La Real Sociedad toca el cielo y derrota al Atlético en la final de Copa del Rey
Unai Marrero, gran protagonista de la tanda de penaltis después de una final que acabó con empate a dos
BarcelonaEl norte de Sevilla se convirtió, por unas horas, en una parte de Guipúzcoa. La Real Sociedad ganó su cuarta Copa del Rey en el estadio de La Cartuja, después de superar al Atlético de Madrid en la tanda de penaltis tras un partido que acabó con empate a dos goles. El equipo de Simeone, derrotado, ahora se centrará en intentar ganar por primera vez la Champions después de caer contra los vascos, que repiten el éxito de la final de Copa de 2021 en el mismo escenario, aunque entonces lo hicieron sin aficionados, ya que era en tiempos de pandemia. En esta ocasión, los fieles seguidores del equipo txuri-urdin sí pudieron vivirlo en directo.
Un segundo título en apenas cinco años que premia la buena gestión del presidente Jokin Aperribay, que ha apostado por los jugadores de la casa, reforzando el equipo con extranjeros de nivel. En la final los dos goles los marcaron jugadores formados en la escuela de Zubieta: Barrenetxea y el capitán Oyarzabal. A los vascos les tocó sufrir en la segunda parte, pero supieron reaccionar, competir y llegar a los penaltis, donde Unai Marrero, que jugaba por delante de Remiro, fue el héroe con dos paradas.
La final llegaba después de una larga jornada en Sevilla marcada por el calor, la presencia de miles de aficionados sin entrada de ambos equipos y un trabajazo de la Policía Nacional para evitar altercados, ya que la relación entre ambas aficiones es muy mala, especialmente desde el año 1998, cuando un grupo de radicales fascistas del Atlético asesinó al aficionado de la Real Aitor Zabaleta en Madrid. Una imagen gigante de Zabaleta presidía el gol en el que se congregaban los aficionados vascos, que pitaron el himno español antes de la final.
Un gol tempranero
Y cuando alguien todavía estaba pitando, pasaron a gritar de alegría, ya que, después de 14 segundos de juego, Barrenetxea ya marcó el primer gol aprovechando un error defensivo madrileño. El delantero vasco saltó más que su excompañero de equipo Robin Le Normand, superando al argentino Musso. Era el gol más rápido de la historia de las finales de Copa, superando aquel de Badenes, del Valencia, en la final de 1952 que ganó el Barça por 4-2 contra los valencianos. El Atlético parecía aturdido, pero se fue enchufando, y antes de la media hora de juego Ademola Lookman se inventó un bonito gol para igualar la final. Antes del descanso, una salida descabellada del portero Musso intentando alejar el balón golpeó la cabeza del portugués Guedes, lo que acabó con penalti. Oyarzabal, especialista en los penaltis, como el que había decidido la final de 2021, no falló.
Después del descanso, el Atlètic llevó el peso del partido. El partido se jugaba en una sola dirección, pero Griezmann no conseguía hacer de las suyas ante su anterior equipo. Simeone movió el banquillo y con Sorloth en el césped, el Atlètic fue haciéndose peligroso. Pero el gol no llegaba y parecía que la final ya estaba decidida. Fue entonces cuando Julián Álvarez se inventó un gol precioso que forzó la prórroga. El argentino siempre aparece y de hecho, casi marca otro gol en un final de partido donde los vascos sufrieron de lo lindo.
Pero la Real supo resistir, en la prórroga, y tocó el cielo a los penaltis, donde brilló el portero Unai Marrero. Al final Simeone fue víctima del talento de Pellegrino Matarazzo, que hizo historia. Nunca antes un entrenador de los Estados Unidos había ganado la Copa. Matarazzo, llegado a mitad de temporada, y cuando la Real parecía sin rumbo, ha dado órdenes al equipo, lo ha animado y ahora le da una Copa. Y acabó haciendo fiesta grande con jugadores y aficionados. Y, todo, bajo la mirada de la pancarta con la cara de Aitor Zabaleta.