Cees Nooteboom, el escritor viajero que se enamoró de Menorca, muere a los 92 años
El autor de 'La historia siguiente' y 'Desviación a Santiago' tenía 92 años
BarcelonaHace más de cincuenta años que el escritor neerlandés Cees Nooteboom (1933-2026) encontraba la paz y la inspiración creativa en la isla de Menorca. "Es el sitio donde he escrito buena parte de mis libros y poemas", reconocía hace seis años, cuando recibió el premio Formentor por su prolífica y apreciada obra, desde su casa en Amsterdam. En esos momentos, Nooteboom, que acababa de cumplir 87 años, no pudo viajar a la isla vecina a la suya para recoger el galardón por motivos de salud, pero aún tuvo fuerzas para recordar los orígenes de una obsesión por escribir que se materializó en una cincuentena larga de libros que lo convirtieron en una de las figuras más de una de las figuras. En su bibliografía hay, al menos, tres títulos disponibles en catalán, La siguiente historia (2004), Perdido el paraíso (2006) y Desviación a Santiago (2010), los tres publicados por Bromera.
"¿Cuándo te conviertes en escritor? ¿Es gracias a la lectura oa la vida?", se pedía Nooteboom en un volumen de entrevistas que le habían hecho a lo largo de la trayectoria. Acto seguido recordaba cómo la Segunda Guerra Mundial había marcado su generación –en la que despuntan también autores como Gerard Reve, Albert Cornelis y Tonke Dragt– y le afectó personalmente. "Mis padres se divorciaron el último año de la guerra –recordaba–. Por culpa del hambre que se pasaba en La Haya, el padre, que murió en un bombardeo de aviones británicos en el mismo 1944, nos había enviado a mi madre ya mí fuera de la ciudad, porque allí todavía había alimento. Nuestra casa de la Ha; la retina la imagen de esa montaña irreconocible de piedras". Éste podría ser uno de los orígenes de la escritura de Nooteboom, que se ramifica en géneros literarios como la novela, el ensayo, la crónica, la prosa autobiográfica y la poesía. También podría haber empezado a crecer cuando llevaba dinero "a ancianas de la alta sociedad", mientras trabajaba en un banco –de los 17 a los 19 años–: "Me desviaba para pasar por un bosque donde me detenía junto a un arroyo para pensar, ya veces me parece que mi escritura empezó allí, sin escribir ni una sola; de absentismo y clandestinidad que ahora sé que forma parte de la escritura".
Un autor amigo de los cactus
Una de las grandes pasiones de Nooteboom a lo largo de la vida fueron los viajes, que motivaron y nutrieron a buena parte de sus libros. Así, El Buda tras la empalizada (1986, en castellano en Siruela) partió de una estancia en Tailandia, Perdido el paraíso (2006) estaba ambientada en São Paulo, Hotel nómada (2002, en castellano en Siruela) recogía estancias en países como Gambia, Malí, Sahara, Bolivia y México y Desviación a Santiago (2010) se estructuraba en torno a los numerosos viajes que, desde Menorca, realizó durante años por varios puntos del estado español. “Cees ha mantenido una actitud de nómada y viajero durante toda la vida –comentaba Isabel-Clara Lorda Vidal, que ha traducido una veintena de títulos de Cees Nooteboom al castellano, con motivo de la concesión del premio Formentor–. Esta actitud es casi espiritual. interior: se ha vuelto hacia adentro. A veces, cuando hablamos me dice que todos sus conocidos tienen Facebook y Twitter, pero que, para él, sus mejores amigos son actualmente los cactus del jardín".
Pese a su prolífica obra, levantada con la convicción de que "escribir es, al fin y al cabo, retrasar la mortalidad", Nooteboom ha acabado muriendo, a los 92 años, en Menorca, la isla que tanto quería.