Francia se encomienda a un crío de 19 años en este Tour
Paul Seixas, el debutante más joven desde 1937, asume la presión de ganar la ronda gala
Foix (Francia)Carcasona recibe al público que ha venido a ver la salida de la cuarta etapa del Tour con aquel golpe de calor que sientes cuando abres el horno para sacar los canelones. Aguantar la canícula vale la pena porque el espectador francés este año solo tiene ojos para Paul Seixas (en las radios francesas lo pronuncian secsàs), el ciclista que con diecinueve años ha plantado cara a Pogacar antes de la ronda francesa y que tiene la presión de todo un país para ganar un Tour que se le resiste desde el año 1985, cuando Bernard Hinault consiguió el último triunfo. "Es muy joven, pero es un ciclista fuerte. Tiene muchas opciones de luchar por el Tour de Francia, pero no sé si este es su Tour. Quizás el año que viene", dice a l’ARA bajo la sombra uno de los miles de espectadores franceses que han venido a la ciudad occitana. "Esperamos que pueda ganar una o dos etapas", añade. Su hermano dice que desea que no le pase lo mismo que a Thibaut Pinot, que con tres etapas del Tour a sus espaldas sufrió una presión que lo hizo añicos: "Tanto de bueno Seixas se lo tome con más calma y pueda hacer como Anquetil en el pasado y ser el gran ciclista francés de esta nueva época".
Froome le recomienda tener los pies en la tierra
Chris Froome, cuatro veces ganador de la ronda francesa, explica a "ARA" que no espera "nada" de Seixas, que corre con el Decathlon CMA CGM Team. "Tiene diecinueve años y lo que tiene que hacer es disfrutar del Tour, impregnarse al máximo posible de la experiencia y pensar en volver de aquí dos o tres años para intentar ganarlo", argumenta el británico. Con todo, Seixas, la esperanza más fuerte del ciclismo francés en décadas, tiene motivos para ilusionar al público local. Viene de ganar la Itzulia del País Vasco y también la Flecha Valona, dos pruebas de prestigio. También acabó segundo por detrás de Pogacar aguantando un rato el duelo directo en Lieja-Bastogne-Lieja y la Strade Bianche. En cambio, se cayó en el Tour Auvergne - Rhone Alps y todavía le quedan vestigios visibles del accidente que sufrió en manos, brazos y piernas. Hay diarios que durante el Tour hacen columnas de opinión diarias sobre cómo le ha ido cada etapa a este ciclista con cara de crío, que es natural de Lyon.
Seixas es el ciclista más joven en debutar en el Tour desde el año 1937, con 19 años y 283 días. Por eso su equipo lo protege de los medios. "Not today, not tomorrow": esta es la lacónica respuesta de los miembros de su staff cuando los periodistas piden declaraciones suyas. El catalán Xavi Florencio, director deportivo en el Tour del equipo Bahrain Victorious, dice que Seixas “arriesgó en la bajada en la Itzulia y le salió bien, y en la antigua Dauphiné, sin necesitar arriesgar, se cayó en un descenso”. Florencio cree que en el Tour no se pueden producir este tipo de errores y que desde su equipo lo han de "gestionar" para que no sea "tan agresivo en las bajadas". Por otra parte, opina que debe vigilar "con la presión de los medios de comunicación franceses y entender que un Tour no es como las otras competiciones”.
Victoria para Pedersen y Pogacar cede el maillot amarillo
La primera etapa disputada íntegramente en territorio francés de este Tour acabó con victoria del danés Mads Pedersen en Foix. El corredor del Lidl-Trek entró el primero en la línea de meta, donde se registraron temperaturas próximas a los 38 grados, después de una fuga numerosa que también integró el nuevo maillot amarillo de la prueba, el noruego Torstein Træen (Uno-X Mobility). La quinta jornada transcurrirá entre Lannemezan y Pau, con un perfil plano y un final propicio para el esprint.