Una historia emocionante sobre el duelo y la soledad
La cineasta japonesa Chie Hayakawa filma en 'Renoir' el drama familiar de una niña de once años
'Renoir'
- Dirección y guion: Chie Hayakawa116 minutosJapón (2025)Con Yui Suzuki, Hikari Ishida, Lily Franky y Ayumu Nakajima
Quien piense que nos encontramos ante un biopic del pintor Pierre-Auguste Renoir, o de su hijo, el cineasta Jean Renoir, se equivoca. El estilo impresionista y las pinceladas ágiles del primero se intuyen solo en la reproducción de la pintura La petite Irène que la niña protagonista cuelga en la pared de su habitación. Pero la cineasta japonesa Chie Hayakawa (Pla 75) comparte con los dos Renoir, padre e hijo, una mirada humanista sobre el mundo y un interés real por los rostros y los cuerpos de los actores (o modelos) que retrata. Renoir, estrenada en la competición oficial de Cannes, no es una película perfecta, pero la sensación es que Hayakawa está muy cerca de forjar un estilo propio (impresionista, sutil, humanista) que la singulariza y que, al mismo tiempo, la emparenta con el cine de otras cineastas japonesas contemporáneas como Koreeda o Hamaguchi.
En esta película triste y emocionante, que aborda el duelo y la soledad desde estrategias cercanas a la autoficción, Fuki, que tiene solo once años, debe lidiar con la enfermedad terminal del padre y la distancia emocional con la madre a partir de huidas imaginativas y juegos infantiles fúnebres que, en un momento determinado, hacen aparecer monstruos muy reales. Es cuestionable el desvío un poco escabroso que la directora toma en el último tercio del film, pero todo queda compensado por la manera realmente renoiriana (y aquí nos referimos tanto a la pintura del padre como al cine del hijo) en que retrata el rostro luminoso de la excelente debutante Yui Suzuki.