Bailar en familia el 'hit' de tu carrera
Mal Pelo transforma 'Bach' en una pieza conjunta que pone en valor la transmisión de la danza
BarcelonaAlrededor del estreno de Bach, en 2004 en el Espai Lliure, la bailarina y coreógrafa de Mal Pelo María Muñoz (Valencia, 1963) se quedó embarazada de su hijo Sam. "Prácticamente, puedo decir que he crecido con esta pieza", explica el chico. Dos décadas más tarde, la familia Ramis-Muñoz –formada por Pep Ramis y Maria Muñoz y sus hijos Martí, Paula y Sam– se ha unido para transformar aquel Bach en una creación conjunta que hace valer la idea de la transmisión en la danza. La nueva versión del espectáculo, titulada Bach en familia, se estrenó en París en febrero y ahora llega al Canal de Salt en dos funciones, que tendrán lugar este jueves y que forman parte del festival Temporada Alta. No es casualidad que esta creación de Mal Pelo llegue a Cataluña a través del festival gerundense. A lo largo de los 35 años de historia del Temporada Alta, la compañía ha actuado 24 veces. "Son la formación que ha pisado más veces los escenarios del festival", subraya el director del evento, Narcís Puig.
Bachsurgió en uno de los momentos de mayor plenitud de María Muñoz. "Estaba en una de las épocas álgidas en términos de técnica y fisicalidad, pero a lo largo de los años la pieza ha ido evolucionando a medida que mi cuerpo cambiaba", explica la artista, que a lo largo de su trayectoria ha hecho más de 150 funciones de este espectáculo. Ahora suma un nuevo eslabón a su historia con una propuesta que tiene, visualmente, la misma base: el espacio escénico es una hoja en blanco y los bailarines transitan por él todos vestidos de negro, como si fueran las notas de una partitura. Les acompañan las imágenes de Núria Font y Pep Ramis: algunas provienen de la pieza original y otras se han incorporado "para dejar momentos de calma y silencio", explica Muñoz.
Atravesar los cuerpos de la familia
"Bailar Bach es muy complejo, requiere un trabajo muy preciso. En la primera versión, bailaba muchos preludios y alguna fuga. Los preludios son introducciones improvisadas para dar paso a la tonalidad o a las armonías que vienen después desarrolladas por las fugas, que son mucho más difíciles de bailar", dice Muñoz. Para esta nueva versión, ha deshecho el orden del repertorio y juntos han buscado "una coherencia y seriedad en el orden de las tonalidades", añade la coreógrafa. El proceso creativo ha sido "una experiencia muy curiosa, íntima y casera", señala Pep Ramis, que subraya que Bach "ha atravesado las edades del cuerpo de Maria y ahora atraviesa los cuerpos de la familia".
Esta no es la primera vez que la familia de bailarines trabaja conjuntamente. Ya habían colaborado en We. Nosaltres i els temps (2025), en la que convocaron a escena a 12 intérpretes de diferentes orígenes y generaciones (entre los cuales, sus tres hijos) para profundizar en la idea de transmisión de la danza. "La danza es un lenguaje que va de comunidad en comunidad. Es verdad que actualmente hay escuelas, pero la transmisión de este arte, profundamente, sigue haciéndose desde la comunidad", defiende Muñoz, y Ramis añade: "Es un gesto que va en los dos sentidos, porque nosotros también tenemos las ganas de escuchar la pulsión de los jóvenes y nos vemos reflejados en ella".