Nuevo escándalo en el mundo literario: un libro escrito con IA ha ganado un premio literario de 20.000 euros
'Donde el agua trabaja', de David Silva Rojas, se suma a casos recientes como el de Thélyson Orélien y el del último premio Commonwealth
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BarcelonaEste viernes se debía presentar en Madrid la obra ganadora del primer Premio Internacional de Novela Breve Almadía - Ventosa Arrufat, dotado con 20.000 euros, al cual optaban 2.204 manuscritos. El jurado, formado por tres autoras de renombre, Cristina Rivera Garza, Selva Almada y Mónica Ojeda, había escogido Donde el agua trabaja, primera novela del abogado peruano David Silva Rojas (Ica, 1981).
La editorial ha decidido suspender la presentación y la posterior gira del libro después de que el diario El País haya hecho público que, después de pasar el texto por Pangram, uno de los detectores mejor valorados de texto generado por máquinas, el programa ha llegado a la conclusión de que Donde el agua trabaja "está escrita en un 99% usando inteligencia artificial". La editorial se ha mostrado "sorprendida" por los resultados de la investigación y ha pedido tiempo para poder hablar con el autor de esta cuestión tan "compleja", aunque de momento ha cancelado los actos de presentación de la novela.
El caso de Donde el agua trabaja, primero del cual se tiene constancia en lengua española, se añade a dos escándalos literarios recientes relacionados con el uso de la inteligencia artificial. El primero lo protagonizó en el mes de mayo uno de los ganadores de los premios Commonwealth 2026, dotado con 2.500 libras —unos 2.850 euros—, Jamir Nazir, que ganó con el relato The serpent in the grove [La serpiente en el bosque]. La polémica comenzó cuando a uno de los primeros lectores del relato, disponible online en Granta, se le ocurrió pasarlo por Pangram, y el resultado fue revelador: aseguraba que "el 100% del texto era obra de la IA". La sospecha se extendió rápidamente a través de redes sociales como X y Reddit. Algunos usuarios remarcaban que en el relato ganador de Nazir abundaban estructuras gramaticales típicas de modelos de lenguaje de inteligencia artificial, se cuestionaban la pericia del jurado que había escogido la narración y comentaban, con ironía, que finalmente la IA había ganado su primer premio literario.
Este otoño, una de las novedades más destacadas de la reanudación literaria francesa abrió también un debate encendido sobre su autoría. Se trataba de C'était ça ou mourir, tercera novela del escritor de origen haitiano Thélyson Orélien, publicada por Grasset. En el mes de septiembre, una cuenta anónima de X denunció que la obra había sido redactada casi completamente a través de una inteligencia artificial, según había podido comprobar a través del programa Pangram. El autor negó las acusaciones, pero después de que la Academia Goncourt retirara la novela de los finalistas que aspiran a recibir el galardón, decidió interrumpir la gira promocional para volver a Canadá, el país donde vive desde hace décadas y donde publicó primero C'était ça ou mourir, en la editorial Boréal. Esta misma semana, Boréal ha formalizado la ruptura con Orélien tras analizar el libro y comprobar que había "rastros de marcadores de inteligencia artificial en los metadatos de sus documentos de trabajo": aparte de no reimprimir más la novela, la editorial tampoco publicará ninguna obra más del autor.