Fútbol

Bienvenidos a Messiland: Estados Unidos se rinde al argentino

Messi marca de falta en el último segundo el día de su debut en Miami ante un montón de famosos

MiamiEstados Unidos es la tierra del espectáculo. El país de los finales redondos, en el que todo es un escenario, una gran ilusión. Y Messi parece haberlo entendido. El día de su debut con el Inter Miami, marcó un gol de falta en el último minuto (2-1). En un torneo nuevo y desconocido, en un estadio pequeño, contra un rival sin demasiada entidad. Da igual. Miles de personas que hace poco no hubieran imaginado ver a Messi en su casa se frotaban los ojos. Messi, como si fuera Houdini, fue capaz de atraer a todas las miradas. Como una estrella de Hollywood, escribió el guión de su filme.

Messi entró en la segunda parte, después de hacer una bromita con Gerardo Martino. Hacía pocos días que estaba en Miami. Era normal que fuera suplente. Ahora, qué diferencia con ese Messi que llegaba a París encerrado en una jaula de oro. El Messi de Miami parece feliz. Y el barcelonismo nota un pinchazo en el corazón cuando le ve buscándose con Sergio Busquets sobre el césped. Inter, proyecto joven que sufre en la liga, no jugó bien en la primera parte. Suerte tuvo de la poca puntería del Cruz Azul. Pero una vez que Messi y Sergio entraron, se hizo la magia. Tienen cuerda para rato, estos dos. Ahora ya no juegan en un estadio imponente como el Camp Nou, pero en el pequeño DRV PNK Stadium se sintieron bien. En Estados Unidos, a pie de césped hay espacios para los vips y para las familias de los jugadores. Lo primero que hizo después de marcar fue ir a abrazar a sus hijos. Los Messi viven el inicio de una nueva aventura, una nueva casa. Un estreno prometedor.

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La ciudad de Miami se ha llenado de su cara, de hecho. Messi está omnipresente. A menos de 200 metros de una escultura de Jaume Plensa, junto al pabellón de los Miami Heat, Apple ha instalado una publicidad gigante en la que se ve una cabra de color rosa. No hace falta poner nada más. Todo el mundo sabe que se refiere a Messi, ya que en inglés la palabra cabra (goat) también puede querer decir greatest of all times. El mayor de la historia. También a LeBron James, el jugador de baloncesto, le llaman goat. Y LeBron apareció en el estadio para ver el debut del argentino. Cuando Messi llegaba al banquillo, desapareció para abrazarse con el jugador de los Lakers. Messi llega a un país en el que el fútbol va creciendo. Los accionistas del Inter, Jorge Mas y David Beckham, veían felices como todo el mundo les pedía estar en el estadio en un día como éste. Messi ha conseguido que un club nuevo de Miami, ciudad con poca tradición de fútbol, tenga ya más seguidores en las redes que otro Inter, el de Milán, con mucha más historia.

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Messi está revolucionando un mercado donde el fútbol crece fuerte. En tres años les toca organizar un Mundial. Nunca Apple había atado su nombre a un solo deportista, de hecho. Con Messi, lo ha hecho. El día del debut del argentino con el Inter Miami, la marca llenó las redes de publicidad. También una página doble en New York Times. Acostumbrado a vivir en el centro del fútbol mundial, Barcelona, Messi comienza una nueva vida en una ciudad en la que todo es mayor que Barcelona, excepto el fútbol. El día del estreno contra el Cruz Azul mexicano en la Leagues Cup, un torneo nuevo entre clubes de Estados Unidos y México, todo el mundo quería estar en el DRV PNK Stadium, un campo pequeñito en el norte de Miami. No sólo LeBron. Las hermanas Kardashian, Gloria Stefan o la cantante Becky G veían el partido cerca del Kun Aguero, Serena Williams… La lista de vips no tenía fin. Nada más bajar de sus jets privados, entraban directamente en el campo, situado precisamente junto al aeropuerto privado de Fort Lauderdale.

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Messi comienza su nueva vida junto a Busquets y de un Alba recién aterrizado. El partido era a las 20 h, pero a las 15 h cientos de aficionados ya estaban delante del campo haciendo una barbacoa. Todo el mundo hablando castellano. Argentinos, cubanos, colombianos, dominicanos… Miami es la ciudad más latinoamericana de Estados Unidos, con acentos que se mezclan, con la cantante de raíces mexicanas Becky G interpretando el himno antes del partido, y políticos, demócratas y republicanos, diciendo con acento cubano que Miami ha demostrado su fuerza ficha. Costó, porque las normas de la liga local han complicado los trámites, pero Messi ya ha debutado vestido de rosa. Apple TV, por un día, cambió su logo: fue de color rosa.

Messi, risueño, fue abrazado por Beckham al término del partido. El inglés fue clave en el crecimiento de un deporte, el fútbol, que ya vivió una época de glamour en los años 70 con Pelé. Pero fue uno de esos sueños alocados que no tienen continuidad. Ahora, Estados Unidos quiere ir creciendo en este deporte. Y todo el mundo considera, en tierras americanas, que con Messi pueden hacerlo. Han entendido que necesitan a alguien capacitado para crear sueños, para animar, para hacer vivir en una nube familias que no llegan a fin de mes, que no pueden pagarse la sanidad privada y que quizás no tienen ni papeles. Que Messi puede atraer, como el flautista de Hamelín, gente de Guatemala, Venezuela o Perú que buscan una nueva vida lejos de casa, y mandarles a un estadio donde también hay gente famosa. Solo Messi puede conseguir que gente humilde se emocione y reaccione al igual que cantantes, deportistas y millonarios. Miami se ha convertido en Messiland.