Cómo convertir estudiantes extranjeros en futbolistas del Girona
El club gerundense ha creado un tercer equipo que compite en Cuarta Catalana en el marco de un proyecto de desarrollo futbolístico internacional
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GeronaRomario Lawrence nació en Nueva Delhi (India), pero vive, estudia y juega al fútbol en Girona. Comparte residencia, clases y vestuario con Andrew Nobleza, de Ontario (Canadá). También con Cole Quattro, de Nueva York (Estados Unidos) o Leon Amwayi, de Uasin Gishu (Kenia). En la parroquia gerundense no les suenan de nada estos nombres, pero son futbolistas de pleno derecho del Girona, porque compiten con el tercer equipo, el Girona C, en el quinto grupo de Cuarta Catalana. Este sábado, cuando el primer equipo comience su partido en Montilivi contra el Celta Fortuna (18:30 horas, LaLigaTV Hypermotion), estarán en el tramo final de su encuentro ante el Llagostera B.
“Darnos a conocer es la razón de ser de nuestro departamento. Hay mucha gente de todo el planeta encantada con nuestra metodología y manera de trabajar. Nos preguntamos qué les podíamos ofrecer y de ahí ha nacido un equipo lleno de jugadores que quieren jugar en el Girona y aprender de nosotros”, explica Lucas Gafarot, el director de Football Experiences del Girona, una rama del club que permite a jugadores externos vivir como un jugador rojiblanco desde dentro.
El Girona C es un proyecto de desarrollo futbolístico internacional fruto del acuerdo con International Soccer Academy, una entidad especializada en programas de alto rendimiento para jóvenes futbolistas norteamericanos de un mínimo de 18 años que tienen la oportunidad de vivir una experiencia inmersiva en el fútbol europeo, compaginando su desarrollo deportivo con los estudios de idiomas y la integración en el entorno deportivo, cultural y humano del Girona. “Este programa nos permite abrir Girona al mundo y extender nuestros valores más allá del territorio”, remarca el CEO de la entidad, Ignasi Mas-Bagà.
Hasta ahora, la respuesta es muy positiva. “Los jugadores están encantados con la Liga, el club y la ciudad. Es un éxito”, dice Gafarot. En total, la plantilla consta de 12 futbolistas extranjeros –dos más están pendientes del visado– y ocho catalanes, los cuales estudian en la Universidad de Girona y en EUSES y han accedido al programa mediante un voluntariado impulsado por el Girona y el Servicio de Deportes de la UdG para favorecer la integración académica, social y deportiva de los participantes. A cambio, se les incluye la posibilidad de convalidar un crédito ECTS de la carrera que estén cursando.
El equipo ya ha disputado dos jornadas y se mueve en la zona media de la clasificación, resultado de una victoria en el estreno en Monells (0-2) y de una derrota en Vilobí (3-0). “Aquí no se regalan minutos, juega quien se lo merece. No hay influencias. El cuerpo técnico es profesional y quiere ganar la Liga”, contesta el catalán. El entrenador es Joel Vila, que trabaja bajo la metodología propia blanquirroja, con lo cual la experiencia es aún más realista porque hacen lo mismo que los otros futbolistas de la entidad: comparten instalaciones, entrenadores y dinámica de trabajo con la estructura formativa del club.
La rutina y el comportamiento
Los jugadores hacen vida en la residencia StepHouse y tienen una rutina muy marcada: entrenan cinco días a la semana, siempre por la mañana, donde el cuerpo técnico pone el énfasis en aspectos técnicos, tácticos, físicos y mentales. Las sesiones se complementan con análisis de vídeo, preparación física, sesiones de recuperación y movilidad y se les hace un seguimiento individualizado. Por las tardes hacen clases de español en la UdG. Algunos completan su formación educativa con una carrera o un curso a distancia. “Son jugadores del Girona y damos mucha importancia a comportarse como tales. Están supervisados y controlados. Tenemos una persona que vive con ellos y los tutela. Disponen de poco tiempo libre, pero si quieren hacer alguna actividad o salir a dar una vuelta, lo tienen que comunicar. Si se van a pasear por el Barrio Viejo, nosotros lo tenemos que saber y lo sabemos”, asegura el director.
La inmersión de los estudiantes extranjeros en el club rojiblanco se completa con vivencias internacionales: la semana pasada viajaron a Bélgica para entrenar y jugar contra una mezcla del juvenil y el filial del Lommel, otro de los conjuntos en la órbita del City Football Group, y visitarán Inglaterra para entrenar en la Ciudad Deportiva del Manchester City, como ha hecho tantas veces el primer equipo que ahora dirige Quique Álvarez. “El descenso a Segunda no ha modificado la apuesta del club por continuar potenciando la marca Girona. Hemos hecho mucho trabajo, los últimos años, y eso se ve reflejado cada vez que interactuamos con personas de otros lugares. Hemos ido a hacer campus a los Estados Unidos y allí hay gente con nuestra camiseta que se siente del Girona. Pero siempre se puede crecer más, y es lo que pretendemos”, finaliza Gafarot.