Los escándalos del rival del Barça en la Champions
El Galatasaray, club más popular de Turquía, se ha visto salpicado por dos casos relacionados con apuestas ilegales en el último año
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BarcelonaEl Barça vuelve a Estambul. La ciudad donde el fútbol se vive quizá con más pasión que en la nuestra. Una ciudad con un pie en Europa y el otro en Asia, donde conviven tres clubes gigantes que parecen dispuestos a todo para mandar: el Fenerbahçe, el Besiktas y el rival de este martes, el Galatasaray. Los tópicos dicen que el Galatasaray es quien tiene más aficionados, con un toque más popular y una masa social en muchos casos formada por inmigrantes provenientes del resto de Turquía. El Fenerbahçe presume de ser un equipo de la gente de Estambul de toda la vida, gente laica que mira hacia Europa y venera al padre de la Turquía moderna, Atatürk. Y el Besiktas es el club con una afición más progresista. Tópicos que no siempre son ciertos, ya que dentro de cada afición hay de todo.
Lo que también tienen los tres equipos en común es un buen puñado de escándalos. Para seguir la actualidad deportiva, los aficionados muchas veces hablan más de jueces que de goles. Solo en los últimos quince años, la justicia ha detenido a más de 20 directivos de los tres grandes clubes de la ciudad en diferentes casos. Si se amplía el foco a todo el fútbol turco en general, las cifras asustan. Decenas de casos con centenares de detenidos. No se salva nadie. Presidentes, directivos, jugadores, árbitros, representantes y periodistas. Los diferentes escándalos han modificado el palmarés de la competición dejando al Fenerbahçe sin una liga que este club todavía reclama como suya. Se han denunciado intentos de comprar equipos rivales con maletines y sobornos a árbitros. El caso Negreira parece poca cosa comparado con lo que se vive en Turquía, donde en el año 2025 la policía detuvo a más de 50 personas en una investigación sobre apuestas ilegales. Se detuvo a directivos, empresarios, un popular exárbitro que sale en la televisión cada fin de semana y jugadores como el capitán del Fenerbahçe, Mert Hakan Yandaş, y el defensa del Galatasaray Metehan Baltacı. Este último admitió haber apostado, pero dijo que lo había hecho en partidos de categorías inferiores en los que juegan amigos suyos. El caso se hizo tan grande que se suspendió a 149 árbitros y árbitros asistentes, especialmente en la Segunda y la Tercera División, pero también en Primera.
Y este 2026, un nuevo escándalo. Las autoridades detuvieron a 17 personas en un nuevo caso en el que se volvió a poner la lupa en las apuestas ilegales, que se convirtieron en todo un dolor de cabeza para las autoridades. Uno de los detenidos era el vicepresidente del Galatasaray, Maruf Gunes, que se vio involucrado en este caso en el que se investigan apuestas hechas entre los años 2020 y 2026. Gunes es investigado por hacer 48 apuestas en partidos del Galatasaray, una cifra que puede parecer alta, pero que parece pequeña si se compara con las 1.488 apuestas hechas por el directivo del Besiktas, Tolga Kirgiz, en el mismo periodo de tiempo. Se trataba de apuestas pequeñas, como por ejemplo la cifra de tarjetas amarillas, saques de esquina o si habría un gol antes del minuto 30. Quien lo hacía intentaba así burlar a las autoridades.
Un portero goleador
Los implicados intentaban realizar apuestas que no llamaran la atención. Pero Maruf Gunes cometió un error. El 18 de mayo de 2025, el Galatasaray jugaba contra el Kayserispor. Un partido en el que el rival del Barça ya era campeón de Liga. Y Gunes apostó una cifra muy alta de dinero por una jugada poco probable: que el portero del Galatasaray, Fernando Muslera, marcaría un gol. Y así ocurrió. El Galatasaray explicó que le permitieron a Muslera chutar un penalti, ya que abandonaba el club aquel verano, después de 14 temporadas. Era una especie de premio después de tantos años de servicio. Gunes aprovechó que sabía que el cuerpo técnico valoraba dejar chutar un penalti a Muslera, si se producía, para hacer esta apuesta. Una vez se supo que la policía estaba interrogando a Gunes, la prensa informó que habría hecho esta apuesta para ganar una cifra de dinero muy alta que habría servido para que el Galatasaray pudiera pagar parte del traspaso y salario de su delantero estrella, Victor Osimhen.
Después de cinco semanas sin decir nada sobre este asunto, el Galatasaray emitió un comunicado afirmando que esta acusación era falsa, pero el caso se sigue investigando. En el comunicado, se decía que todo ello era una campaña de desprestigio hecha por clubes rivales, pero se admitía que Gunes estaba siendo investigado. El club puso el acento en que las acusaciones de que se pagaban fichajes con dinero proveniente de apuestas eran falsas y que si Gunes apostaba, era para beneficio propio y nada más. Por si acaso, sin embargo, lo han echado de la directiva.
El caso pone al descubierto un grave problema del fútbol turco. En 2025, después de años de investigaciones, la Federación Turca de Fútbol hizo una rueda de prensa explicando que 371 de los 571 árbitros profesionales de las tres primeras divisiones hacían apuestas con perfiles falsos. De estos, 152 lo hacían cada semana, apostando en partidos en los cuales ellos eran árbitros y, por lo tanto, podían decidir la cifra de tarjetas o si se expulsaría a un jugador. Un solo árbitro había llegado a hacer 18.227 apuestas. Un año después, un nuevo caso ha manchado al rival del Barça. La pasión de los aficionados, sin embargo, sigue intacta. A veces parece un milagro.