Rosario Peiró: "Las contradicciones de Picasso son lo que hacen que sea muy actual"
La nueva directora del Museo Picasso de Barcelona renovará la colección para "devolver el museo a la ciudadanía"
BarcelonaLa nueva directora del Museo Picasso de Barcelona, Rosario Peiró (Beniarjó, 1968), ha llegado a la institución con un proyecto ambicioso. Uno de los pilares de las líneas estratégicas que ha hecho públicas este viernes es la renovación de arriba abajo de la colección permanente. Un lugar común para justificar las carencias de la colección es decir que el Museo Picasso de Barcelona es el mejor para entender su etapa de formación. Ahora Peiró quiere ir más allá de esta etapa y representar el global de la relación de Picasso con la ciudad.
"La colección del museo es, por supuesto, la mejor del mundo en los primeros años de Picasso, y esto es lo que la diferencia —dice Peiró—. Pero esta colección y este museo se hicieron para hablar de la relación de Picasso con la ciudad, que llega hasta su muerte, pasando por la creación del mismo museo y del friso de la fachada del COAC, y por todas las exposiciones que hizo en el Estado, en Cataluña y Barcelona, entre las cuales están las de los años 1936, 1955, 1959 y 1960. "Hay mucho trabajo que hacer. Esto es lo que yo quiero hacer. Esto es lo que Picasso quería y esto es lo que se tiene que desarrollar".
La renovación de la colección forma parte del afán de Peiró de reforzar el carácter cívico del museo, que es uno de los más visitados de Barcelona, pero que tiene poco público local. "El reto más importante es devolver el museo a la ciudadanía, y no me refiero solamente a llevar público a la ciudad —dice la directora—. Pienso en recuperar este sentido de pertenencia a la sociedad que el museo tuvo en los años de su formación. En una época de falta de libertades, la sociedad barcelonesa trabajó conjuntamente con mucha ilusión para conseguir que lo que parecía imposible en pleno franquismo, hacer realidad en la ciudad el museo del artista más importante del mundo". Y esto no quiere decir favorecer al público local respecto al turista. "No se trata de echar a nadie para que entre alguien otro. Creo que todo el mundo cabe. Estoy más que contenta de que este museo sea el Museo Picasso de Barcelona, pero al mismo tiempo quiero que aún lo sea más, con programas específicos para la gente de la ciudad y sobre todo con una transformación de la colección, para crear otra vez una relación o una pertenencia que creo que se ha perdido con el paso de los años" dice. Según Peiró, hay que "trabajar este sentido de pertenencia, de orgullo, de ilusión". "Y creo que la colección, que es nuestro patrimonio, que es nuestra historia, es la manera de reivindicarlo", subraya. Su voluntad es presentar estos cambios entre 2030 y 2031.
La actualidad de Picasso
Como jefa de las colecciones del Museo Reina Sofía, Rosario Peiró estuvo en la primera línea de la transformación de la institución madrileña en un referente global de los museos más punteros. Y asegura que el hecho de que el Museo Picasso de Barcelona sea monográfico no es una dificultad. "Lo más importante es aplicar investigación, imaginación, creatividad e ilusión. Y una vez eso está hecho, creo que se puede cambiar todo, y sobre todo en las colecciones. Tengo muchísima experiencia y creo que se puede hacer perfectamente. A partir de Picasso se puede hablar de muchas otras cosas, porque Picasso fue el artista más importante del siglo XX. A través de él explicas la historia de todo el siglo XX". Y el mito de Picasso no le da miedo: "Al contrario, creo que las contradicciones de Picasso son lo que hacen que sea muy actual. Las hemos de confrontar, trabajarlas, contestarlas y tirar adelante. Porque es un muy buen artista con todas las contradicciones que tiene. No hemos de dejar de hablarse y revelarlas y ponerlas en primera fila", dice Peiró.
al Brasil durante la II Bienal de São Paulo de 1953.
La investigación, en el centro
Peiró tiene previsto colaborar con universidades, centros de investigación e instituciones académicas locales, nacionales e internacionales. El proyecto también prevé crear y fortalecer redes con museos picassianos y centros de estudios artísticos de alto nivel. Una de las prioridades de la nueva etapa será reactivar el Centro de Investigación del Museo, que devendrá el núcleo principal de la investigación del Museo.
Entre las líneas expositivas, Peiró quiere desplazar el foco más allá de la primera vanguardia y profundizar en el período posterior a la Segunda Guerra Mundial, “una etapa especialmente conectada con el presente donde Picasso participa activamente en debates como la abstracción y la figuración, la pintura histórica o la relación entre arte y exilio”. Este desplazamiento cronológico coincide también con la globalización de la obra del artista, con momentos como la exposición del Guernica en Brasil durante la II Bienal de São Paulo de 1953.