Apuntes en caliente

La despedida sin despedida de Leo Messi: los apuntes en caliente del Barça-Celta

El 10 argentino celebrará un Pichichi con la cabeza baja y todavía con el futuro por resolver

BarcelonaDespedida sin despedida. El viejo Camp Nou se ha despedido tristemente de una temporada extraña por la ausencia de público en las gradas. Y Messi se ha despedido del estadio en el que ha escrito historia del fútbol sin que se sepa si el curso que viene seguirá en el Barça. El argentino, que volverá a ganar el Pichichi (30 goles lleva en la Liga, nada más y nada menos), todavía no ha comunicado sus intenciones de futuro, pero se hace difícil imaginarse que se vaya en estas circunstancias, sin un adiós ni siquiera insinuado. Todo apunta a que el 10 no le fallará a Joan Laporta, pero antes de firmar cualquier acuerdo querrá ver qué proyecto habrá sobre el césped. La pelota está en el tejado del presidente. Le espera trabajo para ilusionar no solo al capitán, sino a toda una afición desanimada.

Un gesto a última hora. El errático final de temporada deja a Koeman en duda y abre la vía Xavi Hernández ya para este verano. Pero la junta quiere ir paso a paso para no pillarse los dedos. Mientras tanto, el neerlandés saca pecho de su aportación y atiende los ruegos que le llegan desde arriba y desde el entorno, como si de esto dependiera su continuidad en el banquillo. Los 45 minutos que ha tenido Riqui Puig contra el Celta son todo un gesto en este sentido, pero va tarde, muy tarde. El jugador tuvo un rato como se debe en un partido virtualmente intrascendente para dar oxígeno a Pedri, que ya estaba fuera cuando la Liga todavía era posible.

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Un héroe en mal momento. Decía Piqué hace unos días que la Liga se ha perdido en parte porque los rivales marcaban gol siempre que chutaban. La lectura es un poco simplista, pero no por eso deja de ser acertada. Porque la actuación de Ter Stegen en el tramo final de temporada no se ajusta a la calidad que se le sobreentiende. El alemán no ha intervenido como se le pide a un portero del Barça en los momentos decisivos. Buena prueba de ello son los dos goles que ha recibido del Celta en el partido que ha acabado de enterrar las esperanzas azulgranas en la Liga. En el 1-1, Santi Mina, tibiamente marcado por Piqué, lo ha superado mientras hacía la estatua. Y en el 1-2 se ha visto sorprendido por una centrada lateral que se ha estrellado en el palo antes de caer a los pies de Mina, autor también del 1-2. Ter Stegen es un héroe en mal momento.

Para olvidar, Clément. Más cronificado está el asunto de Lenglet, que ya ha dicho adiós a la temporada después de la expulsión que ha visto contra el Celta. El francés empezó el curso mereciéndose la renovación que firmó meses después. A pesar de que quedó retratado en Lisboa como la mayoría de sus compañeros, no cobraba como un defensa titular, así que el club hizo el esfuerzo de premiarlo. Casualidad o no, desde esa firma su rendimiento ha caído en picado, hasta el punto de que ya se ve que se plantean una posible salida si llegara una oferta seria en un momento de crisis. Koeman ha sacado lo mejor de De Jong, pero con Lenglet no puede decir lo mismo.