La vida normal de Rodri en Barcelona

"Es una persona discreta, que pasa desapercibida", explica al ARA uno de sus profesores en la universidad

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Rodri llegando al aeropuerto del Prat
24/10/2026 - 08:03 h

BarcelonaEn un vídeo promocional que ha compartido el Barça en sus redes, Adeyemi y Gordon bromean bajándose los pantalones cortos por debajo de la cintura: "Así los lleva Lamine", bromean. En otra parte le enseñan el vídeo a Lamine Yamal, que ríe y responde: "Así los acabarán llevando todos, ya lo veréis. Bueno, todos menos Rodri". El centrocampista madrileño es una rara avis en el universo del fútbol de élite: nunca lleva looks extravagantes, ni se tiñe ni se hace cortes de pelo a la moda o más atrevidos, no lleva tatuajes y se pone los pantalones por dentro para jugar, como en fútbol más vintage. Tampoco tiene redes sociales.

"Una de las cosas que siempre le han caracterizado es que es una persona que pasa desapercibida. Es discreto. Maduro y trabajador", recuerda en el ARA Luis Callarisa, que fue profesor universitario del actual futbolista del Barça. Esta es otra característica que le diferencia del grueso de futbolistas profesionales, haber cursado una carrera universitaria.

Proviene de una familia en la que su padre es ingeniero y su madre es directora de marketing. El matrimonio, que crió al futbolista en Madrid, provenía de León, donde el abuelo de Rodri ejercía como médico. Sus dos hermanos pequeños también han pasado por la universidad, uno becado en los Estados Unidos y el otro en Manchester.

Rodri es graduado en administración y dirección de empresas (ADE) por la Universidad Jaume I (UJI) de Castellón, donde empezó a estudiar con 18 años, cuando jugaba en la cantera del Villarreal. "Estaba dentro del programa de deportistas de élite: estudiantes que, por sus características y su calendario deportivo, tienen que compaginarlo con el académico", relata Callarisa.

Muy pronto dio el salto al fútbol profesional. "En determinados momentos no podía presentar un trabajo o ir a un examen, o tenía que faltar a una clase de asistencia obligatoria, y eso está justificado. En su caso no hacía falta ni que lo dijera él: lo veían cientos de miles de personas, porque era un partido de Champions, de Europa League o de la Liga entre semana".

Quiso continuar los estudios en Castellón

Antes de terminar los estudios fichó por el Atlético de Madrid, cuando tenía 21 años. Entonces, Callarisa, responsable del grado de ADE, le sugirió hacer un traslado de expediente a Madrid, pero Rodri declinó por la confianza que tenía en el profesor y la planificación académica que seguía. "Me dijo: contigo me siento tranquilo, lo planificamos y las cosas más o menos salen", recuerda Callarisa. A pesar de cambiar Madrid por Manchester cuando fichó por el City un año después, el centrocampista siguió con sus estudios en la misma universidad.

En paralelo al éxito deportivo, fue cubriendo las etapas académicas. Le era difícil aprobar un curso por año, pero la tasa de éxito estuvo "aproximadamente por encima del 60%", explica Callarisa. "Tardó un poco más de tiempo, pero terminó el grado de ADE. Cuando estaba en Madrid venía con el AVE a examinarse; cuando estaba en Manchester, cogía un avión y después el AVE. El TFG lo defendió en línea y las prácticas las hizo en el departamento de marketing del City", narra el profesor. "Tenía claro que, aparte del fútbol, debía haber algo más".

Durante la etapa universitaria conoció a Laura Iglesias, que sigue siendo su pareja. Iglesias, que también mantiene un perfil discreto –tiene las redes sociales privadas–, estudiaba la carrera de medicina, y actualmente ejerce como cirujana. Aunque tanto ella como él han tenido carreras profesionales exitosas que les han llevado a tener que separarse en algunos momentos, la relación se ha mantenido sin que hiciera falta que se cumpliera el tópico de la mujer de futbolista que le sigue a todas partes.

La anécdota del Opel Corsa

Aunque en el City ya recibía una nómina importante, cuando jugaba en Inglaterra explicó en una entrevista que estaba muy satisfecho de ser una persona modesta en los gastos y que se sentía muy feliz de conducir un Opel Corsa. De hecho, en aquella ocasión explicaba también que su austeridad le había comportado algunas bromas en el vestuario del City por parte de sus compañeros de equipo.

En Manchester es donde conoció a Dani Codina, que actualmente trabaja en el Barça, y que en verano se casó en una boda que trascendió porque a su alrededor se empezó a cocinar el fichaje del madrileño. Rodri y Codina se hicieron íntimos cuando el segundo se encargaba de gestionar la oficina de atención al jugador (player's care) del City, un cargo que desde 2025 ocupa en el club catalán: es el jefe de operaciones y de servicios para jugadores del primer equipo azulgrana.

En cuanto a sus compañeros de vestuario, en el círculo que se siente más cómodo es el que está formado por Eric, Olmo, Joan y Pedri, del cual también forman parte Kounde y Gordon. A muchos de ellos ya los conocía de la selección española, con la que ganó el Mundial y fue distinguido como el mejor futbolista del torneo.

En 2024 también levantó la Eurocopa, con una celebración en Madrid que le valió un partido de sanción, junto con Álvaro Morata, por parte de la UEFA por cantar "Gibraltar es español". Es una de las pocas veces que ha sido noticia por una cuestión que no es estrictamente deportiva. Este domingo y después de rotar contra el PSG por recomendación explícita del preparador Pepe Conde, Rodri vivirá su primer clásico como azulgrana.

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