De 300 millones de euros a 70: la devaluación del Girona en dos años
El club defiende que el balance de las operaciones es equilibrado y que ha reinvertido todos los ingresos, ha perdido más de 200 millones de valor de plantilla
GeronaEn solo dos años de diferencia el valor de mercado de la plantilla del Girona se ha devaluado en más de doscientos millones de euros: ha pasado de 297,90 el curso 2023-24 a 68,60 el 2026-27 –el más alto de Segunda, eso sí–. La parte deportiva, claro, se ha resentido y ha pasado de disputar la Champions League a volver a Segunda División, donde este sábado visitará al Sporting (16.15 horas, LaLigaTV Hypermotion).
En este periodo de tiempo los resultados económicos de las operaciones de compraventa de futbolistas han dejado números positivos: según el portal especializado Transfermarkt, el club ha ingresado 182,05 millones de euros y ha invertido 81,9, con un total de 100,15 a su favor. El club, sin embargo, defiende que el balance contable de las operaciones es equilibrado. “El dinero va al campo, aquí se reinvierte todo. Lo que ocurre es que la gente hace unos cálculos en los que toma el precio de traspaso, que podríamos decir que es el número bruto, y piensa que entra todo en caja. Eso no es así: primero, nadie te paga al contado, excepto cuando se abona una cláusula de rescisión. Para tener la cifra real de beneficio hay que contar que antes de vender a un jugador ha habido una inversión previa, y después está el valor contable (amortización, gastos, salarios, etcétera). La buena noticia es que se han hecho grandes inversiones en futbolistas que nos han permitido hacer grandes ventas. Es un círculo que se alimenta. En las últimas cuatro temporadas hemos invertido más de 100 millones, y hemos generado una cifra un poco inferior, pero similar. Y si tomamos los resultados acumulados de los últimos siete años, la fotografía dice que estamos a cero o en negativo. Todo se ha reinvertido”, dijo Ignasi Mas-Bagà, el director general del Girona, en la rueda de prensa de balance de mercado.
La realidad muestra que en la parte deportiva poco a poco se ha ido desmontando el once modelo que logró acabar tercero en Primera en la mejor temporada histórica del Girona. En la goleada contra el Las Palmas solo quedaba el portero Paulo Gazzaniga, que ha perdido la confianza del público tras una serie de malas actuaciones y fue abucheado cada vez que tocaba el balón con los pies. También se podría incluir en la ecuación a David López, aunque los problemas físicos le impidan competir con regularidad. Del resto ya no queda ninguno.
Las cuatro ventas más elevadas de los 96 años de vida de los gerundenses han llegado en este espacio de tiempo: Artem Dovbyk (41,10 millones), Ladislav Krejci (30 millones), Miguel Gutiérrez (20) y Aleix Garcia (18). También han tenido lugar cuatro de los cinco fichajes más caros: Yáser Asprilla (18 millones), Vladyslav Vanat (15), Ladislav Krejci (12) y Abel Ruiz (9).
La caída, paso a paso
El primer mercado post-Champions dejó unos resultados de 70,40 millones de ingresos (“números brutos”, como recalca Mas-Bagà) entre los mencionados Dovbyk y Aleix, pero también Pau Víctor e Iker Almena. Cabe recordar que el Girona perdió a Èric Garcia, Yan Couto y Savinho sin ver ni un euro a cambio, porque jugaban a préstamo. Para contrarrestarlo, se gastó 50,20 millones en Asprilla, Krejci, Abel, Miovski, Francés, Arthur y Van de Beek. La permanencia fue por los pelos después del bloqueo de los de Míchel en la segunda vuelta: el margen fue de un solo punto.
El año siguiente, el pasado, el Girona recibió 58,50 millones por Krejci, Miguel, Yangel Herrera, Miovski, Ylias o la cesión de Solís, e invirtió 27,35 en Vanat, Bryan Gil, Ounahi, Fran Beltrán y el préstamo de Hugo Rincón. Ya no hubo escapatoria, y el descenso fue una realidad en la última jornada, después de un empate en Montilivi contra el Elche en el que una victoria habría garantizado la permanencia en la élite.
Para acabar, este curso, el del retorno a Segunda, que ha comenzado con 4 puntos de 9 posibles, la entidad ha recibido un buen pellizco, con 53,15 millones divididos entre Azzedine Ounahi, Minsu Kim, la parte que faltaba de Krejci, el traspaso definitivo de Solís, Arnau Martínez, Joel Roca, Viktor Tsygankov, Iván Martín y Dawda Camara.
Pero ha sido el verano más tacaño en cuanto a gastar en caras nuevas, con 4,35 millones entre Javi Boñar, Mauro Furtado, Oleksandr Pyshchur, Izan González y Mateu Morey. El valor actual del Girona es de 68,60 millones, lejos de los casi 300 de hace dos años, pero es el más alto de Segunda División: le siguen el Almería, con 59,10, y el Mallorca, con 50,20. ¿Será suficiente para volver a Primera?