Fútbol

El madridismo se pregunta si se ha equivocado fichando a Mourinho

Un mes después de empezar la temporada, el técnico ni ha conseguido los resultados esperados ni ha puesto orden en un vestuario lleno de estrellas

José Mourinho, protestando al árbitro del partido entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid
21/09/2026 - 14:18 h.
3 min

BarcelonaEl Real Madrid de José Mourinho comenzó la temporada con una victoria agónica en el campo del Espanyol, en el tiempo de descuento. Después de dos goleadas contra la Real Sociedad y el Málaga, encajó la primera derrota en el campo del Betis y sufrió para derrotar al Inter, por la mínima, en el estreno en la Champions. Volvió a golear contra el Rayo, pero después consiguió un nuevo triunfo sobre la campana en el campo del Elche, en el descuento, y sumó lasegunda derrota del curso en el derbi en el campo del Atlético de Madrid. Dejando de lado la polémica arbitral, los números dicen que el club blanco está a seis puntos del Barça en la Liga y que tiene peores números que la temporada pasada: Xabi Alonso había conseguido 18 puntos. Mou tiene 15.

Si se miran las estadísticas, el técnico portugués sale perdiendo. Aunque en el entorno madridista no están tan preocupados por los números como por las sensaciones. "El Real Madrid necesitaba un entrenador moderno y ha traído al entrenador de hace 15 años", sentenciaba en la COPE Paco González, director de Tiempo de juego. Lo decía después de perder en el Metropolitano y de una rueda de prensa esperpéntica que recordó, precisamente, las de las primeras etapas de Mou en el banquillo. "De fútbol se hablará poco".

Y es que la llegada de Mourinho se había vendido, a través de los canales de propaganda habituales, como el regreso de un técnico capaz de poner orden en el vestuario y enderezar a un equipo viciado que lleva dos años en blanco. En la memoria colectiva de muchos aficionados –y especialmente del presidente Florentino Pérez– estaba la de aquel entrenador que impidió que el Barça de Guardiola jugara una final de Champions en el Bernabéu –en 2010, cuando entrenaba al Inter– y que, en el banquillo del Bernabéu, compitió de tú a tú contra aquel equipo que había maravillado al mundo del fútbol.

La realidad es que, estadísticamente, la Liga, la Copa y la Supercopa que ganó en sus tres años son poca cosa comparadas con las dos Ligas, una Champions, una Copa, dos Supercopas de España, una de Europa y un Mundial de Clubes que consiguió el Barça en ese mismo periodo. Y cuando no ganaba, nunca era culpa suya sino por una conjura arbitral. En las salas de prensa hablaba de todo menos de fútbol y no tenía ningún pudor en señalar a los árbitros, con nombres y apellidos, que supuestamente le habían perjudicado. Es justo lo que hizo el domingo después de perder el derbi, donde apareció con un papel donde mostraba dos fotogramas de las acciones que él consideraba claves para justificar la derrota.

Críticas al planteamiento defensivo y poco valiente de Mourinho

"Mourinho era nuestra última tabla de salvación, y si esta salvación nos falla...", apuntaba Tomás Roncero en la transmisión de la Cadena Ser. El periodista daba la razón a Mourinho en las quejas arbitrales, aunque iba más allá para criticar la gestión de vestuario y la poca valentía a la hora de penalizar a las estrellas que, como Vinícius, no ofrecen el rendimiento esperado. "El Madrid no ha hecho nada. No ha tenido la pelota, no ha creado peligro, no ha tenido amor propio, no ha buscado el empate, no ha jugado en equipo, no ha tenido rebeldía...", añadía el periodista Antón Meana en la misma transmisión.

"El club tenía que hacer dos cosas este verano: limpiar el vestuario y fichar a un cinco. Y no ha hecho ninguna de estas cosas", cerraba Meana, que aparte de señalar al entrenador también tenía dardos para el presidente Florentino Pérez y una política de fichajes discutible, donde la incorporación estrella, la de Diomande –que ha costado 125 millones–, resulta que no es titular, en que tanto Cucurella como Bernardo Silva aterrizaron en el Madrid después de ser descartados por el Barça y en que Rodri prefirió el conjunto azulgrana porque, precisamente, no se fiaba ni de la planificación deportiva ni del estilo de juego que quería llevar a cabo el entrenador.

El domingo, Mourinho fue protagonista en la sala de prensa, aunque durante el partido se le vio muy a menudo hundido en el banquillo, sin dar órdenes a los jugadores. Sobre todo, cuando el Atlético de Madrid se adelantó y el Real Madrid quedó con inferioridad. Quién sabe si en aquel momento ya estaba pensando cómo justificaría la derrota. Un Mourinho diferente del que los aficionados se esperaban. Por eso, un mes después de empezar la temporada, en el entorno blanco se empiezan a preguntar si se han equivocado fichándole de nuevo.

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