El gran problema del fútbol catalán: "Estamos vendiendo las ilusiones y el país muy baratos"
El Olot es el único club de Cataluña que denuncia la descompensación entre el número de licencias y las plazas obtenidas
Barcelona“Los niños y niñas catalanes tienen un 30% de las oportunidades que les corresponderían si vivieran en otro lugar del Estado”. Esta es la denuncia que ha hecho la UE Olot, como representante de los clubes no profesionales catalanes junto con el Nàstic, en la asamblea de la Federació Catalana de Futbol (FCF) y de la Real Federación Española de Futbol (RFEF). El equipo de la Garrotxa ha alzado la voz para denunciar la descompensación que existe entre el número de licencias catalanas y las plazas que obtienen los clubes de Cataluña en las categorías semiprofesionales (Primera, Segunda y Tercera Federación).
El fútbol en España se organiza de acuerdo con unos criterios geográficos que coinciden con las federaciones. La RFEF busca equilibrar los grupos para que todos los lugares del Estado tengan las mismas oportunidades para situar equipos en las primeras categorías. Esto queda reflejado, especialmente, en la Tercera Federación, en la que hay 18 grupos, uno para cada comunidad autónoma (excepto Andalucía que se divide en dos grupos).
Un criterio que genera injusticias en aquellas zonas donde hay un número más elevado de licencias. Cataluña es quien más tiene de fútbol femenino, con 18.578, un 18,26% del total, y, por tanto, los clubes catalanes son los más perjudicados en esta división de plazas, según los últimos datos de la temporada 2023-24. “El déficit de promoción del fútbol femenino actual es de un 70%. Son números tan exagerados que es extraño que si la federación duerme, los clubes no digan nada”, reclama Joan Agustí, presidente de la UE Olot. Siguiendo el criterio del número de licencias –que es lo que propone el club olotense–, al fútbol catalá le corresponderían el 18% de las plazas de cada categoría semiprofesional.
Los números, sin embargo, indican algo bien diferente. En la actual temporada 2025-26, solo 12 clubs de los 207 que participan en la Tercera Federación femenina son catalanes. Esto representa un 6% del total, cifras similares a las de la Segunda Federación –tres de 42 (un 7%)–. Donde sí se supera el porcentaje que le corresponde a Cataluña es en la Primera Federación, donde tres de los 14 equipos (Europa, Lleida y Barça B) son catalanes (un 21%). Ahora bien, la cifra vuelve a estar en peligro con el descenso del Europa y un posible descenso del Lleida.
Lejos de mejorar, los cambios implementados por la federación española al fútbol femenino han empeorado la situación. Esta temporada, la Tercera Federación se ha ampliado de seis grupos y 96 equipos a 18 grupos y 207 conjuntos, mientras que la Segunda Federación ha pasado de 32 a 42 clubs, con un grupo más. Esto ha hecho reducir el porcentaje de equipos catalanes en la cuarta categoría del fútbol español (Tercera Federación), que han pasado del 8% que había el curso 2024-25 al 6% actual. La federación catalana apunta a ARA que son conscientes de la problemática y aseguran a este diario que están en conversaciones con la RFEF para “revisar y mejorar el modelo de la Tercera RFEF femenina”.
El sistema que propone el Olot
Un problema también presente en el fútbol masculinoLa entidad de la Garrotxa ha expresado esta propuesta tanto a la asamblea de la federación española como de la catalana. “Somos un club que aspira a que la federación catalana defienda sus derechos, y no lo ha hecho nunca. En la RFEF no habla nadie, pero nosotros sí que nos hemos levantado para pedir que haya una revisión de la competición. También hemos pedido que la mitad del saldo de tesorería de la federación llegue al fútbol no profesional –describe Agustí–. Nosotros podemos hacer este planteamiento con el Nàstic en Madrid, donde como mínimo te escuchan y te contestan educadamente. Cuando lo expresamos en las asambleas de la federación catalana, se burlan”, añade el máximo dirigente del Olot.
Un problema también presente en el fútbol masculino
En el fútbol masculino, la situación es similar. Cataluña es la segunda comunidad autónoma con más licencias –142.912, 15,15%, solo superada por Andalucía (16,65%)–. En cambio, en Primera Federación solo tres de los 40 equipos son catalanes, un 7,5%. En la Segunda Federación, el porcentaje aumenta ligeramente hasta el 9% (8 de 90), pero baja en la Tercera Federación, donde solo hay un grupo catalán que representa el 5,5% del total. En las tres categorías, pues, hay un elevado déficit de plazas para Cataluña.
Un cambio en la organización también supondria la llegada de más dinero al fútbol catalán, hecho que ayudaria a crecer a los clubes manteniendo la esencia del territorio. “Lo que no puede ser es que los clubes lleven la economía mal, estiren más el brazo que la manga y acaben siendo propiedad de un capital extranjero. Dicho de otra manera, nos estamos vendiendo las ilusiones y el país muy baratos”, denuncia el presidente del Olot, uno de los pocos equipos que mantiene intacto su arraigo en Cataluña y, especialmente, en la Garrotxa. “Si no luchamos somos cómplices de una situación que es absolutamente injusta”, concluye Joan Agustí.