En la granja nadie podrá oír tus balidos
La oveja Shaun vuelve a la pantalla grande con 'La oveja Shaun: Misión Calabaza', que recicla con ingenio motivos del cine de terror
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ENG
- Dirección: Steve Cox y Matthew Walker. Guion: Mark Burton y Giles Pilbrow
- 80 minutos
- Reino Unido, Francia y Estados Unidos (2026)
- Animación
La oveja Shaun y sus compañeras ovinas vuelven a la gran pantalla el año en que otras ovejas cinematográficas (las protagonistas de la divertidísima S’ha escrit un crim… al corral) amenazaban con hacerles sombra. Por suerte, en la granja hay espacio para todas. El tercer largo de la popular franquicia de stop-motion creada por el estudio Aardman, al que debemos clásicos como Wallace y Gromit: La maldición de las verduras y Chicken Run: Evasión en la granja, presenta de nuevo una historia llena de gags visuales brillantes y una propuesta estética cuidada y artesanal que alcanza su máxima expresión en las escenas de la torre-laboratorio donde Shaun, convertido en una versión lanuda del Dr. Frankenstein, crea una poción que transformará al alopécico Granjero en un terrorífico monstruo peludo.
La fórmula de los tres largometrajes de Shaun es tan sencilla como efectiva, y remite a los aciertos de la prodigiosa serie de animación original: confianza total en los recursos inagotables de la comedia física y visual, ausencia de diálogos, y apuesta por la intertextualidad y la cita constante de obras y géneros canónicos de la historia del cine. Así, si el anterior filme de la saga ('La oveja Shaun. La película: Granjaguedón': l'odissea espacial del xai Shaun, estrenado como Granjaguedón en nuestro país) reciclaba con ingenio temas e iconos de la ciencia ficción, Misión Calabaza hace lo mismo con el cine de terror y, concretamente, con los monstruos de la Universal. Quizás el ritmo decae en el segundo acto (un hecho que no ocurre nunca en la vertiginosa e inventiva serie original), pero un desenlace beeestial lo compensa.