Los amores, deseos y sueños de Feliu Formosa a los 90 años
El veterano poeta, diarista y traductor publica nuevo libro, 'Vínculos'
'Vínculos'
- Feliu FormosaCafè Central 94 páginas / 15 euros
Este libro —que debe el título a una poesía de Joan Vinyoli, amigo de Feliu Formosa— celebra discretamente, pero a la vez profundamente, la vida. A pesar de que reflexiona sobre la muerte y la ausencia, sobre la pérdida y el dolor, la vida pesa más. El poeta administra muy bien la emoción con la que presenta cada uno de los pretextos que sirven para elucidar el tema. “Amor, deseo y sueño”, empieza diciendo la poesía XXIV, que trata de una relación amorosa. A noventa años, la existencia se vuelve más perentoria que nunca, pero, como demuestran muchos de los versos, también plenamente enamorada. “Nunca sé si lo digo todo”: no se acaba de decir nunca todo, pero aquí Formosa dice muchas cosas (y, cuando no lo hace, las sugiere). Recuerdos, deseos, impresiones. Y deja inventariadas muchas ideas. Una muy sugerente es que “vivir es traducir / y traducir es vivir”.
Esto que apuntaba, sin embargo, sobre la emoción: la poesía VI, pongamos por caso, nos da a conocer un “pájaro negro / y de pico amarillo” que, en el jardín de la residencia donde está el poeta, “va / picoteando el césped, / buscando un alimento / que no encuentra”. El yo lírico se ve reflejado en él, porque “voy / picoteando por todas partes: / versos, relatos, historias”. La búsqueda del pájaro y la del hombre son semejantes: la del segundo es —leemos— “de nuevos motivos / para sobrevivir”. Sobrevivir significa ‘permanecer vivo después de la muerte de otro, después de un hecho cualquiera’, aunque, en el caso del sabadellense, a veces tenemos la impresión de que podría significar vivir aún más intensamente. Por eso sostengo que esta obra —en esencia, elegíaca— manifiesta, a la vez, un afán casi juvenil por aprovechar el tiempo. La merla busca alimento. El poeta busca, también, sustento, bien que de otro orden (y encuentra, y hace partícipe al lector).
Escrito en hexasílabos, igual que Llibre de les meditacions (1973), Vincles alterna referencias al pasado (el curso vivido en Heidelberg por el autor, entre 1959 y 1960) con el presente reciente; hace convivir figuras eminentes de la literatura europea (Kafka, Pavese, Brecht) con poetas relevantes de la literatura española o catalana (Machado, Hernández, Espriu, Ferrater, Andrés Estellés o la amiga Maribel.
Decir cosas con la miradaCristina Cervià o la amiga Maribel.
Decir cosas con la mirada
La poesía dedicada a Mari formula un arrepentimiento: el de no haber sabido “compartir contigo / el dolor que vivías”, en lugar de “darte ánimos / con tanta insistencia”. ¡Sabia reflexión! Como lo es la dirigida a Sandra, que sufrió una discapacidad severa: “en el tiempo que va / de aceptarte a quererte —afirma el poeta— persiste el enigma / de tu existencia: / Si pensamos en palabras / y tú no tienes palabras, / ¿por qué me dices tantas cosas / con tu mirada?”. Es en versos como los reproducidos que se concentra la bella tarea de la poesía: la que tiene que ver con la verdad, con la revelación de una emoción profunda.
La imagen del poeta que se desprende del libro es la de alguien que, “huyendo tanto como puedo / del contacto con quienes / han dejado de esperar / nada de la vida” (compañeros suyos de residencia), no ha dejado de creer en la tríada mencionada: amor, deseo y sueño, para “dar sentido / al tiempo que aún me reste”.