Mourinho, Bernardo y Mendes: cambian las reglas del mercado entre el Barça y el Madrid
Con el aterrizaje del técnico portugués en el conjunto blanco, el superagente de futbolistas recupera influencia con Florentino Pérez
BarcelonaLa llegada de José Mourinho al Real Madrid genera un cambio en el paradigma del amplio abanico de fichajes que gestiona y controla el superagente Jorge Mendes. El representante y solucionador portugués ha operado bastante en los últimos años con el Barça, ya que mantiene una buena sintonía con el presidente Joan Laporta. Así se pueden leer, por ejemplo, operaciones como el aterrizaje en la disciplina azulgrana de futbolistas como João Félix hace tres temporadas. A pesar de que no fuera una petición de Xavi Hernández, que entonces todavía era el entrenador azulgrana, Mendes lo llevó al Barça con el visto bueno de Laporta porque el superagente, de la misma manera que desatasca operaciones para los dirigentes de los clubes –se ha encargado de solucionar patatas calientes como la de Ansu Fati–, también utiliza su influencia para satisfacer los deseos de sus jugadores.
Mendes, que hizo fortuna con Cristiano Ronaldo, su primer gran cliente del mundo del fútbol, es también el agente de José Mourinho y de Bernardo Silva. Con el regreso del díscolo técnico al conjunto presidido por Florentino Pérez, el representante vuelve a ganar peso e influencia en el Real Madrid. Esta es una de las claves para entender por qué Bernardo Silva, que tenía sobre la mesa una suculenta oferta del Atlético de Madrid y, también, la opción de venir al Barça, medita aceptar la oferta del Madrid. Aunque desde su entorno siempre se ha destilado que la entidad azulgrana era un destino al que quería jugar, las condiciones que le ofrecía el club catalán, tanto económicas como de plan deportivo, han chocado con un último competidor en los últimos días: el Real Madrid. A partir de la insistencia de José Mourinho, los blancos han entrado en escena ofreciéndole un mejor salario –prácticamente el doble de lo que le planteaba el Barça– y el extécnico del Benfica también le ha trasladado que lo espera con los brazos abiertos.
En cambio, el Barça, está más apretado económicamente y tiene carpetas pendientes de solucionar –como la salida de Marc Casadó y de Roony Bardghji para hacer espacio al centrocampista portugués–, factores que implican tiempo antes de cerrar la operación. Incorporar un futbolista talentoso como Bernardo Silva, que acumula más de 600 partidos en la élite y se ha hartado de ganar títulos –con la Liga de Campeones y la Premier League incluidos–, era una oportunidad de mercado para el conjunto catalán, pero no una operación prioritaria como sigue siendo incorporar un delantero centro de primer nivel tras la despedida de Robert Lewandowski. A diferencia del Real Madrid, el Barça tiene las posiciones del centro del campo cubiertas con un titular y un suplente prácticamente por puesto.
No es la primera vez que el nombre de Bernardo Silva se ha vinculado al Barça.Después de casi una década en el fútbol inglés, el ex del Benfica y del Mónaco quería jugar en la Liga española y, también, vivir en España. En este sentido, la propuesta del conjunto blanco le seduce, tanto económica como deportivamente: en el Madrid faltan de un perfil de centrocampista como el que representa Bernardo Silva. El futbolista, actualmente sin contrato, tampoco quiere alargar mucho la resolución de su futuro y exponerse al riesgo de lesionarse durante el Mundial y quedarse con el culo al aire. "Intentaré estar en un equipo donde me quieran, donde sienta que me aman de verdad. Esto es muy importante para mí", dijo después del amistoso de la selección portuguesa contra Chile del sábado pasado. Portugal debuta en el Mundial el próximo miércoles (19 h) contra la República Democrática del Congo.
Xavi Hernández quiso fichar a Bernardo Silva
No es la primera vez que el nombre de Bernardo Silva se había vinculado al Barça. De hecho, era una de las piezas más codiciadas por Xavi Hernández cuando el egarense se hizo cargo del banquillo del Barça e intentó ficharlo tanto en verano de 2022 como de 2023, donde finalmente llegó, libre de contrato, Ilkay Gündogan. Ya entonces el futbolista quería vestir de azulgrana y trasladar el domicilio familiar a Barcelona, pero el castigado fair play financiero de la entidad azulgrana así como las pocas facilidades del City para liberar un activo muy importante para Pep Guardiola lo convirtieron en una quimera. Bernardo quería venir al Barça, pero tampoco tenía ninguna intención de enfrentarse con el conjunto citizen.