ganas de encerrarse en el estudio y hacer una obra que más, que las quería hacer. pudieran generar una cierta ilusión. No le hacían ilusión las galerías, ni el mercado del arte ni las ferias.
Impregnado del dolor colectivo
Como puede verse en el trabajo que abre el recorrido, la obra de Jové está bajo el influjo de la "melancolía", ya medida que uno avanza se da cuenta de que esta melancolía viene del impacto de la Guerra Civil, de la miseria de la posguerra, del exilio, del horror del Holocausto. Muy a menudo todo esto está evocado en escenas cotidianas, en dibujos que parecen desvanecerse. En las imágenes de un bebé o de un conejo antes de que lo sacrifiquen. En fotografías familiares manipuladas para sugerir un ambiente hostil. Jové era uno, pero parece que se impregnaba del dolor colectivo de su tiempo para sublimarle. A veces, lo hizo de la mano de poetas, entre ellos Cesare Pavese, Màrius Torres, Paul Celan y Carles Hac Mor.
"Jové también nos interesa por la conexión con el presente –dice la directora del Museu Tàpies, Imma Prieto–. Desgraciadamente, sigue estando vigente por todos los conflictos de nuestro tiempo –añade–. La gran cosa del Ángel es que no es literal. Él no representa la guerra o el conflicto, sino las consecuencias hacia la mayor. decir, al final, ¿quién sufre ese dolor? Los más vulnerables, los niños, las madres..." A veces Jové estampó el lema "sin fecha" en algunos de sus dibujos, lo que hace que un trabajo relacionado con la Guerra Civil Española pueda reflejar derrotas posteriores como la Guerra de Bosnia. Pero, aun así, Prieto también pone el acento en que la obra de Jové tiene un punto de "luz y esperanza".
La fragilidad, el grito y la compasión
La exposición lleva por título Ángel Jové. De intactu, en referencia a la idea de un mundo que se recompone y vuelve a quedar inmaculado. El montaje está a la altura del contenido: en la sala principal del museo, un cubo colocado de canto atrae a todas las miradas. Por fuera, está forrado con la serie de pinturas monocromas de carácter autobiográfico Me gustaría salir de casa (2015-2020). Por dentro, los grandes temas de su obra están representados en distintos conjuntos de dibujos desde mediados de los setenta. "Existe el tema de la vulnerabilidad, esos niños que se deshacen, la presencia de la fragilidad, también de la pasión... También está la imagen del grito, y la iluminación, que van juntas... La de Jové es una pintura muy filosófica, muy política", dice Balsach. La mayor parte de las obras expuestas provienen de su archivo, y también las hay de colecciones públicas como las del Macba y el Museu Morera de Lleida.
Entre las obras más conocidas de la exposición, que permanecerá abierta hasta el 27 de septiembre, se encuentran las fotografías manipuladas con anilinas pioneras. Más adelante, hay una selección de los dibujos de la serie vs Limbus. "En esta serie el paisaje es un no-lugar, el limbo, un espacio que no es el infierno, que tampoco es el cielo, un espacio que quizá sea el que estamos en la humanidad", dice Balsach. La reflexión sobre la serie fue posterior, y Jové se dio cuenta de que este trabajo quizás bebe de la obra de Dante. "Se trata de un espacio interior, de un paisaje interior", remacha la comisaria.
Del Cuaderno italiano (1976-1981), Balsach apunta cómo Jové utilizó la imagen de un campo de concentración para plantear la "pasividad" del receptor ante el horror que nos rodea. Por otra parte, una serie de pinturas revelan cómo Jové trabajó con la idea del "oro alquímico". "El oro alquímico es la muerte y la vida, la luz y la oscuridad, el oro y la sangre. Siempre trabaja a partir de un espacio de materia y de luz. La materia y la luz van juntas, el dolor y la maravilla van juntos. La vida es precisamente ese circular por esa unión de contrarios". Esta serie es muy abstracta, las manchas tal vez sean rostros. "Se trata del espacio alquímico de transformación, de intentar que la parte más oscura del ser humano se transmute", explica.
El otro gran hito de la exposición son las dos salas subterráneas: en una están los más de 300 dibujos de la serie Cristóbal Pavese 1908-2008. En la otra, una selección de una de sus últimas exposiciones, Über alles, en el Museo Memorial del Exilio, donde evocó, como una rendija de esperanza, el paisaje que veían cada día los prisioneros de los campos de concentración. Y una retahíla de esculturas hechas con materiales pobres. En tres de ellas, que pudieron verse en una iglesia desacralizada, Prieto ve la "presencia ausente" del propio Jové: son unas manos con un plato y una cuchara, estrafatos; unos corazones hechos con cristales, y una silla vacía hecha con alambre.