Lucía Solla Sobral, el fenómeno literario que vende 630 ejemplares al día
La escritora gallega debuta y triunfa por Sant Jordi con la novela sobre la violencia psicológica 'Comerás flores'
BarcelonaHace ocho meses, todo esto era impensable: publicar una novela, que tuviera lectores, que tuviera tantos lectores que hace 34 semanas que está en la lista de los más vendidos en el Estado, descubrir Sant Jordi y hacerlo como escritora que firma. Hace dos meses que Lucía Solla Sobral (Marín, Pontevedra, 1989) ha cogido una excedencia de su trabajo en una start-up de tecnología porque el éxito inesperado de Comerás flores (Libros del Asteroide) ha hecho que solo pueda dormir en casa dos o tres días a la semana. Trabajar entre horas en los hoteles ya era insostenible. Al día siguiente de Sant Jordi cogía un vuelo de regreso a Oviedo, donde vive, y este sábado, hacia Argentina.
El manuscrito de Comerás flores llegó por correo electrónico a Asteroide a principios de 2025. No tenía padrinos, solo contaba con una ayuda de cuatro líneas de la escritora Marta Jiménez Serrano, que había sido su profesora en un taller de escritura y le recomendaba al editor Luis Solano que prestara atención a la autora. Solano no dudó en contratar aquel original tan impecable, sin siquiera verse cara a cara con la escritora. "Yo estaba preparada para que no pasara absolutamente nada –admite Solla–. Y una vez la editorial lo había leído y les había gustado, estaba convencida de que lo más normal sería pasar desapercibida. ¡Vivo sorprendida y disociadísima! También pensaba que de esto no viviría nunca, y mira, ya estoy un poco más cerca..."
"Lo que ha pasado no se lo podía imaginar nadie –dicen en Asteroide–. Nos gustaba el libro y estábamos seguros de que podría gustar, pero a cuánta gente no lo acabas de saber nunca. Enseguida vimos que funcionaba el boca a boca y que la recomendación en las redes y en los clubes de lectura hacía que cada vez llegara a lugares más grandes. Fueron los mismos lectores los que lo lanzaron". Comerás flores ha llegado a la diada de Sant Jordi en plena forma, con 22 ediciones y 150.000 ejemplares vendidos: eso son 630 ejemplares al día solo en el Estado. Una debutante ha alcanzado el tercer puesto en el ranking de ficción en castellano de la diada, por detrás de dos tótems como Eduardo Mendoza y Fernando Aramburu. En Latinoamérica lo han empezado a distribuir hace cosa de un mes y han comprado los derechos de traducción a catorce lenguas.
Lírica contra agresividad
La clave del éxito de Comerás flores es tanto el tema que trata como una voz literaria singular y lírica, que utiliza la belleza para hablar de la oscuridad de la violencia psicológica. Solla, lectora de poesía y teatro, cree que este estilo poético "compensa la dureza de las escenas, la hace más portable y al mismo tiempo también acentúa la agresividad". La protagonista es Marina, una chica que acaba de graduarse y de perder a su padre. En este momento de vulnerabilidad se enamora de un hombre veinte años mayor que ella que la llena de regalos y de flores y, de manera cada vez menos sutil, también le roba la voz, los amigos, el apetito y la esperanza. "Hay muchas lectoras que se identifican con Marina o su amiga Diana, muchísimas más de las que podamos imaginar. Es muy necesario que hablemos del maltrato psicológico y no solo de las mujeres asesinadas", dice la escritora. Para los editores, la base del fenómeno "es una novela literaria que está muy bien construida, con personajes con matices, nada maniqueista, que puede gustar tanto al lector muy literario como al que no", y se suma el hecho de que toca un tema poco explotado en la literatura pero presente en las relaciones amorosas, como los abusos sin violencia física.
"Hay mucho talento y oficio para hacer que el lector esté al lado de Marina mientras le pasa todo lo que le pasa", dicen de Asteroide. La identificación con los personajes ha sido evidente en presentaciones y clubes de lectura, en mensajes y comentarios que le han hecho a Solla cientos de mujeres que se consideran supervivientes de relaciones de abuso. Ellas fueron el disparador de ventas de Comerás flores. "Todas hemos sido Marina o conocemos una Marina. Poder identificarse con una chica normal, que tiene estudios y referentes feministas ayuda, porque normalmente se dibujan unas víctimas aisladas y sin formación", afirma la autora, con la perspectiva de los meses.
Aterrizaje en el sector
Días como el de Sant Jordi, llenos de autores con trayectorias largas y escritores con vinculación con el sector editorial, hacen que Solla se sienta todavía ajena a todo este mundo. "Me tratan con mucho afecto, pero todavía no siento que forme parte del sector. No sé si será con la siguiente novela, no sé si es que estoy a prueba porque es el primer hit y hay que ver los siguientes...", apunta. El éxito fulgurante e inesperado suele venir acompañado de algunas reservas: "Cuando la novela se hace mainstream, de repente se mira con otros ojos y parece que, más que literatura, hay marketing. Y creo que no: es el poder de la recomendación y de regalarse libros", afirma, consciente de que cada detalle suma en la conjunción astral: el título, la editorial y una portada amarilla llamativa.
En menos de un año Lucía Solla Sobral ya tiene: un libro, 150.000 ejemplares vendidos, el primer Sant Jordi, decenas de viajes y una segunda novela que ha empezado a embastar. Una nueva vida.