El primer héroe del Girona moderno
El terrassense es el entrenador del Olímpic La Garriga, a quien ha ascendido a Segunda Catalana
GironaEvocar el nombre de Miguel Ángel González (Tarrasa, 1980) en Montilivi todavía provoca alguna lagrimita. El excentral catalán fue el autor del gol con el que el Girona volvió a Segunda casi cincuenta años después, en una jornada muy especial contra el Ceuta del 2008. En aquel chut se resumen sus siete años y 249 partidos en el club, que lo elevan al altar de los escogidos. Aquel Girona fue el embrión del Girona que llegaría a la Champions. El gol ha cumplido dieciocho años, hace unos días. Así que ya es mayor de edad.
Su vida en el césped fue un constante picar piedra: comenzó en el extinto Barça C, donde hacía de guardián de Víctor Valdés, para acabar siendo el capitán del Sabadell y retirarse en el Rubí y en Primera Catalana. Vivió ascensos y descensos, y sufrió impagos, engaños y estafas. Podría escribir un libro, si quisiera.
El inicio en los banquillos también tiene miga. Es el entrenador del Olímpic La Garriga, a quien ha ascendido de Tercera a Segunda Catalana después de remontar un 2-0 al Sils a puerta cerrada en una final memorable, pero con la mancha de una lamentable pelea en la ida en la que volaron sillas, mesas y vallas.
Migue no deja indiferente. En el recuerdo, el gesto de Javi Salamero, el director deportivo del Girona cuando el '22' gerundense decidió que su nombre pasaría a la historia. Aquel 15 de junio, Salamero fue padre de un niño, Julen. En reconocimiento del futbolista, lo inscribió en el registro como Julen Miguel. Se desconoce si la madre tuvo voz y voto.