Literatura

Pierre Lemaitre: "Vengo de una familia obrera y siento la necesidad de hacer las cosas bien"

El autor francés cierra la tetralogía de los Treinta Gloriosos con la novela 'Las bellas promesas'

Pierre Lemaitre en Barcelona
Lluc Casals
05/03/2026
3 min

BarcelonaPierre Lemaitre (París, 1951), el escritor francés más vendido del siglo XXI, sigue a pleno rendimiento. Con 56 años dio el salto a la escritura profesional por insistencia de su mujer Pascaline, y en 2014 obtuvo el prestigioso Premio Goncourt por la novela Nos veremos allá arriba (Bromera), que le catapultó a la fama y se convirtió en la primera parte de una trilogía sobre el período de entreguerras. Cuando la va acabar, el autor comenzó una tetralogía dedicada al período de los Treinta Gloriosos. La inició con El gran mundo (Bromera, 2023), la continuó con El silencio y la rabia(2024) y Un futuro radiante (2025), y ahora la cierra con Las bellas promesas (Bromera), traducida por Núria Busquet Molist.

"Las bellas promesas es la cuarta entrega de una serie que cubre el período que en Francia llamamos los Treinta Gloriosos, que van del final de la Segunda Guerra Mundial en 1975 —explica Lemaitre—. Durante estos años, el capitalismo francés funciona muy bien y muchos franceses confían en que la vida de sus hijos será mejor que la suya. Esto hacía pensar que toda Francia iba bien. Sin embargo, como escritor quiero mostrar que también había muchas familias que quedaban excluidas del ascensor social", aclara.

Para mostrar la realidad de la población que "se queda atrás", el autor acude a una familia española del sector de la agricultura. "Muestro sus dificultades para integrarse, como todos los inmigrantes, y explico cómo la mirada hacia la inmigración era muy colonial", dice Lemaitre, que ha escogido a una familia española por dos razones. "La primera es que Francia ha tenido varias oleadas de inmigración (de polacos, portugueses, españoles...) y me parecía que los españoles eran los más pertinentes. Quería explicar la situación de unos inmigrantes de segunda generación", dice. La segunda razón es más personal: "Mi primera pareja era española, se llamaba Soledad, y cuanto mayor me hago, más siento la nostalgia del pasado".

Además, las sagas familiares son una tradición literaria consolidada. "Creo que a menudo los escritores se han sentido fascinados por las familias -dice Lemaitre-. Son sociedades en miniatura donde se desarrollan todas las pasiones y, claro, para un escritor es mucho más fácil hablar de una familia que de una sociedad entera".

Otro elemento muy simbólico es el coche. "Para ilustrar el espíritu de la época yo buscaba un objeto emblemático, como los polígonos industriales —dice Lemaitre—. El coche me parecía un objeto perfecto: representa la independencia, la libertad, la movilidad... Y marca perfectamente el ascenso de clase: quien podía comprarse un coche demostraba cierto poder adquisitivo", remacha.

La novela es un fresco del París de los años 60. Entonces, Lemaitre era un adolescente, una etapa de la vida que compara con la Francia del momento. "En la adolescencia miras el futuro con esperanza y disfrutas del presente de forma salvaje, sin pensar en las consecuencias. Francia en ese periodo era eso y, por ejemplo, no tenía en cuenta el desastre ecológico", dice.

Lemaitre lleva años trabajando de la mano con la historiadora Camille Cléret y con estos libros ha querido iniciar una "genealogía" que explique cómo se ha llegado a la Francia actual. Por eso anuncia una nueva trilogía que se ocupará de los años 1970-1990, en la que incorporará el auge de la extrema derecha. "Targo aproximadamente 18 meses en hacer cada libro. Por tanto, calculo que los tres libros los puedo tener en 4 o 5 años, cuando yo cumpla 80. No sé si es un cálculo ambicioso o realista", dice el autor. Y añade: "Vengo de una familia obrera y siento la necesidad de hacer las cosas bien. Aunque no he terminado, estoy aligerado de haber hecho el 70% del trabajo".

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