Muere el escritor y académico Luis Goytisolo, autor de la monumental 'Antagonía'
Renovador de la literatura española y académico de la RAE desde 1995, había ganado el Premio Nacional de las Letras Españolas en 2013
BarcelonaEl escritor barcelonés Luis Goytisolo, el último miembro de una estirpe de escritores que renovó la narrativa española contemporánea, murió el domingo a los 91 años en su refugio rural de Vimbodí, en la Conca de Barberà, según informó el lunes a medianoche la Real Academia Española (RAE), institución de la cual era académico desde 1995. Goytisolo es autor de una obra literaria extensa y caracterizada por la capacidad de innovar tanto formal como narrativamente. Uno de sus proyectos literarios más celebrados es la monumental tetralogía Antagonía –formada por los volúmenes Recuento, Los verdes de mayo hasta el mar, La cólera de Aquiles y Teoría del conocimiento–, que abarca desde la Guerra Civil hasta el franquismo tardío y que supuso un hito literario para la narrativa de los años 70 y 80. Su búsqueda constante de nuevos territorios literarios le valió el Premio Nacional de las Letras Españolas en 2013 y reconocimientos como el Premio Nacional de Literatura en 1993 por Estatuas con palomas.
Nacido en Barcelona el 17 de marzo del año 1935, Luis Goytisolo era hijo del científico barcelonés José María Goytisolo Taltavull y de Júlia Gay, que murió durante uno de los bombardeos de Barcelona en 1938. Era hermano de los también reputados escritores José Agustín y Juan Goytisolo, que murieron en 1999 y 2017, respectivamente. Debutó en 1958 con Las afueras, un volumen de siete relatos aparentemente inconexos con un escenario en común: la Barcelona de posguerra. El libro ganó el premio Biblioteca Breve y supuso el salto del escritor hacia una carrera literaria. "El premio me cambió la vida. Las 30.000 pesetas que me dieron fueron una ayuda importante, pero aún fue más decisivo empezar a hacer de lector para Seix Barral. Al poco tiempo dejé la carrera de Derecho", explicaba Goytisolo en 2018 en una entrevista con el ARA. Su debut ya fue un libro controvertido por la radicalidad literaria que ofrecía: levantó polvareda entre la crítica más conservadora, que, a pesar de alabar el estilo de Goytisolo, pusieron en duda que aquel artefacto pudiera ser considerado una novela.
En 1960 Carmen Balcells fundó su agencia literaria y Goytisolo se convirtió en el primer autor español que representó. Aquel mismo año, el escritor estuvo cuatro meses en la cárcel de Carabanchel por haber participado en el VI Congreso del Partido Comunista checo en Praga. En la cárcel comenzó a concebir la que sería su gran obra maestra, la tetralogía Antagonía. "Pasé allí cinco semanas de incomunicación que fueron muy fructíferas. Tomaba notas en un papel higiénico que un dirigente del PSOE sacó de tapadillo mediante su abogado", recordaba en 2012 el autor, de cuando tenía 25 años. La tetralogía parte del escritor Raúl Ferrer Gaminde y reflexiona sobre los mecanismos de la creación, al tiempo que constituye una radiografía de la sociedad española de los últimos años del franquismo.
