'El barquero': gran teatro, gran función, con un excelso nivel interpretativo
Una propuesta escénica excepcional, dirigida por Julio Manrique y con un reparto extraordinario
'El barquero'
- Autoría: Jez Butterworth
- Dirección: Julio Manrique
- Traducción: Cristina Genebat
- Intérpretes: Lua Amat, Bruna Armengol, Roger Casamajor, Oriol Cervera, Imma Colomer, Martí Cordero, Anna Güell, Bruna Luz, Marta Marco, Carlos Martínez, Norbert Martínez, Martí Ribot, Santi Ricardo, Mima Riera, Sara Roch, Jan Serra, Marc Soler, Max Vila
- Teatro Libre Montjuïc. Hasta el 15 de marzo de 2026
El barquero de Jez Butterworth, el autor de Jerusalén, es una obra y una propuesta escénica bastante excepcional por diferentes razones que tienen que ver con la duración (tres horas y cuarto, más dos pausas), el número de intérpretes (diecinueve), los premios logrados (el Laurence Olivier, entre ellos) y el récord de entradas vendidas de la historia del Royal Court Theatre de Londres. Y en Barcelona, tienen que ver con el excelente casting de la propuesta del Lliure, con el excelente nivel interpretativo de un reparto intergeneracional, con una puesta en escena que recupera lo mejor de Julio Manrique y con el protagonismo de un personaje ausente, pero también y sobre todo tienen que ver con los ecos que provoca en cualquier comunidad, como la nuestra, como la nuestra.
En este caso se trata de la familia Carney, que representa el sentir de las familias católicas de Irlanda del Norte durante los años ochenta y noventa en la confrontación con el Reino Unido de Margaret Thatcher. La obra se desarrolla a lo largo de un día en la casa en la que conviven hasta tres generaciones y donde se prepara la fiesta de la cosecha. Encontran la rabia y la impotencia de la independentista tía Pat Carney (Imma Colomer), la defensa de la tradición del tío Patrick Carney (Carles Martínez), la paz que vislumbra al padre y patriarca Quinn Carney (Roger Casamajor), la memoria del pueblo y las derrotas del amor de la abuela Mag inexplicada del ser querido de Caitlin (Mima Riera), la tensión sentimental de la madre Mary (Marta Marco), el rebote emocional de Oisin (Martí Ribot), la falsedad del padre Horrigan (Santi Ricart) y la violencia amenazadora de Muldoon (Ernest Villegas). Porque El barquero (en referencia a Caronte) nos habla de la identidad de un pueblo, del amor, pero sobre todo de la violencia que sólo acentúa la tragedia.
Gran noche de teatro, aunque en algunas escenas la fosquísima iluminación nos sustrae el rostro de los actores y las actrices.