La elección de noticias, entre lo interesante y lo importante

El mensaje de un diario es lo que decimos, pero debemos contemplar si es acertado lo que dejamos de decir. Hay un orden de prioridades informativas que obliga a elegir y a descartar. Los lectores a los cuales dedico esta crónica nos invitan a pensar precisamente no en lo que podamos decir mal dicho, sino en lo que hemos callado.El subscriptor Josep Busquets me plantea que si bien el diario trató correctamente el inicio de la guerra de Irán, el 28 de febrero, en cambio no hizo ninguna referencia al Fòrum Català per la Pau, que reunió a más de doscientas personas en Can Batlló, y que estaba organizado por diversas entidades encabezadas por el ICIP (Institut Català Internacional per la Pau). “¿Cómo es posible que esto no lo hayáis recogido como noticia?”, pregunta el subscriptor, miembro de la plataforma Aturem les Guerres, que también denuncia que el diario no haya dicho nunca nada –a pesar de ser informado— de las concentraciones semanales delante de la subdelegación del ministerio de Defensa “pidiendo poder hablar de que hay otras alternativas que no sean la militarización y la guerra, la defensa civil no violenta”. Por aquellas casualidades de la semántica, el edificio –gobierno militar de infausta memoria de consejos de guerra franquistas— ¡está en el Portal de la Pau!El subdirector David Miró, encargado del área política, responde: “Como el lector reconoce, el sábado 28 de febrero la redacción de ARA tuvo que hacer un gran esfuerzo para informar sobre el inicio de una guerra que, como se está demostrando, tenía el potencial de alterar de forma significativa nuestras vidas. Aquel día todas las secciones y manos disponibles se volcaron para explicar al lector las implicaciones de aquella guerra. Desgraciadamente, hacer un diario siempre es una cuestión de prioridades y muchos temas que estaban previstos, por ejemplo el reportaje de Mónica Bernabé sobre los trabajadores de las cárnicas, se cayeron. Por otro lado, en Barcelona se celebran cada día actos y jornadas que desde la redacción de ARA no nos vemos con capacidad de cubrir, y menos en un sábado, cuando las manos disponibles se reducen drásticamente. Este fue el caso de las jornadas del ICIP. En todo caso, sí que creemos interesante, y más en un contexto de guerra, explicar con más detenimiento el movimiento por la paz catalán. Así que nos comprometemos a hacerlo”. En idéntica tesitura –musicalmente serían los silencios— de lo que dejamos de decir, el suscriptor Alfonso Outeiriño, en clave positiva porque está contento de la línea del diario, manifiesta sin embargo su "decepción respecto a la falta de una mención al quincuagésimo aniversario de los sucesos de Vitoria del día 3 de marzo de 1976, en que fueron asesinados cinco trabajadores por las balas de la entonces llamada Policía Armada". Y añade: "Y más cuando al día siguiente del aniversario, el diario Avui hacía un reportaje donde también se mencionaba a Lluís Llach, autor de Campanades a morts, disco de denuncia de los hechos”. El lector conoce bien el tema porque vivió 24 años en Lazkao, en el corazón del Goierri, comarca de gran tradición abertzale y sede del monasterio benedictino que conserva el mayor fondo documental sobre el nacionalismo vasco de todos los signos.El redactor jefe, Xavier Cervantes, lamenta no haber tratado el quincuagésimo aniversario de Vitoria simplemente por un olvido, pero recuerda que sí se habló en el cuadragésimo aniversario y me hace entrega de la prueba de tres artículos sobre la querella argentina contra Rodolfo Martín Villa.La lectora Núria Antonio i Aloy no se queja de una ausencia temática, pero sí, hilando más fino, de una no pregunta en la entrevista que el mismo David Miró hizo al consejero de Presidencia, Albert Dalmau. La lectora, profesora de secundaria con una experiencia de 22 años de docencia, denuncia que el consejero dice que le suben el sueldo un 30% y el periodista “se