Goytisolo comenzó a escribir Antagonía en 1963 y le dedicaría 17 años. La editorial Seix Barral, sin embargo, no quiso esperar a tener la obra terminada y publicó el primer volumen, Recuento, en 1973 en México y en 1975 en España. Después llegarían Los verdes de mayo hasta el mar (Premio Ciudad de Barcelona, 1976), La cólera de Aquiles (1979) y Teoría del conocimiento (1981) que, juntos, configurarían una tetralogía de más de mil páginas. En 1976 fue galardonado con el Premio Ciudad de Barcelona. En 2012 Anagrama publicó por primera vez la tetralogía en un solo volumen y al año siguiente recibiría el Premio Nacional de las Letras Españolas por esta obra, que el diario norteamericano The New York Times consideraría una de las creaciones fundamentales del siglo pasado. "Rompió moldes y abrió caminos —certifica en el ARA la profesora, escritora y también académica Carme Riera—. En aquel momento la literatura necesitaba aspectos nuevos, necesitaba salir del realismo social que incluso él había empleado en Las afueras y la apuesta fue muy interesante. Hizo una obra rigurosa que no iba a buscar al público sino que hacía una búsqueda de elementos nuevos, en la textualidad y en la lengua. Fue muy bien leído por la crítica y por los seguidores de las primeras obras, para quienes es un autor de culto". Riera destaca la singularidad de la familia Goytisolo, con tres nombres propios tan importantes para la literatura: "No hay ningún caso igual. Son niños que crecen sin madre y con un padre autoritario. Los Goytisolo son unos niños desvalidos y creo que eso los convierte en escritores".
El lenguaje por delante de la imagen
La década de los 80 fue también muy provechosa para Goytisolo. Publicó Estela del fuego que se aleja (1984), con la que obtuvo el Premio de la Crítica en 1985, y otros títulos como La paradoja del ave migratoria (1987) y Fábulas (1981). En 1992 se atrevió a publicar uno de sus libros más autobiográficos, Estatua con palomas, en el que vinculaba sus vivencias y reflexiones de finales del siglo XX con las del historiador Tácito durante la Roma del siglo II, jugando con los tiempos y los espacios de ambas épocas. El título le valió a Goytisolo el Premio Nacional de narrativa. En aquella época también fue elegido académico de la RAE. Goytisolo asumió el cargo el 24 de marzo de 1994 con el discurso titulado El impacto de la imagen en la narrativa española contemporánea, en el que analizaba los efectos del cine en la creación literaria y defendía la autonomía del lenguaje por delante de la imagen. El escritor también fue vocal de la Junta de Gobierno de la RAE entre 2000 y 2002 y censor entre 2000 y 2008.
En el tramo final de su carrera, Goytisolo se dedicó también al ensayo con títulos como Naturaleza de la novela (Premio Anagrama de Ensayo, 2013), en el que desgrana las características del género y se enfrenta a la crisis del género, que atribuye a la irrupción de la televisión y de internet. El escritor los calificaba "de invasivos" y pronosticaba entonces que los escritores de novelas "se agotarán" porque "alguien que no está educado literariamente no querrá ser autor de novelas". Entre sus últimas obras se encuentran Chispas (2019), Coincidencias (2017) y El sueño de San Luis (2015). En 2015 vendió su archivo personal a la Biblioteca Nacional de España por 200.000 euros.
En uno de sus últimos libros, El atasco y demás fábulas (2016), el escritor reivindicaba el humor "irreverente, escatológico y absurdo" para hacer frente a "un mundo atascado". Su mirada sobre el presente era ácida y salpicada de cinismo: "En nuestro mundo los políticos ya no mandan, y los pitagóricos de Silicon Valley podrían resolver la deuda de Grecia cuadrando unos cuantos números, pero no lo hacen. Tampoco quedan obreros, aunque antes se decía que la regla de oro de la sociedad capitalista era conseguir que los escalones más bajos de la sociedad tuvieran trabajo, porque así podrían consumir", decía el escritor durante la presentación del libro. Luis Goytisolo también fue colaborador habitual en medios de comunicación como El País, el ABC y Diario 16, y también escribió y dirigió documentales televisivos como las series Índico y Mediterráneo, emitidas por Televisión Española.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha lamentado este martes la muerte de Goytisolo. "Perdemos un escritor clave para entender nuestra literatura del siglo XX. Comprometido con la democracia y las letras con el mismo rigor y audacia", ha señalado Illa. Anagrama, editorial donde había publicado Goytisolo, ha recordado que la tetralogía Antagonía está considerada "una de las grandes novelas europeas del siglo XX" y la editorial Siruela, donde también había publicado el autor, lo ha descrito como "una de las voces fundamentales de la narrativa contemporánea".