Crítica de teatro

Buen homenaje con un gran Sacristán

'El hijo de la cómica', en el Romea, es una propuesta recomendable para los amantes del teatro genuino

09/09/2026 - 12:46 h.

'El hijo de la cómica'

  • Text: 'El tiempo amarillo (1921/1943)', de Fernando Fernán Gómez
  • Adaptación, interpretación y dirección: José Sacristán
  • Teatro Romea. Hasta el 4 de octubre

Una buena historia y un gran intérprete. No hace falta nada más para lograr una gran función de teatro. En este caso, es la historia de la infancia y la adolescencia del actor, director y literato Fernando Fernán Gómez adaptada por quien fue amigo y colaborador suyo durante años, José Sacristán. Un Sacristán que, hay que decirlo, con 88 años llena la platea con una dicción clara llena de matices que se escucha perfectamente hasta la última fila. Es el homenaje sincero y sentido a su amigo de un Sacristán que, a estas alturas de este camino que es la vida, ha hecho del teatro el territorio de realidad y placeres. Un Sacristán que no necesita grandes escenografías ni maquinaria teatral. Una silla y un cojín (que dice que era de su abuela), una especie de baúl, una lámpara y la caída de un trozo de telón que evocan un espacio de creación y de vida.

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La historia merece la pena. Es la historia de un niño al que cuida su abuela, porque su madre actriz está muy a menudo de gira y el padre no ha querido saber nada del fruto de una aventura en Perú, a pesar de que al bebé lo inscribieran en Buenos Aires. Cosas de las giras por Latinoamérica de aquellos años. Una historia que es la historia de tantos niños –pobres, claro– de la época, una historia de España que atraviesa la dictadura de Primo de Rivera, la República y la Guerra Civil para desembocar en el franquismo.

Aunque Fernán Gómez completó las memorias posteriormente, Sacristán se ha ceñido a la primera entrega, que acaba en 1943, cuando el actor ya ha comenzado su carrera en el teatro y en el cine. Sacristán nos lo explica poniéndose en la piel de diferentes personajes, entre los cuales el soberbio de la socialista y espabilada abuela. Es narrador y personaje. Entra y sale de uno o del otro con pequeños cambios de voz y de entonación y consigue emocionar en la relación del niño con la abuela, pero también invita a la sonrisa. El hijo de la cómica es una propuesta muy adecuada y recomendable para los amantes del teatro genuino sin aspavientos.