El auge del neolaportismo: "Los culés jóvenes quizás son alternativos, pero no idiotas"
Claves y testigos sobre el impacto de Joan Laporta entre socios y aficionados que podrían ser sus hijos
BarcelonaJoan Laporta cimentó la campaña en la presidencia del Barça de 2021 en la nostalgia. Ahora, con casi 64 años y tras un mandato con luces y sombras, opta a la reelección. Si gana las elecciones del 15 de marzo, empezará una tercera etapa y se acercará a las dos décadas de Josep Lluís Núñez en el palco del Camp Nou. Pese a la brecha generacional en un contexto muy marcado por la tecnología y las redes sociales, Laporta logra cuajar entre muchos jóvenes. No siempre son votantes del Barça, pero alimentan el relato favorable al abogado barcelonés. En el ARA hemos entrevistado a culés de entre 20 y 40 años con una marcada simpatía laportista. En su opinión, la personalidad y el carisma se impone a una gestión a menudo marcada por la opacidad.
Yung Rajola (músico, 32 años)
"Hoy en día la gente no busca corrección política. El aura lo es todo y Laporta tiene a espuertas". Para Quintí Casals, publicista y músico bajo el sobrenombre de Yung Rajola, esta es la clave del éxito de Laporta entre jóvenes catalanes que, en algunos casos, ni siquiera habían nacido cuando el candidato a la reelección ganó sus primeros comicios en el 2003. Como reconoce este testigo, Laporta gusta a una generación numerosa. sexagenario con cargo darían vergüenza. "Puede parecer una cierta hipocresía, o incluso un indulto permanente, pero también forma parte de una realidad muy antigua: hay gente que cae bien y gente que cae mal. Y Laporta, claramente, es de los que cae bien", argumenta Casals, que precisamente indulta al expresidente también con la despedida entre todos los rompecabezas de Lionel Messi: " se ha entendido mejor el contexto de esa decisión".
Esther Bori (filóloga catalana, 26 años)
El trauma de Messi del 2021 llegó pocos meses después de que la nostalgia de tiempos mejores impulsara a Laporta a la presidencia. Cinco años más tarde, Esther Bori es partidaria de su continuidad como mandatario azulgrana por motivos "conceptuales". "No se trata de volver a lo que fuimos, sino de decidir qué debe ser el Barça en un ecosistema donde muchos grandes clubs han renunciado a su singularidad para convertirse en franquicias globales. Laporta tiene algo que es difícil de encontrar: proyecto simbólico. No sólo gestiona, representa", argumenta Bori, que manifiesta que el expresidente ya ha recuperado el autoestima Barça "como un sujeto político, cultural y deportivo con voz propia". Para esta filóloga catalana, Laporta se hace perdonar con este simbolismo: "La norma 1:1 no alcanzada, los retrasos del Camp Nou, patrocinios discutibles y el durísimo golpe de la salida de Messi".
Xavi Bruguera (manager musical, 35 años)
"Lo de Messi es una espinita que tenemos que quitarnos todos, Laporta incluido. Yo le tramitaría la ficha federativa y le haría jugar unos minutos en un contexto favorable", recomienda Xavi Bruguera, director artístico de la sala Wolf, CEO del Équipe BCN y otro laportista que era menor de edad en tiempo de Ronaldinho y E (2021-2026). Del expresidente azulgrana valora que "va de cara, es auténtico y puro" y que tiene "este punto carismático y desenfadado que tanto gusta a los jóvenes". Al igual que Yung Rajola, le perdonaría cosas que si las hiciera su padre le darían vergüenza porque "su carisma es tal que permanecemos cualquier cosa que haga". Un "aura" que "tiene enamorados a los jóvenes" y que exuda "cuando ríe, cuando se emociona, cuando grita, cuando hace bromas, cuando dedica una butifarra o hace algo tan cotidiano como unos macarrones".
Júlia Sabata (productora cultural, 27 años)
Los macarrones de Laporta en precampaña estuvieron en el Bar Bocata, uno de los locales de moda entre una parte de la juventud barcelonesa que pertenece a la generación de sus tres hijos. La elección gastronómica del aspirante no fue casual, sino una plataforma para pasear carisma entre cabello frondoso y pieles tersas.
Cuando le preguntan si eslaportista, Julia Sabata responde: "Más que nadie". No es por los macarrones de Laporta que defiende su continuidad, sino porque no cree en los formalismos y busca en el fútbol un refugio contra los rigores de la vida. "Laporta es de las personas que más bien provocó que yo oyera hablar de carisma, de carácter y de la identidad del Barça", recuerda Sabata, de 27 años, y que trabaja de productora cultural, además de ser colaboradora de la retransmisión del Barça en SER Catalunya. "Si alguien debe estar al frente de una institución, quiero que sienta las cosas, que le remuevan, que le entristezcan, que le hagan una butifarra. El Barça debe crecer con el convencimiento de la posibilidad, y eso es algo que Laporta consigue", añade.
Manel Vidal Boix (guionista y escritor, 36 años)
Efectivamente, la posibilidad de disputar títulos y ganarlos acompañó al Barça de Frank Rijkaard (2003-2008) y al de Pep Guardiola (2008-2012). Al igual que Hansi Flick, ambos entrenadores fueron una apuesta de Laporta, a quien Manel Vidal Boix, uno de los miembros fundadores de La Sotana, define como "un ganador desacomplejado en un país con líderes como Salvador Illa, Pere Aragonès o Quim Torra". Vidal cree que el aspirante a la reelección conecta con los jóvenes –incluso con los que huyen de los tópicos de la masculinidad más tradicional– "porque gana mucho y gana por motivos achacables a decisiones que ha tomado él". "Los jóvenes tal vez sean alternativos, pero no son idiotas. Además, supongo que una buena cantidad de jóvenes alternativos se permiten una moralidad más laxa cuando la aplican al Barça. De hecho, es una de las gracias del fútbol", añade el guionista gerundense, que vaticina que Laporta, si gana las elecciones, traerá para padecer las heridas con Messi: rotas".
Pol Solernou (creador de contenido, 25 años)
"Me faltan tres libros y dos documentales para saber qué ocurrió con Messi", asegura Pol Solernou, que pese al trauma exime al expresidente de ser "el único culpable". De hecho, este creador de contenido catalán con el tiempo ve que deportivamente no sólo ha pasado página, sino que "ha pasado de jugar la Europa League a ganar Ligas y disputar semifinales de Champions". También recuerda que "aprendió a querer al Barça con Laporta de presidente" y que con los años "se ha erigido en un líder único, casi en un personaje de culto". Le gusta su estilo pese al salto generacional –"no me lo imagino mirando tiktoks mientras hace la cena, la verdad"– e incluso detecta que "ha dejado atrás la imagen de cigalero para ser más bien un tío o un cuñado aliado". En definitiva, Solernou pertenece a la generación de barcelonistas jóvenes que, en cierto modo, metabolizan su barcelonismo en el aportismo.