queda tan ancho”. “¡No han subido el sueldo un 30% ni de broma! –replica–. En todo caso es el 30% de la parte autonómica, que era la tercera más baja del Estado... Y el aumento está repartido en cuatro años”. Y acaba interpelándonos: “Los periodistas deberían saber hacer las preguntas pertinentes y dominar el tema”.David Miró admite la crítica: “Tiene razón la lectora que debería haber matizado mejor en qué consistía la subida del 30%, pero en aquel momento de la entrevista me pareció más oportuno insistir en el tema de que era una oferta insuficiente y sacarle el compromiso de que si se aprobaba la nueva financiación se podrían plantear mejoras, pero quizás no acerté y asumo la responsabilidad”.Antes de cerrar la sesión, todavía me llega un correo donde Roser Dachs, que se identifica como usuaria de una residencia, a propósito del artículo de Marta Rodríguez sobre la cuestión (23 de marzo) nos anima a hablar de los trabajadores de los centros: "Del reconocimiento a la gente que trabaja directamente con los ingresados, personas con una gran dedicación, que necesitan que les guste mucho el trabajo que hacen, y yo pienso que por parte de la administración a menudo tratada con muy poca deferencia. Con unos salarios muy por debajo de lo que merecen".He pedido la opinión autorizada sobre los criterios de publicación a Carles Flo, con acreditada experiencia en cargos de responsabilidad periodística. Fue redactor jefe del Diari de Barcelona y de La Vanguardia, director de Mundo Diario y subdirector y director de Avui. Cofundador de VIA Empresa, actualmente es el director de negocio. Esta es su reflexión:Decía un gran director, como lo fue Jaume Serrats [dirigió Catalunya Exprés, el Avui y los servicios informativos de Catalunya Ràdio y fue director general de Promoción Cultural], que un buen diario es el equilibrio entre lo interesante y lo importante. Además, cada lector tiene su propio baremo para decidir lo que es importante. La realidad es que todo el mundo que organiza un acto considera que aquello que ha organizado es a la vez relevante e interesante. Y se queja al diario porque su tema no se publica. Y de temas hay cada día un montón. Si añadimos las necesidades de las agencias de comunicación, la pila de noticias sobre la mesa, o en el ordenador de cada responsable, es inmensa. Para terminar de cuadrarlo, los diarios cada día tienen menos páginas y en consecuencia cada día hay un montón de lectores descontentos"."A mi parecer –continúa Flo– el lector debe confiar más en el criterio del periodista que decide cada día lo que se publica y lo que no. Quizás hay que hacer una reflexión sobre si aquello que organizamos es tan importante o interesante para que salga publicado. En los tiempos que corren, dominado por noticias inconsistentes, es bueno confiar en el criterio profesional de los periodistas a la hora de decidir lo que se publica y lo que no. Y no olvidar que en un diario no entra todo".Agradezco a los lectores Busquets y Outeiriño y a las lectoras Antonio y Dachs que me hayan hecho confianza para ayudarnos a debatir sobre las noticias que no sé si nunca existieron pero seguro que nunca publicamos. Valoro la elegancia de las respuestas de David Miró y Xavier Cervantes y celebro el sensato comentario de mirada larga de Carles Flo. Y animo a los periodistas a contar hasta diez antes de publicar y hasta cien antes de decidir no publicar, sobre todo si los perjudicados son la bondad y el humanismo.El Defensor del Lector toma conocimiento de las dudas, sugerencias, críticas y quejas sobre los contenidos del diario en sus ediciones digital y en papel, y cuida que el tratamiento de las informaciones sea conforme a los códigos deontológicos.Para contactar con el Defensor del Lector puede enviar un correo electrónico a eldefensor@ara.cat o grabar un mensaje de no más de un minuto al número de WhatsApp 653784787. En todos los casos, es necesaria la identificación con nombre, apellidos y número de DNI.