Cien años de historia familiar contra el Barça

Del legado de Pajarito al proyecto de Unai Emery y su hermano Igor en el Real Unión Club

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Fútbol Soccer - Premier League - Aston Villa c Fulham - Villa Park, Birmingham, Gran Bretaña - 31 de octubre de 2026 El entrenador del Aston Villa, Unai Emery, en el descanso Action Images vía Reuters/Andrew Boyers SOLO USO EDITORIAL. NO USAR CON AUDIO, VÍDEO, DATOS, LISTAS DE PARTIDOS, LOGOTIPOS DE CLUBES/LIGAS O SERVICIOS 'EN VIVO' NO AUTORIZADOS. USO EN LÍNEA DURANTE EL PARTIDO LIMITADO A 120 IMÁGENES, SIN EMULACIÓN DE VÍDEO. PROHIBIDO SU USO EN APUESTAS, JUEGOS O PUBLICACIONES DE UN SOLO CLUB/LIGA/JUGADOR. POR FAVOR, CONTACTE CON SU REPRESENTANTE DE CUENTA PARA MÁS DETALLES.
Jan Pérez Tena
02/11/2026 - 20:01 h

BarcelonaUn siglo después de que Antonio Emery defendiera la portería del Real Unión ante el Barça, su nieto volverá a encontrarse con el conjunto azulgrana desde el área técnica. Unai Emery dirigirá al Aston Villa en el duelo de la cuarta jornada de la Champions en el Camp Nou. El apellido Emery, de origen francés, ya forma parte de la historia del fútbol español desde hace décadas, pero la relación con el Barça es solo una pequeña parte de un legado familiar de cuatro generaciones y que tiene la portería como principal hilo conductor.

Un siglo bajo palos

El origen de la saga se encuentra en Antonio Emery Arocena, conocido como Pajarito, que fue uno de los porteros destacados del Real Unión durante los años veinte. Su nombre quedó ligado a la época más gloriosa del club irundarra, con las Copas de 1924 y 1927. También formó parte del equipo que disputó los primeros años de la Liga y pasó a la historia por encajar el primer gol de la competición, obra de Pitus Prat en el partido inaugural entre el Espanyol y el Real Unión, el 10 de febrero de 1929.

El Barça ya se encontró con Antonio Emery aquel mismo año, el 9 de mayo de 1926, en una semifinal de la Copa del Rey. El Real Unión perdió por 2-1 en un partido en el que el portero tuvo protagonismo deteniendo un penalti. Tres años más tarde, el 23 de junio de 1929, ambos equipos se volvieron a encontrar, esta vez en el campo de les Corts, en un duelo de Liga que también acabó con victoria azulgrana (4-1). Dos precedentes que sitúan los primeros enfrentamientos entre la familia Emery y el Barça un siglo antes del duelo europeo de esta semana.

La tradición no terminó con Antonio. Su hijo Juan Mari, padre de Unai, también siguió el mismo camino y se convirtió en portero profesional. Vistió la camiseta del Real Unión, como su padre, pero también pasó por equipos como el Alavés, el Burgos, el Logroñés, el Deportivo de La Coruña, el Sporting de Gijón, el Recreativo de Huelva y el Granada. Con el Dépor perdió un partido de Copa contra el Barça en los años 60 (1-3).

Unai Emery fue el primero de la saga que no siguió el camino de sus predecesores bajo los palos. Formado en la Real Sociedad, jugó como centrocampista y pasó por equipos como el Toledo, el Racing de Ferrol, el Leganés y el Lorca Deportiva antes de comenzar una trayectoria en los banquillos que le ha convertido en uno de los entrenadores más prestigiosos del fútbol europeo. Como entrenador, ha construido una trayectoria que le ha llevado a dirigir algunos de los grandes clubes. Tras pasar por el Valencia y el Sevilla, dio el salto al PSG, con el que vivió una de las noches más dolorosas de la historia reciente del club francés: la remontada del Barça por 6-1 en el Camp Nou, en 2017, que eliminó al PSG de los octavos de final de la Champions. Posteriormente, dirigió al Arsenal y al Villarreal, con el cual conquistó la Europa League en 2021, antes de llegar al Aston Villa.

El proyecto familiar

El vínculo con el Real Unión va más allá de la memoria familiar. Unai y su hermano Igor impulsaron el proyecto para hacerse cargo del club irundarra y preservar su legado. El entrenador del Aston Villa es accionista mayoritario de la entidad, mientras que su hermano está implicado en el día a día del club. La relación de la familia con el Real Unión, sin embargo, viene de lejos. "Es el club de la familia. Siempre hemos estado pendientes de cómo iba", explica al ARA Igor Emery, que también jugó allí durante su etapa infantil.

La decisión de hacerse cargo del Real Unión empezó a tomar forma antes de la pandemia. Cuando Unai dejó el Arsenal y tuvo más tiempo para valorar la situación, los hermanos acabaron decidiéndose por comprar el club. Desde entonces, una de las prioridades ha sido recuperar el fútbol base después de unos años en los que, según explica Igor, los recursos se destinaban principalmente al primer equipo: "Se había abandonado el fútbol base. Es un esfuerzo a medio y largo plazo, de reconstrucción, que vamos consiguiendo poco a poco".

El Real Unión ha vivido altibajos desde la llegada de los Emery. Empezó en Primera Federación, bajó a Segunda hace dos temporadas y la pasada campaña recuperó la categoría. "Nuestra ambición sería llegar al fútbol profesional". El objetivo, según Igor, es crecer deportivamente sin descuidar la estabilidad del club: "Queremos que, cuando lleguemos, el club esté en una situación mucho más sólida que la que tenía cuando llegamos".

Lander, el bisnieto del Pajarito

La cuarta generación de la familia Emery también ha elegido la portería. Lander, hijo de Unai y bisnieto de Antonio, es actualmente el portero titular del Real Unión. Tras formarse en diferentes equipos y pasar dos temporadas en el fútbol base del Aston Villa, en 2025 regresó a España para incorporarse a la entidad propiedad de su padre.

Su vinculación con la historia familiar se hizo especialmente visible en un partido contra el Eibar B. Lander tuvo una actuación destacada y solo encajó un gol, desde el punto de penalti. Mientras el jugador rival se preparaba para ejecutarlo, la afición local empezó a cantar "Pajarito, Pajarito", en referencia a su bisabuelo, una de las figuras históricas del club. "Me hizo mucha ilusión que la afición cantara el nombre de mi bisabuelo", explicó el portero.

Lander también mantiene pequeños gestos para recordar a Antonio antes de saltar al campo. En la puerta del vestuario del Real Unión hay una placa dedicada a su bisabuelo y, tal como explicó, a veces la toca antes de los partidos para pedirle un poco de suerte. "De vez en cuando la toco para que mi bisabuelo me ayude desde allá donde esté", relató. Una muestra de la relación que mantiene con la figura de Antonio, muy presente entre los seguidores del Real Unión.

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