Una de fría y una de caliente del Barça en el triangular en Udine
Los azulgranas superan al Nottingham Forest (1-0), pero caen contra los anfitriones, el Udinese (1-0)
BarcelonaEn la primera edición de la Friuli Venezia Giulia Cup, disputada en el Bluenery Friuli Stadium de Udine (Italia), el Barça volvía a participar en un triangular de fútbol 24 años después. Los azulgranas derrotaron al Nottingham Forest (1-0), decimosexto clasificado de la Premier League la temporada pasada -y que este curso se ha quedado huérfano de su mejor futbolista: Elliot Anderson, por quien el Manchester City ha pagado 135 millones de euros-, pero cayeron ante los anfitriones, el Udinese (1-0). Los italianos ganaron sus dos partidos, ya que antes de enfrentarse al Barça ya habían superado, por el mismo resultado (1-0), a los ingleses.
En el tercer amistoso de la pretemporada, Raphinha lució el brazalete de capitán y volvió a sentirse futbolista tras lesionarse con Brasil durante el Mundial. El brasileño partió desde la banda izquierda, en un ataque completado por Hamza Abdelkarim, autor de un doblete contra el Birmingham City hace una semana, y Karim Adeyemi, bien abierto en la banda derecha. El fichaje azulgrana sigue con su adaptación y volvió a firmar una actuación discreta.
El técnico alemán también volvió a dar confianza a Marc Bernal como pivote, así como a Xavi Espart, que sigue ganándose un puesto en el primer equipo desde el lateral derecho. En el eje de la defensa, la pareja de centrales la confirmaron Andreas Christensen y Gerard Martín. Mientras que entre las principales novedades, destacaron Jordi Pesquer en el lateral izquierdo y Brian Fariñas, acompañando a Bernal y Fermín López en el medio del campo contra el Nottingham. El futbolista gallego del filial, a quien Hansi Flick ha frenado la salida al Girona, contó con la ocasión más clara de los azulgranas con el marcador todavía luciendo el 0-0, con un remate raso al palo desde la frontal.
La realidad, sin embargo, es que hasta el gol de Raphinha, las principales ocasiones fueron para los ingleses ante un Barça que dejaba demasiadas facilidades a su rival. Igor Jesus, el más insistente del Nottinhgham, envió un remate ajustado por encima del travesaño; Morgan Gibbs-White topó con el palo tras una pérdida de Adeyemi y Wojciech Szczęsny tuvo que ponerse la piel de patata ante Jesus pocos minutos antes de que Fermín provocara el penalti por manos de Nikola Milenković. La pena máxima significaría la diana de Raphinha.
Debut de Jesse Bisiwu
Tras cambiar de piel -del equipamiento naranja radioactivo al azulgrana habitual-, el conjunto azulgrana se enfrentó al Udinese con solo dos caras nuevas de inicio: Ebrima Tunkara, el más joven de la convocatoria con tan solo 16 años, y Shane Kluivert. El gambiano relevó a Fermín López y el hijo del icónico delantero neerlandés Patrick Kluivert dio descanso a Raphinha.
Adeyemi rondó el gol contra los italianos, pero su remate fue blando tras un buen pase de Fariñas. Antes, lo había probado Tunkara, perla de la cantera a quien el técnico sigue de cerca a pesar de su juventud. Al cuarto de hora del duelo contra el Udinese, Flick movió de nuevo el banquillo: Balde, Orian Goren -otro talento a tener en cuenta, con solo 17 años-, Héctor Fort, el central Álvaro Cortés -el otro gran candidato a quedarse en el primer equipo, como Xavi Espart- y el debutante Jesse Bisiwu, incorporado hace apenas una semana procedente del Brujas, saltaban al césped.
A pesar del rosario de caras nuevas, Flick siguió confiando en Adeyemi, que acabaría sumando 73 minutos (como Christensen y Bernal) antes de la última ronda de sustituciones. Con muchas caras jóvenes y con solo tres futbolistas con ficha del primer equipo en el once -Alejandro Balde, que acabó de capitán, Héctor Fort y Szczęsny, que completaría los 90 minutos-, los azulgranas dominaron absolutamente la posesión del balón ante el Udinese, pero les faltó amenaza de cara a portería. Lo acabarían pagando.
En cambio, con muy poquito, casi Gueye marca para los italianos en una jugada a balón parado, una de las muletas del equipo esta pretemporada. Y, en el último minuto del tiempo reglamentario, en una transición defensa-ataque Vakoun Bayo finalizó con mucha serenidad y acierto ante el portero polaco del Barça en una acción en la que estuvo blando Tommy Marquès, que hizo de central a pesar de que es pivote.