Premio de ensayo

Rita Segato: "Percibo cierta violencia en Tàpies y me identifico"

La antropóloga y activista feminista, escogida para iniciar una colección de ensayo que releerá la obra de Tàpies

BarcelonaLa antropóloga y activista feminista Rita Segato (Buenos Aires, 1951) ha recibido el primer Premio Internacional de Ensayo Gesto de Ayer, Pensamiento de Hoy, que servirá para que grandes figuras intelectuales internacionales ofrezcan nuevas miradas al universo 'Antoni Tàpies. El objetivo del galardón de la Fundació Tàpies y la Cátedra Tàpies de la Universidad Pompeu Fabra es construir una nueva línea editorial que permita revisitar la obra de Tàpies desde una óptica crítica que era inexistente en el momento que el artista creaba. "Debemos ser capaces de mirar las obras en su contexto y también desde el nuestro, para buscar los vínculos que unen el pasado y el presente, y para hacernos preguntas sobre cómo vivir el futuro", dice Imma Prieto, la directora de la Fundació Tàpies, y miembro del comité asesor del premio junto a Manuel Borja-Villel, Pilar Cortada, Eva March, Carmen Pardo, Josep Ramoneda, Alicia Rodés y Valentín Roma.

La doctora Segato, especialista en la intersección de género, racismo y colonialismo, ha asegurado que intentaría "escribir un ensayo rebelde" que entronque con su corpus de pensamiento, como en el campo de la ética. Segato diferencia sólo dos éticas en todo el mundo, "la ética de la insatisfacción, que es la de quienes creen que el mundo puede ser mejor y que ciertas maldades no deberían existir, y la ética de la conformidad, que es la de quienes sienten que han venido al mundo para reproducir lo recibido y, si fuera posible, ampliar sus defectos".

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En este dilema, la profesora sitúa a Tàpies en el campo de crítico, en la ética de la insatisfacción: "Tàpies se rebelaba contra la pintura misma –apunta Segato–. Tiene un período satisfecho en el que gusta y pasa progresivamente a desagradarse con su propia pintura capaz de convertirle en un pintor agradable”. El ensayista vincula este cambio con el hecho de que "Tàpies desafía las convenciones de belleza". Es un artista intelectual que siente una incomodidad y la plasma "de forma emotiva, incluso violenta", en el lienzo. "Percibo cierta violencia en Tàpies y me identifico; hay cierta ira e impaciencia, y se permite manifestarla pictóricamente", dice el ensayista.

"Es una persona que intenta ver el mundo con un pie fuera", explica, de ahí su búsqueda de la cultura maya o japonesa. "Busca mirar al mundo desde el rostro del otro", apunta Segato. "Es un pintor consagrado, pero desafía constantemente a su público ya sí mismo buscando al otro lado de la belleza convencional", afirma, citando el Calcetín de Tàpies y también Gertrude Stein hablando de Picasso cuando dice "Lo nuevo es feo". "El gusto ético se va construyendo, la estética se va modelando con la historia. Las humanidades son las disciplinas más poderosas de todas porque al nombrar, al crear formas, en realidad moldean el futuro, van formateando el camino hacia el futuro", explica.

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Una mirada feminista

Segato ha canalizado la ira a través del ensayo y el activismo (el fin de semana participó en la Feria Literal). La antropóloga ha dedicado años de investigación a explicar el "mandato de la masculinidad" dentro del patriarcado y lo que llama "femigenocidio", el genocidio por razón de género, sobre todo en Centroamérica, donde a menudo queda impune. Su mirada sobre Tàpies, con la mochila de su experiencia y su tiempo, será insólita e inesperada. "La obra de arte siempre va más allá de la voluntad del artista y de su tiempo –apunta Prieto–. Goya es contemporáneo porque no hay diferencia entre Los desastres de la guerra, Guantánamo y Gaza; la masacre humana aún tiene lugar y son imágenes que nos vuelven".

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Con un pin de Palestina en la solapa e intentando pronunciar Tàpies a la catalana, Segato ha explicado que antes de aceptar el premio -que consta de 10.000 euros y acceso a todo el legado Tàpies para escribir el ensayo-, preguntó si "la relación de Tàpies con las mujeres era la de Picasso" , porque entonces habría pensado si lo aceptaba. En el caso de Tàpies, la relación con su esposa, Teresa Barba, fue estable y fructífera. Segato quiere explorar esta vertiente: "Es imposible vivir tantos años juntos y no ser coautora de la obra", apunta. "Al final, la obra más importante de la vida es la persona que somos", asegura Segato.