La Peña planta la bandera de la cuna en Europa
El Asisa Joventut pasa por encima del AEK de Atenas y empata la eliminatoria europea
BadalonaCuando Badalona late con fuerza, la Penya sueña fuerte. El Asisa Joventut pasó por encima del AEK de Atenas para plantar su bandera en Europa, donde se situó a una victoria de disputar la final four de la Basketball Champions League. Liderado por Ricky Rubio, el equipo local dio una exhibición de fuerza (88-66). La eliminatoria de cuartos de final, que está empatada a un triunfo, se decidirá el miércoles 15 de abril en Grecia.
El AEK, que aspira a jugar la NBA europea, se dejó las camisetas amarillas en Atenas y solo viajó con las negras. La FIBA pidió a la Penya que no jugara con su equipación verdinegra tradicional, pero el club catalán, consciente de que era una noche histórica, no lo aceptó.
El Palau Olímpic viajó en el tiempo y se transformó en el mítico Pabellón de Ausiàs March. La afición vibró con una victoria de las que contará cada vez que alguien le pregunte por el ADN verdinegro. Unas decenas de aficionados griegos, que acabaron peleándose entre ellos y llenando de humo de tabaco el recinto, ocuparon una de las gradas superiores de un pabellón que acentuó las medidas de seguridad.
Dani Miret, que volvió a tener las bajas de Guillem Vives, Ante Tomic y Simon Birgander, pudo utilizar a Cameron Hunt. El entrenador volvió a acertar con un planteamiento tan valiente como bien trabajado. La Penya aprovechó la adrenalina inicial para empezar el partido abriendo una brecha importante. La diferencia verdinegra llegó a ser de 26 puntos durante una primera mitad que los aficionados locales tardarán en olvidar (51-25). El AEK intentó reconectar con el partido aumentando su nivel defensivo, pero llegó al descanso con un escenario muy desfavorable (53-31).
Ricky Rubio, que entendió como nadie lo que significaba el partido, se aseguró de que el Asisa Joventut no saliera relajado después del paso por el vestuario. Dragan Sakota forzó su expulsión para intentar sacudir anímicamente la noche, pero la Penya llegó a los últimos diez minutos con la sartén por el mango (72-55).
La remontada del AEK añadió emoción a un partido que la Penya no merecía perder.
Noche amarga en el Palau Blaugrana
Un Barça todavía sin Tomás Satoransky no pudo competir contra el Panathinaikos (79-93). Un 18-0 con el partido ya sentenciado maquilló el marcador. La afición culé expresó su malestar, ya que el equipo catalá llegó a perder por 31 puntos de diferencia contra un rival muy superior.
La derrota complica la clasificación del Barça para los play-off por el título de la Euroliga y, además, no le asegura su presencia en la repesca.