Lamine Yamal y el plan de Simeone

Mientras el Barça ponía el candado a la Liga después de ganar el derbi su rival en la Champions, el Atlético, perdía en Sevilla con un equipo plagado de suplentes y canteranos. A falta de siete jornadas para que se termine el campeonato el equipo de Simeone está a nada menos que 22 puntos del líder, pero el técnico no se mostró compungido. “Tengo un plan y no me voy a mover de ahí”, avisó. 

Al técnico mejor pagado de España no le penaliza la cochambrosa situación del Atlético en la competición nacional a pesar de ser, por ejemplo, quien más se gastó en el mercado de invierno -60 millones- y el planteamiento o la versión miedica que ofreció, sin ir más lejos, en la segunda parte del partido de ida en el Camp Nou jugando contra diez. Pero ese es su problema, de su club y su afición. El Barça tiene otro: remontar en el Metropolitano. En la última visita en una eliminatoria, en la ida de la Copa del Rey, encajó cuatro goles y hace una semana en Liga ganó con dificultades. Fácil, en fin, no parece. 

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El Barça tendrá que hacer frente a las triquiñuelas cholistas habituales como los recogepelotas que intentan desquiciar al portero, las pérdidas de tiempo o la hiperexcitación en el banquillo arengando a las gradas y presionando a los árbitros, pero ya tiene experiencia. Los azulgrana saben lo que les espera y Flick no se ha metido en ningún momento en el barro ni ha apelado a la épica. Es más, el técnico aseguró tras ganar al Espanyol que no se trata de hacer milagros, sino de ofrecer su mejor versión. Para ello cuenta con un Lamine Yamal que ya ha exhibido en los últimos partidos estar en plena forma, pero hay algo más: el mensaje que lanzó en sus redes sociales, el “esto aún no se ha acabado” que demuestra que está dispuesto a ponerse en primera fila y echarse al equipo, y la responsabilidad, a la espalda.

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El Cholo tiene un plan y Lamine Yamal otro y este martes comprobaremos quién se lleva el gato al agua, pero Flick es consciente de que el partido no puede ser un Lamine contra todos, que el crack necesita ayuda y se debe notar su mano. En el derbi Gavi y Fermín, los corazones con patas, presentaron credenciales, De Jong reapareció y Ferran Torres se reencontró con el gol. Llegar al Metropolitano con la Liga en el bolsillo y una buena autoestima tampoco está mal como plan. Porque claro que es difícil, pero ni mucho menos imposible.